Otra más del diablo

lunes, 20 de noviembre de 2006
México, D F, 20 de noviembre (apro)- Estimados lectores: continuando con mi papel de albacea y abogado del Diablo, asumido desde que encontré en un transporte público un portafolios rojo con cartas firmadas por tan temible personaje, ofrezco a su consideración una más de las mismas por creerla digna de que reflexionen sobre lo que en ella se expone Por supuesto, ustedes tienen la última palabra si es así o no cuando terminen de leer lo que a continuación someto a su juicio "Ay, Señor del aquí y del allá, de lo cercano y de lo lejano, tanto de lo de arriba como de lo de abajo: lo siento, pero debemos admitir que el hombre, que tantas veces puede ser (y es) malo, no tiene un pelo de tonto, para nuestro infortunio "Tú, al concederle memoria, entendimiento y voluntad y, por mi parte, al hacerle comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, le abrimos la puerta al libre arbitrio, esto es, a poder y actuar con reflexión y elección ¡Y el canijo bien que supo (y sabe) aprovechar esa facultad para burlarse de nosotros, para librarse de nuestra justicia! "Esos hijos de Adán, seguro de tu infinita bondad, cínicamente abusaron (y abusan) de la misma Sabedores de que el arrepentimiento a última hora salva su alma del Infierno y la pone camino del Cielo, muchos de ellos, por conveniencia de sus muy particulares intereses vivieron (y viven) como si no existiera nada sagrado aquí abajo, ni razón ni ser ni lugar dignos de respeto, por lo que atropellaron (y atropellan) los derechos de los otros, escarnecieron (y escarnecen) la dignidad de los mismos, burlando a la justicia aunque sean jueces o magistrados, como Tú bien sabes, Señor, sin importarles un pito si con ello perjudicaron (o perjudican) a sus congéneres, ¡total, un buen morir los pone a salvo de mi infierno! ¿Es eso junto, Señor? Yo nada más pregunto "La desvergüenza de los hijos de Eva puede alcanzar punto tal, que no faltan sujetos que, como Don Juan, si alguien les reprocha su infame conducta, capaces son de responder: "llamé al cielo y no m oyó, y pues sus puertas me cierra, de mis pasos en la tierra, responda él no yo", o decir, como Caín: "¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?", palabras con las que intentó quitarse la responsabilidad de su asesinato Lo reconozco, estos son ejemplos extremos, pero existen Sí, lo admito, la mayoría de los humanos reniegan del libre albedrío y la responsabilidad que representa y conlleva el mismo con más sutilidad, con mayor hipocresía diría yo Y largo ha sido (y es) el camino que va recorriendo en ese su malicioso reniego En la Grecia clásica en particular, con la ayuda de la filosofía, echaron los fundamentos al decir que el mal, vicio o pecado era hijo de la ignorancia; que la verdad más bien era una sombra, un espectro engañoso de la misma, ya que los sentidos, medios del conocimiento, por ser imperfectos, dan una impresión incompleta, mutilada cuando no ilusoria de la misma Inevitablemente, estas especulaciones sembraron la duda y el escepticismo que, por regla general, llevan a un progresivo desprestigio e incluso desprecio de la justicia y la verdad "Ya en ese camino, la criatura humana, en los tiempos modernos, con el positivismo científico, pudo llegar a la plena negación del libre albedrío y la responsabilidad que éste implica, pues el mentado positivismo científico se presta para entender y explicar el comportamiento humano exclusivamente por determinaciones causales: físicas, biológicas, sociales, etcétera "¡Ah, Señor! ¡Qué jugada nos hicieron esos hijos de Eva con el positivismo científico! Con él pueden decir que no son culpables de sus malas conductas y así evitar que Tú los condenes y yo ejecute tus sentencias No, si ya decía yo que los hijos de Adán no son tontos y sí maliciosos "Señor, debes hacer algo para que el hombre no tenga oportunidad de escudarse en la ignorancia y esgrima contra nosotros la duda ni el escepticismo, y mucho menos la causalidad, para no asumir la responsabilidad de sus malas acciones, y así puedas condenarlo y yo castigarlo por las mismas "Por Tú justicia y mi derecho" EL DIABLO Estimados lectores: una vez leída la presente, ustedes dirán si merece o no que se reflexione sobre lo que la misma expone De ustedes su seguro servidor EL ABOGADO DEL DIABLO

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