Mirando a la historia II

lunes, 13 de noviembre de 2006
México, D F, 13 de noviembre (apro)- Distinguido doctor Panglos: aunque no lo crea, le agradezco se haya tomado la molestia de escribirme a propósito de mi carta a este mismo buzón, aunque lo haya hecho para criticarme e incluso enojarse por haber dicho que la clase de los propietarios nunca ha querido bien a una servidora Ni modo Consciente estoy que una no es monedita de oro para caerles bien a todos, como dice el cantar; pero tiene que admitir, mi distinguido, que sí les caigo bien a los más que, paradójicamente, son los que tienen menos? bueno, al menos mientras no tienen aunque sea algo Sí, lo admito, ya no existe el sufragio selectivo, con el cual en el pasado, durante un siglo, los propietarios consiguieron evitar la constitución de gobiernos populares en no pocos países Sí, reconozco, que mientras tengan la edad que existe la ley para hacerlo, ya pueden votar los hombres y las mujeres, sean del color que tengan y las ideas religiosas y políticas que los muevan, paguen o no paguen impuestos ni se les exige para ello que tengan un determinado grado e instrucción, en fin, que se ha llegado al tan anhelado sufragio universal, como usted me señala atinadamente ¡Qué bueno que así es! Pero eso, Doctor de toda mi consideración, de ningún modo quiere decir que, en la práctica, los humanos me estén dando la mejor de las existencias posibles El que crea lo contrario (el que sí tengo la mejor de las existencias posibles) se debe a que no ha mirado, o no puede ver por ser corto de vista, que en ese hoy de globalidad el llamado sufragio universal sigue sujeto a la manipulación de los cuestionamientos, dudas, miedos e incluso mentiras de los que siempre ha sido objeto el significado de lo que soy y el para qué y al quién sirvo A lo expuesto, hay que tener en cuenta y no olvidar, mi estimado, que el sufragio universal, del que tan ufano está, no fue, en modo alguno, una concesión gratuita y generosa de la clase propietaria a los que poca o ninguna propiedad tenían Al contrario Fue producto de largas y tenaces luchas, cruentas por ceses, de los segundos contra los primeros, como ya señaló en mi anterior, a lo que añado que hay que tener presente que, por lo general, la práctica del actual sufragio universal, también fue fruto del cálculo de la clase propietaria, que con mayor poder de presión y mayor experiencia de organización y mejor situación para desarrollar estrategias en su beneficio, accedió a la concesión del voto ayer para aquéllos, para éstos hoy, etcétera, cuando ya había establecido, o creía, los mecanismos de manipulación control y dirección de los asuntos económicos, políticos y sociales ¿O qué? ¿Ese su apreciado sufragio universal actual, mi querido Doctor, por lo general, no sigue jugando con las mismas reglas? Dígame, por favor, si "la soberanía del pueblo", que tuvo que ceder entre "la soberanía nacional", en este hoy globalizador, ¿no tiene que ceder ante "la soberanía de las instituciones? ¿Y esas instituciones, en democracia, con apego a la ley y conforme a derecho no consienten una distribución desigual, inequitativa de la riqueza nacional, que la riqueza se concentre cada vez más en menos manos y que los menos, los ricos, lo sean cada vez más, y más pobres los pobres? Y esto, ¿no son problemas que reclaman que se resuelvan si se quiere un desarrollo armónico y, como dicen, sustentable de la sociedad? Suya es la respuesta, mi apreciado Doctor Luego está que este hoy globalizador es también llamado el de la comunicación, por el gran impacto y penetración de los medios en el individuo, en la sociedad, pues ellos no sólo son medios de información, sino también de persuasión y motivación, e incluso de seducción para que se actúe de determinados modos, de ciertas maneras Le pregunto: ¿de quién son propiedad la mayoría y los más determinantes de esos medios? ¿De los que más o de los que menos o nada tienen, esto es, de los ricos o de los pobres? ¿No son controlados por las elites que representan los intereses de la clase propietaria, de las grandes empresas? ¿Y eso no representa un desequilibrio entre esos intereses y los intereses del resto de los grupos de la sociedad? Con el deseo de que la ceguera no lo haga encarnación del refrán que dice: "Ojos que no ven, corazón que no siente", ya que ello le llevaría a respuestas que en vez de beneficiar y fortalecer a lo que represento y para lo que sirvo, me perjudicarían y debilitarían, e incluso harían de esta su servidora una caricatura, queda a sus órdenes LA DEMOCRACIA

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