Michoacán: Cesan por corrupción al director de un Cereso

viernes, 24 de febrero de 2006
* Gil Mendoza cobraba por la promoción favores a internos, acusa la Comisión de Derechos Humanos de Michoacán Morelia, Mich , 23 de febrero (apro)- Gil Mendoza Valencia, director del Centro de Readaptación Social "David Franco Rodríguez", conocido como cereso de Mil Cumbres, fue removido hoy de su cargo junto con Apolinar Estévez, responsable del área de seguridad, luego de una serie de denuncias e irregularidades detectadas, informó el director de Prevención y Readaptación Social de Michoacán, Jesús Montejano El exfuncionario tenía su mina de oro en el penal Según el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Michoacán ?organismo no gubernamental--, Julio César Silva Alemán, junto con el director de Prevención y Readaptación Social, Jesús Montejano, Gil Mendoza cobraba hasta 30 mil dólares por promover el traslado de reos a otras prisiones; entre 50 y 300 mil dólares ?o su equivalente en moneda nacional-- por preliberaciones; además de cobrar por visitas conyugales o por solapar acosos sexuales a custodias En entrevista, Silva Alemán aseguró que tiene documentados la mayoría de los casos de abusos cometidos o solapados por Mendoza Valencia, quien estuvo al frente del cereso Mil Cumbres durante cuatro años, y junto con Apolinar Estévez tiene abiertas ocho averiguaciones previas De acuerdo con Silva Alemán, el exfuncionario Gil Mendoza es compadre y socio de Jesús Montejano, con quien comparte un despacho de abogados, en el cual atendían los asuntos legales de varios internos del cereso de Mil Cumbres y del resto del estado A través de ese negocio, ubicado en el lujoso edificio de oficinas "Géminis", de la capital michoacana, ambos personajes realizaban las transacciones en dólares Ante la ola de denuncias que enfrenta, Gil Mendoza decidió separarse de su cargo bajo el argumento de que su decisión permitirá acelerar las investigaciones que llevará a cabo la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo del estado (Secodam), justificó Montejano, aunque admitió que el despido fue por "consentimiento mutuo" Lo responsabilizan de negligencia, omisión y abuso de autoridad en contra de familiares de reclusos y reclusas, así como de custodias, éstas últimas se quejaron de acoso sexual y malos tratos Uno de los últimos casos en los que Gil Mendoza se vio involucrado fue el abuso en contra de una adolescente de 14 años de edad, a quien le rompieron el himen en una supuesta "revisión de rutina" Versiones del organismo no gubernamental de derechos humanos, han señalado a Gil Mendoza como protegido del cartel de los Valencia, aunque no han presentado pruebas al respecto