Disputa por el Tribunal Electoral

martes, 3 de octubre de 2006
México, D F, 2 de octubre (apro)- Escenario de la controversia que acabó por darle el triunfo al panista Felipe Calderón, el futuro del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) está ahora en manos de los partidos políticos Su próxima renovación ha desatado ambiciones en distintos sectores políticos para influir en la designación de los nuevos magistrados electorales de la Sala Superior del Tribunal y, a través de ellos, asegurarse lealtades en la solución de futuras controversias electorales A más tardar el próximo 4 de noviembre, PAN, PRD y PRI en el Senado habrán de designar a seis de los siete magistrados electorales que están por dejar el cargo después de diez años de ejercer en lo que fue la primera etapa del TEPJF, desde su creación en 1996, en sustitución del Tribunal Federal Electoral (Trife) El séptimo de sus actuales integrantes, Alejandro Luna Ramos, hermano de Margarita, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ingresó en abril de 2005 tras la muerte del magistrado José Luis de la Peza Los nuevos magistrados electorales saldrán de seis ternas que se espera sean presentadas al Senado por la Suprema Corte el próximo 16 de octubre Si bien la Corte ya decidió que, a diferencia de hace una década, ahora integrará sus propuestas en sesiones públicas, aún falta por conocer los criterios con los cuales los ministros del máximo tribunal del país pondrán a los candidatos a competir entre sí en cada una de las ternas De la manera en que integren las propuestas de los 18 candidatos finalistas, de un total de 190 aspirantes inscritos, se empezará a conocer el perfil que puede tener la Sala Superior del Tribunal Electoral en la próxima década Un primer ?y básico? criterio tendrá que ser la descalificación de personajes como el exsecretario de Gobernación, Mario Moya Palencia, retrato fiel del autoritarismo, quien en una desmesura del cinismo y la provocación aspira a convertirse en juez calificador de elecciones en democracia, a la que tanto se opuso en los hechos al lado de su jefe, Luis Echeverría Pero será la selección que hagan los partidos en el Senado la que en definitiva determinará el futuro del tribunal encargado de resolver las controversias electorales y en última instancia validar o anular, total o parcialmente, ulteriores comicios En el ambiente de confrontación política que dejó la campaña electoral, las negociaciones de los partidos en el Senado anticipan que los criterios políticos más que nunca estarán por encima de los meramente técnicos para la designación de los nuevos magistrados En esa lógica partidista, el TEPJF aparece como un ente cuya autonomía queda en entredicho hasta que las resoluciones y votaciones de cada uno de los magistrados señalen lo contrario La independencia del Tribunal será, precisamente, uno de los principales reclamos por parte del PRD, luego del cuestionado dictamen de la Sala Superior, del pasado 5 de septiembre, que le dio el triunfo a Calderón en la elección presidencial Leonel Castillo, actual magistrado presidente del TEPJF, dijo en esa ocasión que el dictamen quedaba para el juicio de la historia Y en efecto lo es, pues de forma unánime los magistrados declararon la validez de la elección presidencial pese a reconocer múltiples irregularidades durante el proceso electoral Admitieron incluso que la abusiva injerencia del presidente Vicente Fox "puso en grave riesgo" y fue la "principal amenaza" a la elección Declararon a Calderón presidente electo pese a su reconocimiento también de las irregularidades cometidas por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Con las sospechosas unanimidades adoptadas en las sesiones públicas en que resolvieron las impugnaciones y la calificación de la elección, los magistrados eclipsaron el grado de autonomía percibido por un amplio sector de la sociedad como consecuencia de sus resoluciones, sobre todo en la segunda mitad de su periodo Cuando a principios de 2001 anularon la elección para gobernador de Tabasco, debido a la injerencia del Ejecutivo local, y que había ganado el PRI, sentaron un importante precedente con la jurisprudencia relativa a la "cláusula abstracta" de nulidad de elecciones Más tarde emitieron resoluciones que afectaron a todos los partidos por igual Con criterios que fueron más allá de interpretaciones letristas, algunos magistrados se identificaron claramente con una posición de vanguardia Un rasgo que caracterizó al tribunal en esta etapa fue la dinámica que los llevó a llenar vacíos de la legislación electoral Pero su conducta en la elección presidencial dejó interrogantes en un amplio sector, más allá de los seguidores de López Obrador, porque además de las sospechosas unanimidades, los magistrados nunca explicaron la manera en que llegaron a las conclusiones de su polémico dictamen Más grave fue su falta de transparencia para informar lo que encontraron en el recuento que ordenaron, de casi 10% de las casillas Al interior del TEPJF hay preocupación no sólo porque los nuevos magistrados tendrán que lidiar con esa imagen deteriorada, sino porque en lo inmediato tendrán que resolver la impugnada elección en Chiapas, el potencial conflicto en que pueden derivar las elecciones de octubre en Tabasco y los juicios que se anticipan por las multas que el IFE les puede imponer a los partidos por el rebase del tope en sus gastos de campaña Debido a que no hay carrera judicial en el TEPJF, la última instancia de interpretación constitucional en materia electoral, existe el riesgo de que algunos de los nuevos magistrados, inexpertos como jueces electorales lastimen con primeras resoluciones aún más el prestigio del tribunal Comentarios: jcarrasco@procesocommx

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