Roberto Perea/apro

lunes, 27 de febrero de 2006
México, D F, 27 de febrero (apro)? Verónica Musalem, joven dramaturga mexicana, se dio a la tarea de crear un texto en el que, a partir de sus experiencias personales como descendiente de una familia zapoteca de Oaxaca, y de historias de abuso y despojo que se repiten de manera cotidiana en el mundo indígena latinoamericano, revive el mito de la Maliche Adela y Juana es el título de esta historia protagonizada por Pablo, empresario de una trasnacional petrolera que llega a México con su esposa huyendo de la justicia para refugiarse en un rincón perdido de la sierra oaxaqueña a causa de un fraude En este lugar apartado del mundo viven Juana y Benito, quienes fungen como representantes del pueblo, y Adela, la moderna Malinche de quien se enamora Pablo con una pasión arrolladora que crece en la misma dimensión que sus ambiciones de poder Adela y Juana habla de la "nueva conquista", de los poderosos que abusan de la gente pobre, ingenua, pequeña En este sentido se trata de una obra de denuncia, matizada por la relación pasional entre Adela y Pablo, lo que la hace también una puesta en escena erótica, ya que entre estos personajes no existen límites Adela es una especie de Lolita de pueblo, un personaje divertido y trasgresor que vive una pasión arrolladora En este microcosmos creado por Musalem se refleja mucho de lo que pasa en pueblos indígenas que viven en una fragilidad que hace fácil su destrucción, gente indefensa, aislados en la pobreza extrema, por lo cual individuos como Pablo, jefe de una trasnacional, hombre de mundo, con una esposa guapísima, pueden llegar y romper el débil equilibrio de la comunidad La obra está dividida en dos actos, el primero con un tono divertido y erótico marcado por el encuentro entre Pablo y Adela, para tornarse trágico en el segundo, ya que la obsesión del empresario llega al grado de querer poseer no sólo las tierras sino también a los habitantes del pueblo, incluso recurriendo al asesinato Una de estas víctimas es Benito, quien es traicionado por su hermana Adela Mención especial merece el trabajo actoral de Marta Aura, quien interpreta a Juana, especie de cantinera?pitonisa?chamana, madre postiza de Adela y Benito En diferentes momentos de la historia Juana entra en trance para hacer presagios que se mezclan en el tiempo con imágenes de la conquista ocurrida hace más de 500 años y esta nueva conquista trágica Sin embargo el elenco en su totalidad no logra conjuntarse de manera armónica, entre otras cosas quizá por la incursión inesperada de José Carlos Rodríguez en sustitución de Carlos Torrestorija, actor que originalmente interpretaría el papel de Pablo y que a causa de un accidente fue sustituido por Rodríguez A pesar de sus reconocidas dotes actorales, José Carlos Rodríguez no logra alcanzar la total verosimilitud del personaje, tal vez porque en un principio esta especie de Hernán Cortés fue concebido por el director --Alejandro Velis-- y la autora como un carácter joven con énfasis en la relación pasional y que ahora pone el acento en los motivos políticos y económicos del personaje Adela y Juana se presenta jueves y viernes a las 20:00, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas en la Sala Xavier Villaurrutia En el elenco también participan Verónica Albarrán, Celia Marcué, Elena de Haro y Tenoch Huerta El diseño de iluminación es de Víctor Manuel Colunga, escenografía de Atenea Chávez y Auda Caraza, escenofonía de Rodolfo Sánchez Alvarado y vestuario de Óscar Altamirano

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