Bolivia: Bonanza incierta

lunes, 13 de noviembre de 2006
La Paz, 13 de noviembre (apro) - En menos de dos años, gracias a la nacionalización del gas natural, Bolivia cuadruplicará sus ingresos anuales por la comercialización de ese producto, que subirán de 250 a mil millones de dólares, lo que, además de provocar signos de entusiasmo sobre su futuro económico, ha abierto un debate respecto al destino de esos recursos, teñido por la incertidumbre de si el país será capaz de aprovechar esta extraordinaria coyuntura para subirse a la locomotora del progreso o quedar, una vez más, abandonado en el andén de la pobreza Hasta la nacionalización del gas natural, dispuesta el 1 de mayo de este año, Bolivia recibía ingresos anuales de 250 millones de dólares Después de la nacionalización, debido a impuestos extraordinarios, los ingresos llegaron a 500 millones y tras la firma de nuevos contratos con las empresas petroleras, el pasado 28 de octubre, se estima que el año 2007 se recaudarán 1,000 millones de dólares, mientras el año 2010 se obtendrían 4,000 millones de dólares Estas cifras parecen poco significativas en el contexto del comercio internacional, pero para la escala de la economía boliviana son sobresalientes El ingreso anual previsto para el 2007 por la comercialización de gas natural (mil millones de dólares) es equivalente a la novena parte del Producto Interno Bruto (PIB), estimado en 9,300 millones de dólares, y a más de un tercio del total de las exportaciones nacionales, que el 2005 llegaron a 2,734 millones de dólares Los nuevos contratos Los extraordinarios ingresos por el gas natural son resultado de los nuevos contratos que se firmaron cuando se cumplía el plazo de 180 días establecido por el Decreto de Nacionalización para que se reoriente la relación entre el Estado boliviano y las compañías petroleras extranjeras Según el Decreto, las empresas que no firmaban nuevos contratos no podían seguir operando en Bolivia Ninguna transnacional eligió esa opción, por lo que el 28 de octubre, ante la atenta mirada del presidente boliviano, Evo Morales, estamparon su firma en los contratos los principales ejecutivos de Petrobras Energía y Petrobras Bolivia (Brasil), Repsol-YPF, Andina y Chaco (España-Argentina), Mac Petrol (Estados Unidos), Plus Petrol (Argentina) y BG Bolivia Corporation (Gran Bretaña) Dos días antes cumplieron la misma ceremonia los representantes de Total (Francia) y Vintage (Estados Unidos) Con la rúbrica de los contratos se cerraba la etapa más difícil de una nacionalización que, según dijo a Apro el exsuperintendente de Hidrocarburos y experto del sector, Carlos Miranda Pacheco, "de nacionalización sólo tuvo el título, ya que en los hechos no se expulsó ni expropió a ninguna compañía y se llegó a una concertada renegociación de contratos" El propio presidente Evo Morales afirmó que la nacionalización "al estilo boliviano" fue muy particular, ya que se ejecutó "sin expulsar a nadie, sin confiscar a nadie y sin indemnización" Los nuevos contratos, cuyo contenido completo aún no es conocido, deberán ser ratificados por el Congreso, situación que se da por descontada debido a que, incluso, la minoritaria oposición ha congratulado al gobierno por los resultados de las negociaciones con las petroleras De acuerdo con los contratos, las 10 empresas petroleras actuarán como operadoras para explotar y extraer gas natural, de propiedad soberana del Estado boliviano, que obligatoriamente será comercializado por la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) La distribución de los ingresos brutos por la producción y comercialización de gas establece un monto máximo de 82% para el Estado boliviano y el 18% para las empresas productoras de los megacampos gasíferos Ambos porcentajes pueden variar en algunos puntos según las inversiones de las empresas petroleras y su ritmo de recuperación En el periodo 2007-2010 las empresas petroleras invertirán alrededor de 3,400 millones de dólares en exploración y producción de gas y petróleo, según el gobierno Bolivia cuenta con 487 trillones de pies cúbicos de reservas certificadas gas natural, las más grandes de América del Sur después de Venezuela Sus dos únicos compradores son Brasil y Argentina, a quienes exporta 28 y 77 millones de metros cúbicos diarios, respectivamente Desde el año 2001 la exportación diaria a Argentina llegará a 277 millones de metros cúbicos ¿Y ahora qué? Con mil millones de dólares del negocio del gas en las arcas estatales a partir del 2007, surge entonces la pregunta de ¿qué hacer con esos fondos para mejorar los indicadores económicos y sociales que, entre otros, ubican en la pobreza al 637% de los 96 millones de habitantes de Bolivia? El gobierno explicó que los recursos extraordinarios por la comercialización del gas serán utilizados para ejecutar su "Plan Nacional de Desarrollo" (PND), que concibe fortalecer empresas estatales (principalmente de hidrocarburos y minería) para generar empleo, impulsar inversiones en la construcción de carreteras y, en menor medida, entregar recursos en efectivo a sectores empobrecidos (como bonos escolares para los estudiantes de colegios estatales) "El Estado vuelve a ser el principal protagonista de la economía y el mercado para utilizar los recursos del gas que antes de la nacionalización beneficiaban a las petroleras con un 82% de ingresos y al Estado con apenas el 18% Hoy la relación se ha invertido y esos recursos, más resultados en otros sectores, permitirán crear 90 mil empleos por año a través del PND, primero, y la gestión de las prefecturas y municipios, después", explicó el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el desempleo en Bolivia creció sostenidamente en los últimos años y pasó del 9,50% el 2003 al 11,70% en el 2005 Estas cifras son cuestionadas por analistas independientes para quienes mucha gente que dice estar trabajando, cuando responde a las encuestas del INE, en realidad tiene una estrategia de supervivencia antes que un trabajo, por lo que es técnicamente subempleada Analistas consultados por Apro tienen una visión distinta del gobierno respecto a la utilización de los recursos del gas Roberto Laserna, investigador del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social teme que el presidente Evo Morales caiga "en la trampa del rentismo", es decir en ceder a las presiones de los grupos corporativos (sindicatos, organizaciones sociales, empresariales e incluso Fuerzas Armadas y Policía) para aceptar sus demandas y hacer sucesivas concesiones ante la coyuntural bonanza de la economía" Laserna, como alternativa, propone distribuir la mayor parte del excedente generado por el gas natural en bonos anuales para todos los ciudadanos mayores de 18 años, "lo que permitiría convertir a casi 5 millones de bolivianos en sujetos de crédito, con responsabilidad, poder y libertad para decidir sin refugiarse en la presión del grupo"; argumento que no convence al analista Humberto Vacaflor, para quien "esta actitud es negativa para la economía porque convierte al ciudadano en un hijo opa de actividades de extracción y exportación de materias primas Si el Estado te regala dinero por el sencillo hecho de ser ciudadano, entonces qué incentivo puedes tener para trabajar", dice Francesco Zaratti, experto en hidrocarburos, considera que la prioridad debería ser invertir en educación "En segundo lugar, sugiero hacer inversiones productivas que mantengan el valor de los activos de la renta petrolera y generen empleo y utilidades a largo plazo; así se comparten los beneficios con las futuras generaciones No comparto el distribuir esos recursos a todos los bolivianos", agregó Para el economista Gonzalo Chávez, "el Gobierno y otras instancias locales deben hacer un pacto para focalizar dónde invertir los recursos con amplia participación social, de modo que éstos sean usados en la generación de inversión productiva, sostenida, de empleos sostenibles La sociedad boliviana debiera ser capaz, junto al Estado, de distribuir los recursos de manera productiva y no tener el síndrome de la renta, de malgastar en salarios y gastos improductivos Es trascendental que no perdamos esta oportunidad de fomentar el desarrollo" Por hoy, el éxodo Hoy, los indicadores de la economía boliviana presentan óptimos resultados: la inflación no rebasará en diciembre el 431%, la tasa de crecimiento del PIB en el primer semestre del año llegó al 45%, las exportaciones sobrepasarán este año los 3,000 millones de dólares, las reservas internacionales consolidadas llegan a 3,5515 millones de dólares, los depósitos en el sistema financiero son de 3,7529 millones de dólares y, por primera vez, la gestión se cerrará con un inédito superávit fiscal Según el economista y director de la Fundación Milenio, Napoleón Pacheco, este panorama no se debe a la gestión del actual gobierno, sino a una coyuntura extraordinaria en los precios internacionales del gas, minerales y otros recursos naturales que exporta Bolivia "Las reformas que se han hecho en el pasado en el país han armado una estructura tal que sin hacer mucho, se obtienen resultados positivos Es el piloto automático de la economía", dice, respaldado, entre otros, en el hecho de que los volúmenes de exportaciones no se han incrementado significativamente, a diferencia de los ingresos logrados por ellas Aunque el ciudadano común percibe una estabilidad de precios, no se siente alentado por el futuro, de acuerdo con un estudio realizado por encargo del periódico La Razón, según el cual más del 50 por ciento de los ciudadanos quieren abandonar el país Datos oficiales informan que mensualmente 4,00 personas tramitan su pasaporte para emigrar del país, de las cuales el 80 por ciento tiene como destino España, por lo que los medios de información utilizan frecuentemente el término "éxodo" para calificar este panorama "Desde el punto de vista profesional, para mí, estos resultados tienen básicamente una sola explicación y ésta es: la falta de un serio plan de reactivación económica, que permita sacar a Bolivia de la pobreza y ofrecer mejores días a sus ciudadanos En otras palabras, contar con un conjunto de estrategias, objetivos claros, utilización de medios y la concreción de metas, que permitan a la economía del país crecer, mejorar sus ingresos y generar mayores empleos para sus habitantes", comenta el exministro de Finanzas Juan Cariaga Bolivia se encuentra hoy frente a este desafío: repetir las experiencias del pasado cuando la riqueza de la plata, el estaño y el petróleo generaron una fugaz bonanza pero mantuvieron al país como el segundo más pobre de América Latina, después de Haití, o aprovechar su actual potencial gasero como parte de un modelo económico generador de riqueza sostenible Para Juan Antonio Morales, expresidente del Banco Central de Bolivia, de la alternativa que escoja Bolivia dependerá su futuro porque, según dijo a Apro, "las crisis se gestan en bonanzas mal administradas"

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