Los peligros del "muro eclesiástico"

martes, 7 de noviembre de 2006
Puebla, Pue , 6 de noviembre (apro)- El "muro eclesiástico" de la Iglesia mexicana es aún más peligroso que el muro de concreto que pretende construir el gobierno de Estados Unidos en su frontera con nuestro país, alertó el sacerdote Gustavo Rodríguez, actual párroco de la comunidad de Momoxpan y con más de 25 años de labor en pueblos migrantes La creciente exclusión del clero de México hacia las nuevas dinámicas sociales de las poblaciones migrantes se refleja en la negativa de la Iglesia a obsequiar servicios religiosos a los migrantes, o impartir sacramentos básicos como el matrimonio o el bautizo Lo anterior ?explicó el prelado? por el rechazo de la curia a comprender la magnitud del problema del flujo constante de población "(El muro eclesiástico) está destruyendo algo que es vital: su fe, su religión y valores Lo otro, lo legal, siempre saben cómo burlarse; muros siempre los han tenido y el mexicano sabe cómo burlarse de los muros", advirtió el padre Gustavo Rodríguez Al afirmar que "la religiosidad" es el valor que une a los pueblos migrantes, el sacerdote censura que la Iglesia mexicana exija a los connacionales largas pláticas pre-sacramentales de más de un mes en su población de origen, cuando son personas dinámicas y con altas necesidades laborales que los obligan a pasar lapsos breves en su tierra natal y largos en el país vecinos En contraste, la Iglesia estadunidense les facilita la práctica de sus usos y costumbres: "Ahí está una discriminación real; es un muro muy fuerte, negativo, el de rechazar la atención a las familias de los migrantes porque no cumplen los requisitos legales que se ponen en las parroquias, cuando su situación de inmigrantes no se los permite" Y acota: "¡Eso no es posible, uno tiene que adaptarse a ellos; uno tiene que buscar la manera de atenderlos para cuidar las normas, pero atenderlos!" Atlixco, "la zona del volcán" Desde 1981, el padre Gustavo Rodríguez ha estado vinculado con las poblaciones migrantes, principalmente en La Mixteca, región con mayor índice de expulsión del estado, y en Atlixco, "la zona del volcán Popocatépetl" También es uno de los impulsores del maratón anual denominado "Antorcha Guadalupana", que consiste en una carrera de relevos que atraviesa México y Estados Unidos Este año, la "Antorcha Guadalupana" fue cancelada debido al desgaste social que guardan los mexicanos asentados en Estados Unidos, tras un año de marchas para exigir su legalización La marcha será suplida en algunas comunidades con una jornada de charlas destinadas a promover la defensa de los derechos humanos en tierras con alto índice de migración Consciente de la alta religiosidad católica del pueblo mexicano, Gustavo Rodríguez reprueba que el clero esté ajeno a la crisis que están viviendo su comunidad: "La Iglesia de México creo que no le está entrando al fenómeno migratorio Ubican que es el problema viene de Estados Unidos y no de aquí, pero las familias aquí están sufriendo" El estigma del VIH --¿Y qué debería hacer la Iglesia? "Primero, conocer el fenómeno, conocer realmente el fenómeno, el impacto que está dejando Dejarse ayudar, en primer lugar, por los investigadores, los académicos, los que están haciendo estudios en universidades sobre el fenómeno migratorio; segundo, conocer más desde las pláticas con las familias, y tercero, creo que iniciar talleres de comunicación con los familiares, de derechos humanos? Algo a lo que no le queremos entrar pero que cada vez aumenta más es el contagio en la población de VIH Es parte del trabajo del acompañamiento de la pastoral de una Iglesia católica "No basta rezar, no basta ir a misa, sino hay que involucrarse en la construcción del sujeto y de su propia historia, y esas son las tareas de un grupo de evangelización", insiste Gustavo Rodríguez tiene respaldo moral para censurar la pasividad de su religión En 1981, tras una oleada de migrantes en la Mixteca, el entonces párroco del municipio de Zacapala emprendió un viaje a Houston y California, para atender a su feligresía Esta faena la ha repetido en numerosas ocasiones, el corpulento y carismático pastor En esa época, recuerda, la Iglesia norteamericana era la que discriminaba a los feligreses mexicanos, por su calidad de indocumentados Y, por ende, los párrocos anglosajones sólo permitían que los católicos de México rezaran en los sótanos de las iglesias Pero, paradójicamente, la Iglesia estadunidense aceptó mucho más rápido el fenómeno migratorio "El sajón es muy dado a lo legal, entonces el otro muro (para los migrantes) era que su fe no la podían expresar en los templos", insiste --Y ¿el muro de la Iglesia norteamericana aún permanece? "Se ha abierto, porque ya descubrieron que toda esta migración fortísima de mexicanos le dio vida a la Iglesia norteamericana, entonces ya se involucró Los obispos de allá ya están mandando a los sacerdotes a estudiar español a Puebla, cada año se hospedan en Momoxpan, en el seminario, por lo menos 40 seminaristas Ahora ya hay mayor atención a los latinos, pero en esa época, del 80 al 2000, no "La Iglesia católica sajona los toleraba en el sótano, tenían sus reuniones en los sótanos de los templos, esa era la manera de tolerar Y cuando vieron que estaban llenos los sótanos y arriba medio vacío, se dio cuenta que había que darle cabida a los católicos mexicanos Ese fue un fenómeno muy fuerte", define Ahora el sacerdote insiste en que la Iglesia mexicana podría cometer un error fatal si continúa con la exclusión del tema migrante en su agenda: "He estado insistiendo que más peligroso que el muro de la frontera es el muro institucional eclesiástico" Y alerta sobre las consecuencias: "Es una exclusión a la gente Destruyen algo que es vital, su fe, su religión y sus valores

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