¿Puede ser?

lunes, 6 de febrero de 2006
México, D F, 6 de febrero (apro)- Pueden decir lo que quieran, incluso misa cantada con tres padres, pero la verdad cruda y desnuda es que en este hoy que nos ha tocado vivir, lo hacemos en un fascismo económico Con esta frase lapidaria remató Juan Contreras la apasionada plática que habíamos iniciado los amigos reunidos en "El túnel del tiempo", piano-bar refugio de nuestros ratos perdidos Nos dejó mudos por un instante, mudez de la que se levantaron voces diciendo, unas, despectivas: "eso es un disparate"; otras, con reproche, "¡ya vas a salir con tus cosas!", y no faltaron las que, imperiosas, le demandaran" ¡explícate" Ante esto, Contreras levantó la diestra con la palma extendida Un silencio expectante se hizo en el grupo Nos miró y nos soltó lo que sigue: --Necios los que creen a los políticos de nuestro hoy cuando nos dicen que son nuestros servidores, que se sacrifican por nuestro bienestar, que luchan por la libertad nuestra, por la democracia O son o se hacen, tanto los políticos que tal dicen y los que los creen Y lo digo y sostengo porque, la verdad, es que vivimos en este hoy que nos ha tocado, al margen y por encima de toda retórica bienintencionada o cínica Vivimos, digo, en un real fascismo económico, ¿pues no lo económico, el dinero, sobrevuela lo político, gravita sobre los gobiernos e, incluso, sobre los Estados como una espada de Damocles? Sí, el sistema en que hoy vivimos, el que corta el bacalao en el mundo, nos habla de libertad, igualdad de democracia pero, al mismo tiempo, como el fascismo, y niéguenlo si pueden, fomenta, le satisface y proclama "La inmutable, benéfica y provechosa desigualdad?", pues la misma le facilita y permite encomiar la iniciativa privada, ensalzar la competencia, exaltar a los "emprendedores", marco y base con que justifica y legaliza el éxito Es decir, el triunfo de los "mejores" y el derecho de los mismos a la situación de privilegio que han ganado (por su iniciativa y ser emprendedores y competitivos) como premio al haber arriesgado, "vivido peligrosamente" al haber buscado y perseguido el éxito, que en no poca medida es poder influir y hasta manejar a la colectividad en su faceta de lo económico Aquí, de nuevo se levantaron voces contra lo que decía nuestro amigo; voces que expresaban burla, inconformidad, rechazo y hasta indignación, lo que no le turbó, pues las cortó con las siguientes razones, tan peregrinas a nuestro entender, que nos dejó sin aliento He aquí lo que nos dijera alzando la voz: --Recuerden, si tienen memoria, que Benito Mussolini dijo: "Todo en el Estado; nada fuera del Estado ni contra el Estado", y también: "El estado es omnipotente, omnipresente y omnisciente", y ahora dígname si en este hoy que vivimos, la economía, el poder del dinero, los hombres que lo tienen en sus manos, no pueden decir, ¡y dicen!, con mayor razón y autoridad que Mussolini: "Todo en la economía; nada fuera de la economía ni contra la economía", y también proclamar mussolinescamente: "El dinero es omnipotente, omnipresente y omnisciente" Y no me digan ni me cuenten que lo que les digo no responde a la realidad de este hoy que vivimos, pues la política y los que viven de ella, los políticos, que se supone que gobiernan, en su mayoría, ¿no cortejan servilmente a los hombres del capital, a los dueños del dinero?, y en sus declaraciones procuran no molestar y sí halagar a los capitalistas, a los empresarios, tanto nacionales como extranjeros Nieguen, si pueden, que esos políticos, no nos aturden repitiéndonos hasta el cansancio, hasta que se quedan afónicos, diciéndonos que la empresa privada es el más efectivo y útil instrumento para los intereses sociales y que sin la inversión del capital privado, tanto nacional como transnacional, la sociedad será un desastre y se encamina a su aniquilación Niéguenlo y también que sus acciones no responden a realizar lo que nos dicen, a favorecer el capital privado, nacional e internacional, y digan si con eso no hemos llegado, no estamos en un fascismo económico Las opiniones de nuestro amigo, como no podía por menos, suscitó, por nuestra parte, una serie de críticas, negaciones e, incluso, burlas que no lograron que Contreras se apeara de su burro Obstinado que es La mayoría terminó convencida de que estaba equivocado Yo estoy con los que creen que no tanto, de que su posición, a parte de curiosa, al menos es merecedora de que se reflexione sobre ella Por eso, amables lectores, me he permitido exponerla a su curiosidad por medio de la presente Ustedes juzgarán si lo que dijo es o no puede ser, y si les puede ser útil para una mejor comprensión del hoy en que vivimos Con la esperanza de que así sea Candino Candor

Comentarios