Se enturbia la tragedia de Pasta de Conchos

martes, 28 de febrero de 2006
* Los deudos, objeto de disputas entre los gobiernos federal y local * Humberto Moreira acusa al Grupo México de haber ocultado la información * Gómez Urrutia exige el doble de indemnización, becas y vivienda para los deudos San Juan de Sabinas, Coah , 27 febrero (apro)- Las familias de los mineros sepultados en las entrañas de la Mina 8 Unidad Pasta de Conchos, se han convertido en objeto de disputa entre los gobierno federal y estatal, la representación obrera y patronal, así como de éstos frente al involucramiento de líderes religiosos que, desde el pasado fin de semana, luego de la declaración oficial de muerte, abrieron nuevas líneas de discusión, mientras el desánimo a las afueras de la bocamina, no decae entre los deudos, que aún esperan la recuperación de los cuerpos La declaración oficial de muerte de los mineros se dio el sábado pasado, luego de que el gobernador Humberto Moreira Valdés, presionó para que hubiera un pronunciamiento que esclareciera la situación, ante la oposición del secretario de Trabajo, Francisco Javier Salazar Sáenz, y de los directivos de la mina, Rubén Escudero Chávez y Javier García de Quevedo, quienes finalmente cedieron Humberto Moreira se refirió hoy a la empresa y a los titulares de Trabajo, Salazar Sáenz, y de Protección Civil, Arturo Vilchis ?con quien estuvo a punto de llegar a los golpes la semana pasada--, por haber ocultado la información que daba por muertos a los 65 trabajadores desde el mismo día de la tragedia, al sugerir como propósito el atenuar la reacción social de los deudos, al generar su desgaste Esta mañana, Salazar Sáenz anunció que habían iniciado los trabajos de investigación sobre las causas que motivaron el accidente Sin embargo, los funcionarios responsables jamás llegaron a Pasta de Conchos, por lo que el secretario de Seguridad en la entidad, Fausto Destenave Kuri, representante del gobernador para la coordinación de acciones, dijo que habían intentado establecer comunicación durante el día con la STPS, sin que alguien les contestara la llamada El obispo de Saltillo, Raúl Vera López, quien incursionó en este escenario a pesar de que su diócesis no llega a esta región, se refirió a las controversias entre los dos órdenes de gobierno, y calificó de "teatrero" a Humberto Moreira, quien durante una misa celebrada por el prelado el sábado pasado, se puso a llorar: "Frente a mí estaban el gobernador y el secretario de Trabajo El señor gobernador, haciendo su teatro, halagándose a sí mismo, mientras el secretario estaba trabado porque el día anterior estaban confrontados abiertamente", dijo La visita en la zona de Vera López se dio un día después de ocurrida la tragedia, ante la evidente molestia de su homólogo en la región, Alonso Garza Treviño, quien había considerado que la empresa era de las más seguras y llamó a que los familiares de las víctimas evitaran conflictos En tanto, Vera López atrajo una investigación de campo del Centro de Reflexión Laboral (CERIAL) y ofició misas el fin de semana en las comunidades de Clohete, Palaú y San Juan de Sabinas, donde habitaban los mineros "Muchas cosas han salido a flote gracias a estos mineros Para mi, el principal argumento que debemos esgrimir es nuestra contradicción como instituciones, nuestra falta de atención a la población, nuestra discriminación con los trabajadores, nuestro desprecio a los seres humanos, lo que nos está llevando a destruir la articulación social que debería de estar al servicio de los más desprotegidos y, como no estamos al servicio del poder --y aquí no dejo de incluir a la Iglesia, porque sería muy deshonesto, ya que nosotros también anulamos las instituciones, incluyendo la Iglesia" señaló en entrevista con Apro Para el obispo de Saltillo, el gobierno quiso controlar la inconformidad del pueblo y tapar el estallido popular que, ante la contradicción de las cabezas, hizo entrar al Ejército para que controlara lo que él llama "la subversión, de los que quisieron ahorcar al señor secretario del Trabajo Esto va a seguir sucediendo y va ir más allá", pues, para Vera López, esta tragedia es semejante al levantamiento zapatista, pues como en Chiapas, "aquí de lo que se trata es del abandono de los desposeídos" Los sacerdotes de las parroquias locales, en franco desacato al titular de su curia, Garza Treviño, solicitaron ayer que no se aceptaran las condiciones de indemnización que ofrecía la empresa ni la asesoría jurídica del gobierno estatal Incluso, trascendió que, durante la semana, realizarían acciones de protesta, que incluían el bloqueo de la carretera federal 57, sin que esto llegara a ocurrir La misma recomendación hizo el dirigente nacional del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia, quien manifestó su rechazo al monto de indemnización que la empresa ofrece y retomó las declaraciones de Moreira Valdés, en el sentido de que la empresa y el gobierno federal sabían de la muerte de los mineros Gómez Urrutia dijo que la empresa está ofreciendo una indemnización injusta, pues consideró una vida laboral de 15 años por cada trabajador al determinar los 750 mil pesos que entregaría a las familias Sin embargo, el sindicato calcula que la vida laboral de los trabajadores era de 30 años, por lo que exige el doble de indemnización, además de un programa de becas que contemple hasta la educación superior de los huérfanos y una vivienda digna para la familia Además, Gómez Urrutia se refirió a la "negligencia e irresponsabilidad de la empresa", pues aseguró contar con una minuta en la que se demuestra que los mineros sindicalizados que integraban la comisión mixta de inspección, reportaron con anterioridad la existencia de fallas graves en la operación de la mina, y que los representantes de IMMSA y de la STPS no quisieron firmar Las supuestas irregularidades consistían en desperfectos eléctricos y soldadura con soplete en el fondo, pero se reservó publicar la citada minuta hasta que se presente el informe oficial Para el dirigente sindical, Grupo México no acepta las exigencias de seguridad, "y ni en una crisis como esta, se dispone a cambiar, toda vez que "sólo a base de presión y de parar las operaciones, podríamos garantizar que la empresa cumpliera con las condiciones de seguridad Pero eso nos llevaría a estar en huelga permanente Esta empresa no entiende" Además, conminó a los ejecutivos de ese grupo a pedir perdón: "Esperemos que venga el señor Larrea a saludar y pedir perdón a los trabajadores El señor Rebolledo, que es el vocero de ellos; que vengan al menos a conocer la mina, porque creo que ni la conocen por fuera y mucho menos por dentro Que pidan perdón a las familias de los trabajadores por todas las omisiones, deficiencias e irregularidades" exigió Más tarde, Gómez Urrutia fue quien acabó pidiendo perdón, cuando visitó las instalaciones de la mina, donde permanecen alrededor de 200 personas en espera de avances en la recuperación de cuerpos Aún persiste la esperanza, contra todo lo que se ha dicho, de encontrar con vida a sus familiares La visita del líder minero provocó una reacción violenta de los familiares de las victimas, que lo recriminaron por la tibieza del sindicato en dejar trabajar a su gente en condiciones deplorables, así como por lo que calificaron de hipocresía, ya que muchos de los mineros fueron dados de baja cuando reclamaban la falta de compromiso del sindicato con la seguridad y tuvieron que conseguir empleo en la contratista General de Hulla, que era responsable por 40 de los 65 trabajadores Aunque los reclamos no llegaron a los golpes, la situación se complicó para el dirigente minero, que después de intentar atenuar los señalamientos abandonó el lugar, al que según él, no lo dejaban entrar el gobierno federal, el Ejército y la propia empresa, durante los días de mayor tensión, la semana pasada