En breve ceremonia despiden a Salvador Elizondo

viernes, 31 de marzo de 2006
* El cuerpo del escritor llegó a Bellas Artes a las 15 horas * Música de Fauré al morir; aires de Borodín en el recinto * Su esposa, la fotógrafa Paulina Lavista, acortó el velatorio México, D F, 29 de marzo (apro)- Fue un acto breve El hobby del Palacio de Bellas Artes congregó a un buen número de escritores de varias generaciones para dar la despedida de la comunidad cultural a Salvador Elizondo Durante no más de una hora y cuarto desfilaron ante el féretro, hicieron guardia y dieron el pésame a la también reconocida fotógrafa Paulina Lavista, su esposa, quien se encontraba tranquila y contenta con la visita de los escritores "No faltó ni uno; estuvieron todos los escritores, todos los medios", dijo Lavista emocionada, mientras relató a esta agencia los sucesos que terminaron con la vida del autor de El hipogeo secreto, debido a una disfunción pancreática: "Hacia las dos de la mañana, perdió el conocimiento Hacia las cinco, sólo tuvo un leve movimiento No hubo dolor, ni estertor, nada Murió como un santo, y como él quería, en su cuarto Le puse el Réquiem de Fauré, las fotos de sus padres a los lados de su cama Estábamos yo, sus hijas? ¿qué más podía pedir?" Los aires de un cuarteto de Borodin acompañaron el velatorio de cuerpo presente en el recinto La cita fue a las 15 horas, y el sol brillaba Lavista recibía los saludos, los besos, los abrazos de sus amigos: la pintora Carmen Parra, los poetas Aura María Vidales, Alí Chumacero, Hugo Gutiérrez Vega y Jaime Labastida (director de Siglo XXI Editores); el crítico Emmanuel Carballo; el compositor Mario Lavista; los embajadores Héctor Vasconcelos y Ricardo Valero; el editor Víctor Manuel Mendiola (de El Tucán de Virginia); el novelista Daniel Leyva, y el organizador del festival musical Instrumenta, Ignacio Toscano También, Sari Bermúdez, presidenta del Conaculta; Sergio Vela, de Opera del Instituto Nacional de Bellas Artes, y Gerardo Estrada, de Difusión Cultural de la UNAM El acto estaba anunciado para durar dos horas Pero a las 16:30 horas, cuando le pidieron a Paulina Lavista una segunda guardia, rechazó: "No, ya que sea la última Vamos a terminar con esto, porque la gente va a empezar a aburrirse" Y la comunidad, tras dar un largo aplauso al creador de Narda o el verano, Elsinore y El hipogeo secreto, estuvo un buen rato todavía frente al pórtico del Palacio, hasta que el aire y la amenaza de lluvia los regresó al recinto Algunos, para meterse al restorán Lavista, descansando de los zapatos junto al módulo informativo, en el lobby, cambiaba unos boletos de cortesía para la función de la ópera de Wagner Señaló a Apro que, antes de incinerar al narrador, un escultor enviado por Bellas Artes le haría una mascarilla "También le tomarán una muestra de las manos, para hacerla en bronce --dijo-- Es que tenía unas manos preciosas" Una joven de unos 20 años llegó al Palacio cuando la carroza había partido Llevaba un ramo de flores en la mano No se lo quiso entregar a Lavista "Era para ponérselo en el ataúd", dijo, y se fue

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