Seguridad y detener violencia fronteriza exige Bush a Fox

martes, 21 de febrero de 2006
* Tras un mes de intentos, consigue Los Pinos que ambos mandatarios conversen algunos minutos Washington, 20 de febrero (apro) - El presidente de Estados Unidos, George W Bush, no quita el dedo del renglón; y por medio de una llamada telefónica exigió a su homólogo mexicano Vicente Fox, controlar y parar la violencia en la frontera norte del país Ambos temas son dos de los asuntos más importantes que abordarán los dos presidentes en su próximo encuentro previsto para finales de marzo "Fue una oportunidad para hablar de asuntos fronterizos, antes que nada, ellos hablaron del aumento de la violencia en la frontera y los dos líderes hablaron sobre la importancia de trabajar juntos para mejorar la seguridad y para detener la violencia", dijo Scott McClellan, el vocero de la Casa Blanca al hacer un recuento de la llamada telefónica que sostuvieron Bush y Fox, este lunes por la mañana La violencia en la frontera norte de México emanada del narcotráfico y de otros delitos que realiza en esa zona el crimen organizado, es para Bush el asunto más importante que tiene para tratar con Fox El problema, como lo estipuló McClellan, ha ido en aumento pese a los programas que ha instrumentado el gobierno mexicano para contenerlo, como el llamado "México Seguro" La narcoviolencia y el constante asesinato de migrantes y mujeres en la frontera norte de México, el año pasado obligaron a los gobiernos de Arizona y Nuevo México, a declarar estado de emergencia ante la posibilidad de contagio de violencia en sus poblaciones que colindan con el territorio mexicano "También hablaron sobre la designación de un contacto de alto nivel entre los gobiernos para trabajar juntos en estos asuntos El presidente (Bush) designó al secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff, con quien también habló esta mañana para que trabaje en estos temas con su contraparte en México (Carlos Abascal, secretario de Gobernación)", apuntó el vocero de la Casa Blanca Al gobierno foxista le urgía conseguir una conversación telefónica con Bush, para así dar la impresión de que Washington sigue interesado en atender las quejas del gobierno mexicano en materia migratoria, sobre todo a raíz de las medidas antimigrantes y radicales que se han aprobado en el Congreso federal de Estados Unidos y que el mandatario estadunidense aplaude y respalda Como el de Fox es ya un gobierno en agonía, en la Casa Blanca ya no hay mucho interés en entablar conversaciones sustanciosas, con base en que a partir del próximo 2 de julio se conocerá al próximo presidente La Secretaría de Relaciones Exteriores de México tardó más de un mes en conseguir la aprobación de la Casa Blanca para que Bush le dedicara unos minutos a Fox para hablar con él por teléfono En Los Pinos están ansiosos de que Fox antes de irse participe en una nueva sesión de fotografía con su homólogo estadunidense, en la que también participara el nuevo primer ministro de Canadá, Stephen Harper Para intentar acomodar el encuentro de acuerdo con la agenda de Bush, la reunión Binacional México-Estados Unidos, que originalmente suspendió en octubre del año pasado y se había programado para este 10 de marzo, ahora será a finales del mismo mes, posiblemente en el marco de la reunión trilateral en Washington El vocero de la Casa Blanca, explicó que Bush actualizó a Fox sobre la situación del proceso legislativo para aprobar una reforma migratoria El presidente de Estados Unidos "le reiteró su compromiso con una reforma de inmigración ampliada, que incluya un programa de empleo temporal", fue todo lo que declaró McClellan respecto al asunto migratorio que se abordó en la plática telefónica Bush, quien ni siquiera formuló una propuesta de ley en materia migratoria y optó por dejarle la tarea a los legisladores federales de su partido, los republicanos, se opone a cualquier legislación que otorgue los mecanismos legales para que más de 11 millones de inmigrantes indocumentados (en su enorme mayoría de México) que viven y trabajan en Estados Unidos, puedan de alguna manera conseguir la residencia legal Lo único que ofrece el mandatario estadunidense a la población indocumentada es empleo temporal por un plazo máximo de seis años y después la deportación definitiva a sus países de origen Oferta que tiene el endoso de la mayoría de los legisladores del partido republicano en el Congreso federal "Hablaron de la Alianza para la Prosperidad y Seguridad en América del Norte (ASPAN) que se ha desarrollado por Canadá, México y Estados Unidos, y hablaron sobre la posibilidad de que pronto se dé una reunión para hablar de esa iniciativa", añadió el portavoz de la Casa Blanca Por el recuento que dio McClellan de la conversación telefónica entre Bush y Fox, se percibe que al gobierno de Estados Unidos lo que le interesa de los pocos meses que le quedan al presidente de México, es que le garantice el control de la frontera norte para evitar la entrada de terroristas y disminuir el flujo de inmigrantes indocumentados, y que acabe con la narcoviolencia que a la Casa Blanca le crea problemas políticos con gobiernos estatales como el de Arizona, Texas, California y Nuevo México

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