A pique

domingo, 5 de marzo de 2006
La voz de alarma la dio el propio candidato presidencial del PAN: su campaña no prende expone Proceso en su edición de este domingo 5 de marzo La casa de campaña de Felipe Calderón está a ocho cuadras de la sede del Partido Acción Nacional (PAN), ubicadas ambas en la clasemediera colonia Del Valle, pero la distancia entre las dos y sus ocupantes --que se supone engarzados para retener la Presidenta de la República-- es todavía más grande Calderón y Manuel Espino marchan distantes, con sus respectivos equipos, con soterradas convulsiones heredadas de dos contiendas internas que, como nunca, confrontaron a la militancia de ese partido, el más longevo de México y que por primera vez ejerce el gobierno federal Desde el 19 de enero, fecha de arranque de la campaña, el presidente nacional del PAN, Manuel Espino, ha asistido sólo a tres actos Divergentes, la estructura partidaria que encabeza Manuel Espino y el equipo de Felipe Calderón se alejan cada vez más del propósito pretendidamente común y las consecuencias de ello son implacables: las encuestas siguen dando una amplia ventaja al candidato perredista, Andrés Manuel López Obrador Estas señales ominosas para Calderón se complican a raíz del desplazamiento de José Camilo Mouriño como coordinador operativo de su campaña y del ascenso de Josefina Vázquez Mota a la coordinación general, destaca el reportaje que aparece este domingo 5 de marzo en Proceso