Gran Bretaña cierra sus puertas

lunes, 2 de octubre de 2006
Londres, 2 de octubre (apro) - Poco después que la Comisión Europea (CU) anunció que Bulgaria y Rumania se unirán al bloque europeo a partir del 1 de enero próximo, el gobierno británico de Tony Blair se apuró a aclarar que impondrá severas restricciones para los ciudadanos de ambos países, con el fin de impedir que una "oleada" de trabajadores viaje en masa a Gran Bretaña en busca de fuentes de trabajo Consultado por Proceso, un portavoz del gobierno británico confirmó desde Londres que los ministros de Whitehall "apoyan una inmigración controlada" tras la ascensión de Bulgaria y Rumania, y aclaró que el "acceso a las fuentes laborales por parte de los ciudadanos de los nuevos estados europeos debe ser gradual" Sin embargo, se negó a precisar sobre los detalles de dichos controles y restricciones para los ciudadanos búlgaros y rumanos, aunque aclaró que dicha información será suministrada al final de octubre, tras la reapertura del Parlamento En ese sentido, el ministro del Interior británico, John Reid, se apresuró a calmar las ansias de los conservadores y liberales democráticos, quienes le exigen al gobierno incremente de inmediato las restricciones a los nuevos inmigrantes, luego de informarse que desde 2004, unos 600000 ciudadanos de los nuevos países de la Unión Europea (UE), en su mayoría polacos, lituanos y eslovacos, han llegado a Gran Bretaña a buscar trabajo "La inmigración de estos dos países (Bulgaria y Rumania) debe ser manejada muy cuidadosamente", sentenció el ministro laborista Por su parte, en una entrevista con la radio 4 de la BBC de Londres, el primer ministro rumano, Calin Popescu Tariceanu, admitió sentirse preocupado por la reacción de Londres Considera son "incorrectas" las cifras que maneja el gobierno británico por un supuesto flujo masivo de trabajadores de su país a Gran Bretaña "Por supuesto que hay rumanos que han dejado nuestro país en los últimos 15 años, pero sus destinos de llegada han estado vinculados con algún pasado cultural, y no sólo con el aspecto económico", agregó Y añadió: "Eso quiere decir que prefieren ir a Italia o a España, porque somos un país latino y es más fácil para nosotros aprender el idioma local en ese caso" Para Tariceanu, el "tono" de algunos tabloides británicos sobre el tema, que han lanzado una campaña "anti-inmigratoria" (como es el caso del The Sun, el Daily Express, pero especialmente el Daily Mail), "puede ser insultante y no es justificada" "Rumania es un país muy desarrollado", enfatizó ante los oyentes británicos El primer ministro de Bulgaria, Sergei Stanishev, dijo, a su vez, a los medios británicos que la integración de su país a la UE "es vital" para el éxito económico y social de los búlgaros Londres, sin embargo, se ha mostrado cauta a la hora de recibir a los nuevos ciudadanos europeos, especialmente después de la experiencia agridulce que vivió en 2004, cuando decidió no imponer ningún tipo de restricción a los nuevos ciudadanos del bloque, a diferencia del resto de los países europeos más grandes, como Alemania, Francia o España En un principio, las autoridades británicas estimaban que llegarían unos 13000 nuevos inmigrantes cuando se sumaran los ocho nuevos miembros a la UE (República Checa, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta y Polonia), pero las últimas cifras oficiales indicaron que se trata de al menos 600000, en su mayoría trabajadores del sector de la construcción, la hotelería y el área de servicios De acuerdo con reportes del gobierno, de marzo a junio de 2006, arribaron al país unos 52195 inmigrantes provenientes de Polonia y de los otros siete países de Europa central y del este Las cifras generaron un debate político en Gran Bretaña, cuyo gobierno optó finalmente por limitar la entrada de inmigrantes de Rumania y Bulgaria, para impedir una crisis política dentro del Laborismo EL informe oficial de Londres apunta también que unos 427095 inmigrantes de los nuevos países de la Unión Europea se registraron en un plan de trabajo en territorio británico, y más de la mitad de esos trabajadores, unos 264560, provinieron de Polonia Para el gobierno de Blair, los nuevos inmigrantes "ayudan a cubrir vacíos" en el mercado laboral del país, especialmente en las áreas de la administración, el negocio, el turismo y la construcción, aunque el Partido Conservador exigió a las autoridades restringir el ingreso de más inmigrantes Los "tories" y líderes de la Industria y Negocios del país pidieron al gobierno implementar nuevas restricciones para la llegada de los inmigrantes El portavoz de asuntos de Inmigración de los conservadores, Damian Green, afirmó que los ministros de Blair deben aprender de los errores cometidos en el pasado, por el "número sin precedentes" de inmigrantes que arribaron a Gran Bretaña tras la última expansión de la UE La decisión radical de los conservadores se tomó por temor a que el país se vea "invadido" por trabajadores de Bulgaria y Rumania, y luego que dirigentes del sector de la Industria y los Negocios advirtieron que el gobierno deberá poner en práctica restricciones severas "Pedimos al gobierno que tome la decisión por las restricciones lo antes posible, para así evitar incertidumbres Debemos aprender de las lecciones del pasado, por el número sin precedentes de trabajadores que llegaron al país tras la última expansión de la UE", explicó Green Susan Anderson, de la Confederación de la Industria Británica (CBI), declaró que hay mucha justificación "para realizar una pausa con la llegada de inmigrantes" "Para que podamos abrir nuestras fronteras es necesario mejorar los sistemas actuales de control inmigratorio", destacó En tanto, una encuesta publicada en el dominical inglés Sunday Times el pasado 20 de agosto, indicó que el 77 por ciento de los británicos quiere que el gobierno de Tony Blair establezca una serie de medidas estrictas para limitar anualmente el número de inmigrantes a Gran Bretaña En ese sentido, el ministro de la Industria y Comercio, Alistair Darling, respondió que la inmigración del bloque europeo "será manejada ordenadamente" y aclaró que no habrá "una puerta abierta" para los inmigrantes de los dos nuevos países a la UE Por su parte, Andrew Green, presidente del grupo "Migration Watch UK", dijo que es necesaria "una pausa" en la llegada de inmigrantes, ya que según el experto "el problema de la inmigración en Gran Bretaña ha quedado fuera de control" Para esa entidad, que estudia el flujo inmigratorio en el país, en caso de no imponerse restricciones lo antes posible, en los siguientes 20 meses unos 80000 búlgaros y 200000 rumanos podrían buscar trabajo en Gran Bretaña Sin embargo no todos alimentan esa postura Colin Yeo, abogado del Immigration Advisory Service (IAS), un grupo que trabaja con inmigrantes y solicitantes de asilos de varios países del mundo, los trabajadores extranjeros "ayudan a la economía británica" "Estos nuevos trabajadores hacen los trabajos que los británicos no quieren hacer, como trabajar en el sector de limpieza, limpiando pescados, preparando sándwiches o cortando carne Sectores esenciales para la economía británica y en los que cuesta reclutar al personal", resaltó Entre las posibilidades que analiza Londres para controlar ese problema, destaca la instrumentación de un complejo sistema de permisos de trabajo para los ciudadanos búlgaros y rumanos, a quienes se les requerirá que demuestren poder llenar cupos de áreas laborales en demanda en el país De esta forma, las autoridades inglesas esperan reducir así el flujo de inmigrantes provenientes de ambas naciones y controlar el número de aquellos puestos que son destinados a extranjeros recién llegados y los que se destinan a los británicos Bajo el sistema de permisos de trabajo, los inmigrantes búlgaros y rumanos deberán demostrar calificaciones, experiencia laboral y rendimiento en aquellas áreas de mayor demanda en Gran Bretaña, así como también la intención de insertarse en la sociedad local, aprender el idioma y las costumbres británicas Esa propuesta del nuevo sistema inmigratorio habría contado con el apoyo del Ministerio del Interior británico, con el Departamento de Pensión y Trabajo y con el Tesoro de Londres, que están trabajando en conjunto para poner en práctica el sistema de restricciones Bajo las leyes de la UE, los habitantes de los países miembros pueden trabajar libremente dentro del bloque, siempre y cuando las naciones no impongan restricciones en los primeros siete años desde la entrada a la Unión Europea A pesar del debate, que coincide con la problemática de integración de comunidades musulmanas en el país y las críticas al gobierno por el alto número de refugiados y asilados provenientes de países del llamado Tercer Mundo, las autoridades británicas esperan conseguir ahora un balance más adecuado y justo para el problema de la ampliación de la Unión Europea, y la llegada de inmigrantes Una diatriba que sigue dividiendo a los conservadores "anti-apertura" y a los grupos más progresistas, para quienes el multiculturalismo y el libre mercado han hecho de Gran Bretaña una nación que mira al futuro y a sus desafíos de globalización

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