En Chiapas, la guerra es disfrazada (Primera de dos partes)

lunes, 20 de marzo de 2006
* Investigador del CIEPAC niega la desmilitarización * Onésimo Hidalgo presenta un balance de 12 años del conflicto chiapaneco Tuxtla Gutiérrez, Chis , 20 de marzo (apro)? Chiapas pasó de ser una zona de conflicto a una zona de guerra, luego de que el proceso de desmilitarización se convirtió en una virtual paramilitarización, aseguró Onésimo Hidalgo, miembro del Centro de Investigaciones, Económicas y Políticas (CIEPAC) Entrevistado en vísperas de su viaje a la Ciudad de México, donde presentó el pasado viernes su libro Tras los pasos de una guerra inconclusa: 12 años de militarización en Chiapas, el investigador esbozó una radiografía que lo que ha venido documentando durante los últimos años Conocedor de la situación que priva en la entidad, no escapan a su análisis las desafortunadas declaraciones del secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, quien recientemente afirmó que Chiapas ya no era una zona de conflicto, y que el Ejército se había dejado de vigilar las zonas de influencia zapatista, por lo que había libre tránsito en toda la zona Hidalgo considera que si bien en Chiapas ha habido un repliegue del Ejército Mexicano en más de 45 de sus posiciones desde la llegada del presidente Vicente Fox, eso no quiere decir que la presencia castrense haya disminuido; por el contrario, ésta ha avanzado de forma disfrazada, han tejido redes de control de organizaciones e información A través de supuestos compradores de café o ganado Por ejemplo incursionan en las comunidades para inspeccionar; en estos 12 años se han casado con mujeres indígenas para así mezclarse con la población "La guerra en Chiapas sigue su cursos y con un desenlace que podría ser fatal en el futuro", advierte el investigador, integrante de una de las organizaciones no gubernamentales que realizan trabajo de campo en las comunidades de la zona de conflicto Hidalgo parafrasea a Karl Von Clausewitz, autor del libro De la guerra, cuya máxima "la guerra es la continuación de la política por otros medios", él la adapta: "aquí en Chiapas la guerra es la continuación de la misma guerra pero con otra máscara" Y es que aquí la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha ido del repliegue del Ejército a la continuación de la guerra con una estrategia que durante largos años maduraron sus dirigentes Esta guerra es más sutil, más letal; lo que intentan es destruir de raíz cualquier intento de rebeldía Dice el analista de CIEPAC: "La estrategia de contrainsurgencia que actualmente opera el gobierno federal en contra del EZLN se da a través de diversas operaciones de contención a través de grupos paramilitares, algunos de creación más reciente, cuyo objetivo es confrontar y dividir a las comunidades" Ahora ya no es la persistente militarización lo que preocupa, sino las nuevas tácticas focalizadas En su libro menciona tres grandes estrategias y las describe Una es la de yunque y martillo, que se aplica en la selva En esta estrategia de yunque se enmarcan todos los campamentos militares ubicados desde la comunidad Medellín, en el municipio de Palenque, hasta la región de Maravilla Tenejapa En este escenario, el martillo serían las fuerzas de intervención rápida que están en Tabasco, y las de la base militar de Toniná, son las dos que hacen las ofensivas militares hacia adentro como patrullajes, sobrevuelos Hay otra zona de despeje militar donde los contingentes militares se retiraron desde 2001, se trata de los campamentos de Chanal y Ocosingo, entre otros Sin embargo es ahí donde ha florecido el narcotráfico, el robo de autos, las operaciones de los grupos de delincuencia organizada Se contamina el territorio zapatista, involucrando a personas de las comunidades ?que no simpatizan con el grupo insurgente? en estas actividades Una segunda estrategia es la Operación de tijera, que se aplica en las regiones sedes de los municipios autónomos Ahí, los campamentos ubicados desde Simojovel, pasando por el Bosque y San Cayetano, hasta llegar a San Cristóbal, son una punta de la tijera; la otra es la de los campamentos de los Altos, como Pantelhó y Chenalhó De hecho, Oventic, la comandancia zapatista de los Altos, queda en medio La tercera es la llamada Operación centinela, encaminada a la contención militar y ejecutada desde la región de Maravilla Tenejapa, corre por la sierra y la costa hasta juntarse con el centro del país Ahí, durante los últimos años se han establecido 11 retenes permanentes, bajo el argumento de la que la zona está invadida por el narcotráfico, el tráfico de personas, los terroristas y las bandas mara salvatruchas Hidalgo sostiene que si bien el presidente Fox ordenó el retiro de 43 campamentos militares en 2001, "hay un regreso de los militares, pero ahora vestidos de civil, operan en el marco de la estrategia de inteligencia militar a través de la observación de las actividades de las familias zapatistas, y el establecimiento de una red de vínculos con las familias que no lo son Hay vacíos que va dejando el Ejército, pero son cubiertos por otros cuerpos policíacos más discretos, algunas veces por policías militares disfrazados Dice que el retiro de los campamentos militares obedece a que han avanzado en la construcción de una nueva estrategia paramilitar Ellos siguen actuando y ahí están Grupos paramilitares que operaban en esa zona, como Paz y Justicia, no han desaparecido, pues nunca hubo un armisticio para que entregaran las armas, siempre han estado acá y ahora en un estado de "recomposición" Algunos otros han surgido al amparo de los programas de apoyo al campo, como la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinas (OPDDIC), que encabeza el exdiputado local priista, Pedro Chulín "Este grupo, en Ocosingo, ha logrado confrontar a comunidades zapatistas de ese municipio y de Ocosingo y Altamirano, a través de la pelea por la tenencia de la tierra Se está metiendo a través de un discurso aparentemente de izquierda, que señala que no están contra los zapatistas; se presentan como hermanos del EZLN, dicen que defienden los acuerdos de San Andrés y los derechos y cultura indígena", precisa Hidalgo Señala que en la práctica se han enfrentado por la vía armada contra zapatistas de los municipios autónomos Ricardo Flores Magón, Olga Isabel y otros poblados Además de que han hecho intentos de penetrar en grupos tradicionalistas de la Iglesia católica, incluso buscan espacios dentro de la Diócesis de San Cristóbal Advierte que, en ese marco el EZLN puede ser atacado en estos lugares y darle la estocada final cuando menos se piense Por eso piensa que el discurso de Abascal Carranza es parte de la misma estrategia, es una táctica para que la sociedad mexicana se desatienda de este conflicto Sin embargo, advierte, es ahora cuando se debe poner más atención "porque la guerra viene disfrazada"

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