Juan Soriano y el proyecto "Poesía en voz alta"

lunes, 20 de febrero de 2006
México, D F, 20 de febrero (apro)- De entre las muchas facetas artísticas del artista plástico Juan Soriano, fallecido el pasado 10 de febrero, vale la pena recordar su paso por los escenarios teatrales: su intervención en aquel proyecto llamado Poesía en voz alta, surgido en 1956 en el seno universitario Es el propio pintor quien narra esas vivencias en el libro Juan Soriano, el poeta pintor, publicado por el Conaculta y Pinacoteca 2000 Editores hace seis años, con motivo de los ochenta años de vida del artista Aunque advierte que le es imposible acordarse cabalmente de cómo inició el proyecto (porque entonces todos los participantes eran jóvenes llenos de entusiasmo y bromeaban mucho), dice: "Un día me llamó Jaime García Terrés --que estaba a cargo de Difusión Cultural en la Universidad-- para decirme que si yo quería colaborar en un proyecto de teatro Era muy amigo de Efrén del Pozo que trabajaba allí Todo lo que Jaime hizo en la universidad fue estupendo Él habló con Octavio Paz, luego habló conmigo y con otras personas para hacer lo que se iba a llamar Poesía en voz alta Entonces pensábamos recitar poemas Yo dije que la poesía está hecha para decirse en voz alta y que sería bonito lograr interesar a la gente Creo que a Octavio Paz se le ocurrió decir que hay poesía que realmente es teatro, que está escrita para que mucha gente se interese en el asunto Porque la otra poesía es algo muy personal, es muy íntima Un poeta no piensa que va a ser leído a una multitud Se llamó a León Felipe, a Juan José Arreola y a mí, que estábamos interesadísimos en el teatro De repente éramos muchos con intereses teatrales y todos amigos" En aquella experiencia, que, a decir de varios críticos, creó el verdadero movimiento de teatro universitario, participaron, entre otros, los escritores Juan José Arreola, Octavio Paz, León Felipe; los pintores Leonora Carrington y Héctor Xavier; los actores Nancy Cárdenas, Rosenda Monteros, Juan José Gurrola, Enrique Stoppen, Ofelia Guilmain y Pina Pellicer; y tuvo simpatizantes como Juan García Ponce, José Luis Martínez, Carlos Fuentes y Jomi García Ascot, entre otros Soriano no sólo realizaba el diseño de escenografías y vestuarios Su paso por ese grupo comprendió también la dirección escénica de obras como Asesinato en la Catedral, Las Criadas y Electra, en las cuales dirigió a actrices como Pellicer, Guilmain y Meche Pascual El teatro, dice en esas páginas, fue de las cosas que mayor satisfacción le dieron Fue, a decir de la escritora Mónica Lavín --quien también escribe en el libro-- el único de los fundadores de Poesía en voz alta que estuvo desde el principio hasta el fin Al terminar el proyecto, con La moza del cántaro, en la Casa del Lago, Soriano ya no volvió a hacer teatro: "Me fui a París, ya nunca pensé en hacer teatro, porque es difícil salirse Mientras hice Poesía en voz alta, no pintaba, era imposible hacer otra cosa, era muy absorbente Le entra a uno la locura, quieres que todo salga bien Casi se te paraliza el corazón cuando empieza la función y hay un silencio como de vacío, como si la gente estuviera sorda, cuando ves que ya corre la obra es muy emocionante Me gusta tanto el teatro y me gustó tanto que lo volvería a hacer, pero ya no tengo las energías que tenía antes" Lavín considera que Poesía en voz alta fue un proyecto teatral que ofreció una alternativa frente al teatro tradicional mexicano, y cita que Octavio Paz escribió sobre la participación de Soriano: "Fue el cable de alta tensión de dicho proyecto y estuvo presente como director escénico, diseñador de vestuario y escenografías que él mismo realizada, desde el principio hasta el final" El proyecto duró casi ocho años, entre 1956 y 1963, y presentó ocho obras en diversos foros como los teatros El Caballito y Moderno, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM; el Degollado, de Guadalajara; y la Casa del Lago, en el Distrito Federal Participaron también los directores Héctor Mendoza y su entonces asistente José Luis Ibáñez Algunos de los bocetos que Soriano hizo para el proyecto fueron vendidos en 1977 en la Galería Juan Martín y adquiridos por varios de los participantes Se reproducen en el libro? Juan Soriano, el poeta pintor "Sin duda --dice Lavín-- Poesía en voz alta es parte de la historia del teatro en México y documenta un momento de lucidez cultural, de experimentación y de avidez intelectual en un mundo mucho más pequeño donde una reunión de amigos notables permitió verter talentos, ideas, inquietudes, equivocaciones y extravagancias en un afán creativo y de comunicación único y digno de preservar del olvido? Juan Soriano fue el animador persistente de la idea y del grupo"

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