Lanza Benedicto XVI su primera encíclica, Dios es amor

miércoles, 1 de febrero de 2006
* Justicia y caridad, uno de los argumentos centrales * Afirma que es "inhumana", la ideología marxista México, D F, 31 de enero (apro)- "La sociedad justa no puede ser obra de la Iglesia, sino de la política", afirma el Papa Benedicto XVI en Dios es amor, su primera Encíclica como pontífice, que acaba de darse a conocer en el mundo Y agrega: "El orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la política Un Estado que no se rigiera según la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones "?La justicia es el objeto y, por tanto, también la medida intrínseca de toda política La política es más que una simple técnica para determinar los ordenamientos públicos: su origen y su meta están precisamente en la justicia" Aclara Benedicto XVI que "es propio de la estructura fundamental del cristianismo la distinción entre lo que es del César y lo que es de Dios; esto es, entre Estado e Iglesia" De esta manera, el Papa separa la finalidad "de justicia" que deben tener todas las estructuras de gobierno, de la finalidad de las estructuras eclesiásticas que debe ir encaminada a "la caridad" Justicia y caridad: aquella le corresponde al César y ésta le corresponde a Dios Es este uno de los argumentos centrales que se desarrollan en la Encíclica de Ratzinger, quien en abril cumplirá un año de su entronización como Papa El pontífice relaciona a la caridad con el amor, e indica que "la actividad caritativa cristiana ha de ser independiente de partidos e ideologías No es un medio para transformar el mundo de manera ideológica y no está al servicio de estrategias mundanas, sino que es la actualización aquí y ahora del amor que el hombre siempre necesita" En Dios es amor, Benedicto XVI refuta a las ideologías que sostienen que al hombre sólo le basta una sociedad justa que satisfaga sus necesidades materiales: "La afirmación según la cual las estructuras justas harían superfluas las obras de caridad, esconde una concepción materialista del hombre: el prejuicio de que el hombre vive ´sólo de pan´ es una concepción que humilla al hombre? El amor siempre será necesario, incluso en la sociedad más justa "El Estado que quiere proveer a todo, que absorbe todo en sí mismo, se convierte en definitiva en una instancia burocrática que no puede asegurar lo más esencial que el hombre afligido --cualquier ser humano-- necesita: una entrañable atención personal" Y de "inhumana" califica la ideología marxista, porque sólo persigue el progreso material y se olvida de la caridad y del amor: "Los tiempos modernos, sobre todo desde el siglo XIX, están dominados por una filosofía del progreso con diversas variantes, cuya forma más radical es el marxismo Una parte de la estrategia marxista es la teoría del empobrecimiento: quien en una situación de poder injusto ayuda al hombre con iniciativas de caridad ?afirma-- se pone de hecho al servicio de este sistema injusto, haciéndolo aparecer soportable Se frena así el potencial revolucionario y, por tanto, se paraliza la insurrección hacia un mundo mejor? De aquí el rechazo y el ataque a la caridad como un sistema conservador del statu quo En realidad, ésta es una filosofía inhumana" "? La experiencia de la inmensa necesidad puede, por un lado, inclinarnos hacia la ideología que pretende realizar ahora lo que, según parece, no consigue el gobierno de Dios sobre el mundo: la solución universal de todos los problemas" El Papa aconseja que, ante estas ideologías materialistas, "el contacto vivo con Cristo es la ayuda decisiva para continuar en el camino recto" Abunda: "La raíz más profunda del sufrimiento es precisamente la ausencia de Dios? la mejor defensa de Dios y del hombre consiste precisamente en el amor" Y concluye así su primera Encíclica: "El amor es una luz ?en el fondo la única-- que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar"