Italia-Libia: Tensiones diplomáticas

lunes, 13 de marzo de 2006
Roma, 13 de marzo (apro) - El precario equilibrio diplomático entre Italia y Libia se puso en riesgo La razón: el ministro italiano de Reformas, Roberto Calderoni, exhibió públicamente una playera con las caricaturas de Mahoma Ello encendió los ánimos en Libia Una manifestación anti-italiana en ese país terminó con un saldo de once muertos y decenas de heridos Y Calderoni tuvo que renunciar Por tres días, a partir de la tarde del viernes 17 febrero, más de un centenar de manifestantes libios intentaron asaltar e incendiar el edificio del consulado italiano en la ciudad de Bengasi --el único occidental en la región?, aterrorizando al cónsul Franco Maria Pirello y a los funcionarios que allí se encontraban Las protestas en Bengasi fueron una más de las realizadas en otros países con población musulmán --como Afganistán, Líbano, Irak, Somalia y Turquía?, a raíz de la publicación en Dinamarca de unas caricaturas sobre Mahoma Pero en esta ocasión coincidieron con una polémica desatada en Italia por el ministro Calderoni, quien el pasado 14 de febrero, durante un programa en la televisión pública RAI, exhibió una playera con las caricaturas de Mahoma Cuatro días después, cuando las protestas en Libia se tornaban violentas, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi exhortó a Calderoni a dimitir Previamente, Berlusconi y el jefe del gobierno libio Muammar Gadafi habían sostenido una "amigable" charla, según comentó a la prensa el primer ministro italiano En un principio, la actitud de Calderoni no parecía haber dañado las relaciones diplomáticas entre Libia e Italia Pero el 3 marzo, la embajada de Trípoli en Roma difundió una nota con el texto íntegro de un discurso que Gadafi había pronunciado un día antes a través de la televisión estatal de su país El líder libio calificó a Calderoni de "ministro fascista, que utiliza un lenguaje racista y colonialista" Advirtió: "Si Italia quiere que sus embajadas, consulados y ciudadanos que se encuentran en Libia vivan en paz, tiene que pagar un precio" Y pidió "un gran gesto, no sólo simbólico" para olvidar el pasado colonial y avanzar en un futuro de "renovada amistad y desarrollo común", además de "resarcir y garantizar que no ocupará Libia una segunda vez" En declaraciones difundidas por Jana, la agencia oficial del gobierno libio, Gadafi recordó la invasión de Italia a Libia, que provocó ?según fuentes libias? cien mil muertos, miles de mutilados y 4 mil deportados a las cárceles italianas situadas en las islas Favignana y Tremiti, donde recientemente se ha dispuesto la construcción de un cementerio para 450 libios En su discurso, Gadafi señaló que "los manifestantes (de Bengasi) tenían la determinación de matar al cónsul y a su familia" pues, comentó, cualquier ocasión es buena "para desahogar el rencor" contra Italia, país que colonizó a la nación africana entre 1911 y 1943, y que no ha cumplido sus promesas de resarcir los daños de guerra El colonialismo A principios del siglo XX, Italia envió varias misiones colonizadoras a Libia y ocupó sus principales ciudades En 1922, cuando Benito Mussolini tomó el poder en Italia, se intensificó la colonización del territorio a través de inmigrantes italianos, especialmente los que provenían de Sicilia En 1943, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas aliadas expulsaron a Italia de los territorios libios En 1956, Italia firmó un tratado con el rey Idris de Libia, que establecía el pago de 21 millones de liras para la "reconstrucción económica de Libia" El 1 de septiembre de 1969, un grupo de militares encabezados por el entonces joven desconocido Muammar Gadafi, dio un golpe de Estado para derrocar al rey Idris A partir de ese momento, resurgieron las tensiones con Italia Gadafi renunció a las indemnizaciones por considerarlas una hipocresía del gobierno italiano, expropió los bienes de 20 mil italianos que vivían en Libia y estableció una fecha para celebrar el "día de la venganza" contra el colonialismo "La revolución del 69 estuvo vinculada a la voluntad de Libia por lograr una reivindicación en contra de la nación colonizadora (Italia)", afirma a Apro Domenico Scacchi, experto sobre el colonialismo italiano Scacchi explica que "el rencor ha sido alimentado por el gobierno de Gadafi con sus manifestaciones anti-italianas" Considera que este factor, entre otros más, ha hecho posible "mantener el consenso de los libios por 37 años" También, comenta el experto, "Gadafi tiene sus razones (?) Italia debería haber tomado medidas para resolver la cuestión después del fin de la Segunda Guerra Mundial" pero, de hecho, "fueron olvidados muchos crímenes cometidos", así como también se dejó en el olvido a las miles de familias libias que sufrieron las deportaciones y los asesinatos 1986 fue el año de mayor tensión entre ambos países Ese año Libia lanzó desde su territorio dos misiles que iban dirigidos en contra de la base militar estadunidense de Sigonella, ubicada en Sicilia, Italia Los misiles finalmente hicieron impacto en la isla de Lampedusa Para Scacchi, "la reciente revuelta anti-italiana en Bengasi tuvo como principal detonador la decisión del ministro Calderoni de exhibir una playera con dibujos de Mahoma" Y advierte que en el futuro "el avance de la grupos islamitas podría poner en peligro la vida de los italianos que viven en ese país" La tragedia Al principio, la actitud de Calderoni no parecía tener repercusiones más allá de las fronteras italianas Pero por la tarde del viernes 17 de febrero en Bengasi, un grupo de personas se acercó amenazadoramente al consulado italiano Había terminado la ceremonia religiosa de ese día, y en ella varios predicadores habían criticado nuevamente la difusión de las caricaturas sobre Mahoma De repente, unos manifestantes empezaron a lanzar piedras en contra del edificio Rompieron las ventanas de los pisos inferiores Luego lanzaron latas llenas de gasolina, al tiempo que fuera del inmueble empezaron a incendiar autos "Trataron de abrir una brecha en la puerta principal del consulado con una especie de ariete Luego intentaron prender fuego Gritaban proclamas anti-italianas", contó posteriormente Pirello, quien fue sacado del edificio del consulado y, junto con su familia, resguardado en una casa lejos del centro de la ciudad Unas horas más tarde, el funcionario ítalo-portugués Antonio Simoeshgon Calves, el único que permaneció en el inmueble del consulado durante el asedio, contó por teléfono a una cadena de televisión que los manifestantes todavía "podrían entrar en cualquier momento" porque "llegan de todas partes" La policía libia intentó controlar a los manifestantes y retirarlos del lugar El resultado: once muertos y 25 heridos, todos de nacionalidad libia El ministro del Interior de Libia, Nasser al Mabrouk Abdallah, fue acusado de ordenar a la policía el "empleo desproporcionado de la fuerza" para controlar el incidente, y fue temporalmente suspendido de sus funciones Casi simultáneamente a estos hechos, una página en Internet que suele publicar los comunicados de la célula libia de Al Quaeda, difundió una fotografía de Calderoni acompañada con el letrero "el ministro (cerdo) italiano" Y en otra página web, un grupo armado amenazó: "Digamos a este cruzado que tenga paciencia El ejército del Islam conquistará Roma Las declaraciones del ministro no se borrarán con el viento" No es la primera ocasión en que Calderoni --político de 49 años, socio de Berlusconi y miembro de la xenófoba Liga Norte--, está en medio de la tormenta por sus belicosas declaraciones contra el Islam A propósito de las protestas por las caricaturas de Mahoma, abogó por intervenir "con fuerza" para controlar a los manifestantes El 19 de febrero ?una semana después de haber vestido la camiseta con las caricaturas de Mahoma y dos días después que iniciaron los incidentes en Bengasi--, Calderoni declaró al diario La Padania, órgano informativo de su partido: "No tengo la intención de renunciar a la batalla para afirmar los valores en los cuales creo (?) los de la religión cristiana y los de ser un hombre libre" Y añadió que su culpa fue "no ser hipócrita" Al Zawahiri, considerado el segundo hombre en importancia de Al Qaeda, se refirió a Calderoni en la parte final de un mensaje difundido el pasado 5 de marzo: "¿Nos hemos olvidado de ese ministro italiano que se ha puesto una camiseta con las caricaturas criminales y que han ofendido al Profeta?" Después de conocer este mensaje, Calderoni señaló que "ser atacado por Al Zawahiri y esos criminales que instrumentalizan la religión con fines políticos es para mi un honor" El exministro subrayó que él no ha ofendido ni ofende a los creyentes islámicos o de cualquier otra religión Afirmó que "esos señores escondidos (de Al Qaeda) excitan los ánimos de la gente sencilla" Previamente, Seif al Islam Gadafi, hijo del líder libio, había invitado a Roma a tomar "iniciativas urgentes contra este ministro", al que calificó como "odioso y racista", y a quien culpó de ser el causante de las protestas con sus acciones "provocadoras y ultrajantes" Y agregó que "los intereses italianos en Libia y las relaciones con Trípoli podrían pasar por una delicada y decidida fase de re-evaluación" El gobierno de Berlusconi, convencido de que Italia podría ser blanco del terrorismo islámico, aumentó el estado de alerta en su territorio, así como en sus embajadas y consulados

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