Homenaje a Ofelia Guilmain II

lunes, 13 de febrero de 2006
México, D F, 13 de febrero (apro)- En los últimos años Ofelia Guilmain era más conocida por su labor en televisión, pero su papel en el teatro de nuestro país durante cuatro décadas fue fundamental Ofelia también estuvo presente en diferentes momentos importantes para la cultura de nuestro país, como el inicio de Radio UNAM, en el teatro universitario, en el movimiento conocido como Teatro de la Nación, en el teatro del IMSS donde realizó muchos de sus célebres montajes de teatro clásico griego y español, en la Compañía Nacional de Teatro, etcétera, siempre como piedra de toque La reina de la escena interpretó, entre muchos otros personajes, a prácticamente todas las soberanas del teatro clásico: Isabel de Inglaterra, María Tudor, Isabel la Católica, Cristina de Aragón, etcétera, así como a los iconos femeninos del teatro griego: Écuba, Medea, Lisístrata, Electra y Antífona, por mencionar sólo algunas Ofelia también tuvo una participación importante en el cine mexicano, aunque ella misma se consideraba una intrusa en este arte En 1941, a poco tiempo de haber llegado a nuestro país, filmó dos películas, El capitán Centella y Flor de fango, ambas bajo la dirección de Ramón Pereda Su futuro en el cine era promisorio, ya que era el inicio de lo que se conocería como la Época de Oro del Cine Mexicano, pero en ese entonces la actriz contrajo matrimonio y se retiró de la actuación durante 10 años, para retomar su carrera al inicio de los años 50 Por esta razón no se le vio al lado de figuras como Pedro Armendáriz o María Félix, ni dirigida por gente como Ismael Rodríguez o "El Indio" Emilio Fernández En cambio su nombre estuvo unido a los primeros filmes de los jóvenes Felipe Cazals, José Estrada y Julián Pastor, entre otros, además de lo realizado bajo la dirección de Luis Buñuel En el homenaje póstumo realizado en el Palacio de Bellas Artes, la invitación de Carlos Pascual fue a no perder la memoria artística, en este caso, la memoria teatral en nuestro país "Este reconocimiento a Ofelia Guilmain --comentó Pascual-- es también un reconocimiento a toda una generación de actores y actrices que trajeron la modernidad al teatro mexicano, con autores como (Salvador) Novo, (Rodolfo) Usigli; dramaturgos como (Emilio) Carballido, Luisa Josefina Hernández, (Hugo) Argüelles, una pléyade de grandes actores que participaron en el estreno de sus obras, la propia Guilmain, la Montejo, López Tarso, José Gálvez, Mercedes Pascual, Beatriz Sheridan Es una generación muy importante a la que hay que recordar, rescatar y darles las gracias" En el caso específico de la maestra Guilmain, como actriz contribuyó a la evolución de la técnica actoral en México como puente de transición entre las grandes divas de principio del siglo XX, gente como Virginia Fábregas y María Teresa Montoya, hacia un tipo de actuación más moderno Su misión en el rescate del teatro clásico español y griego también fue muy importante, una de sus facetas más reconocidas Quizá lo que se conoce menos es que por instancia de ella misma muchas veces se realizó el estreno en México de obras del teatro francés y de otros países, como Los justos y El malentendido, de Albert Camus; Los caballeros de la mesa redonda, de Jean Cocteau; Las criadas, de Jean Genet; El dulce pájaro de la juventud, de Tennessee Williams, entre muchas otras "Siempre se le recuerda mucho por La celestina, Fuente Ovejuna, entre otras obras del teatro del Siglo de Oro y, por supuesto, por sus grandes tragedias griegas; pero su labor en el teatro contemporáneo --señala Carlos Pascual-- también fue muy importante Se peleaba por hacer cosas nuevas, de su bolsa produjo obras de Hugo Argüelles Salvador Novo le escribió obras específicamente a ella" Otra de sus grandes aportaciones fue para la televisión mexicana, que durante sus primeros 10 años de vida no produjo telenovelas, sino teleteatros La televisión que le tocó hacer a Ofelia durante la década de los 50 ofrecía al público obras de Federico García Lorca, de Javier Villaurrutia, etcétera, y en ello la actriz tuvo un papel importante Fue así como Ofelia Guilmain marcó una época en la vida artística del país, con un talento que fue sinónimo de calidad en los escenarios, lo que la llevó a convertirse en uno de los pilares de las artes escénicas de nuestro país, una leyenda de la actuación, ejemplo para las nuevas generaciones que incursionan en esta disciplina artística

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