Caso Marín: La nítida bipolaridad

martes, 21 de febrero de 2006
México, D F, 20 de febrero (apro)- El audioescándalo de Mario Plutarco Marín, que implica un circuito de impunidad político-empresarial desde la colusión en la pederastia hasta la manipulación de las instituciones para reprimir a quien la descubrió, es otro episodio --nada fortuito-- de lo que está en juego en la actual coyuntura política De suyo repudiable, tal como aquí se escribió el 19 de diciembre, la embestida contra Lydia Cacho por parte del poder político-empresarial de Puebla y Quintana Roo no ha quedado por fortuna impune, al menos no desde el punto de vista de la opinión pública, que inflinge sanciones rotundas a conductas que el endeble andamiaje institucional solapa Aunque queda pendiente el esclarecimiento y castigo al asunto que dio origen a tamaña lanzada contra Lydia --el abuso sexual de infantes, que Vicente Fox no puede soslayar--, es preciso no perder de vista en qué momento se inscribe la filtración de las repugnantes conversaciones entre Mario Plutarco Marín y Kamel Nacif Borge, así como éste con otros testaferros Sólo por sentido común es obvio que tan contundente filtración implica otro obús contra el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su candidato presidencial, Roberto Madrazo, de por sí impresentable por su biografía mafiosa, después de la exhibición pública de la fortuna, francamente explicable por su apego ilegal al erario, de Arturo Montiel y su familia No es nada que no sea cierto, pero tampoco producto de la casualidad Son hechos acreditados, pero también golpes debidamente calculados para quitar de en medio, con la debida anticipación, a quien estorba a la de por sí franca disputa por la nación entre dos proyectos Los recientes casos de Montiel y de Marín, apenas una muestra de lo que representa la parte más putrefacta del PRI, conducen a que serán sólo dos las opciones por las que podrá optar la sociedad mexicana en las elecciones del 2 de julio, representadas por Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón como candidatos presidenciales López Obrador y Calderón coinciden: las elecciones del 2 de julio son sólo entre dos polos El primero afirma que es entre dos proyectos contrapuestos, y el segundo los ilustra con el pasado y el futuro, que él dice representar En realidad es una diputa por la nación entre liberales y conservadores No disponer de elementos para afirmar que la filtración, obviamente ilegal, se produjo desde el gobierno de Fox, como parte de una maniobra debidamente calculada, no implica perder de vista hechos objetivos: el primero de ellos es que el espionaje era fundamentalmente sobre Nacif, coludido con Succar Kuri, preso en Estados Unidos y sujeto a un proceso de extradición Lo segundo es que, si bien el espionaje es una práctica habitual en México, son las instituciones del Estado las que poseen una infraestructura suficiente para recoger conversaciones como las que constituyen este audioescándalo y, más aún, se requiere de mentes capaces o perversas para difundir, en el momento oportuno, su contenido con los efectos deseados Las miradas se dirigen a Miguel Angel Yunes, el priista converso al foxismo capaz de una jugada que, en apariencia, podría afectarlo por sus presuntas ligas con Nacif y Kuri, pero que goza de protección de los beneficiarios del escándalo que liquida a Madrazo y sus aliados y que, en consecuencia, implicaría a posteriori la recuperación del PRI por parte de Elba Esther Godillo, su mentora No es casual, así, que Calderón haya hecho de la causa de Lydia Cacho el emblema de su campaña desde que estalló el escándalo y que haya ido a Puebla para presentar, junto con los diputados locales panistas, una demanda de juicio político contra Marín, de suyo justificada Salvo las "manos limpias", nada ha sido contundente en la campaña del candidato panista, a quien este reportero ha seguido a lo largo del país desde que la inició, el 19 de enero, día en que, es importante recordar, recibió en su casa de campaña a Lydia Cacho y se solidarizó con ella Así, es válido y legítimo que Calderón capitalice los abusos de poder y corruptelas de priistas, y por supuesto de perredistas --de eso se tratan las campañas--, pero no lo es si la conspiración contra Lydia Cacho obedece a otra desde el poder público federal para, deliberadamente, zanjarle el camino al candidato con su pleno consentimiento Y esto pronto se sabrá Apuntes Manuel Díaz Cid es un hombre de amplia influencia intelectual en Puebla, no sólo en la derecha sino en los círculos priistas, y me lo advirtió meses antes de las elecciones de noviembre del 2004, cuando la ciudadanía de ese estado eligió gobernador: "Si gana Mario Marín, se cernirán enormes peligros para la libertad de expresión" No se equivocó don Manuel, uno de los fundadores de la Organización Nacional del Yunque, precisamente en Puebla, donde hay nuevo jefe estatal, el exsubsecretario de la Sedesol Antonio Sánchez Díaz de Rivera, al mismo tiempo candidato a diputado federal por el distrito 12 de la capital poblana Desplazó a Antonio Ramírez Castellanos Comentarios: delgado@procesocommx y wwwprocesocommx