Renuncia el secretario de Seguridad Publica de Michoacán

sábado, 22 de abril de 2006
* La policía del estado acudió en apoyo de las fuerzas federales, dice * Elementos ajenos a su corporación dispararon armas al aire, señala Morelia, Mich , 21 de abril (apro)- Gabriel Mendoza Jiménez, quien se desempeñaba como Secretario de Seguridad Pública del estado, renunció hoy a su cargo Con ello, Mendoza Jiménez es la primera cabeza que rueda en el conflicto de Sicartsa, donde dos mineros murieron y decenas más resultaron lesionados, durante el enfrentamiento ente trabajadores de la Siderúrgica Lázaro Cárdenas y elementos de la policía del estado y de la Federal Preventiva (PFP) En una carta dirigida al gobernador Lázaro Cárdenas Batel, el jefe policiaco le pide --"por nuestra vieja amistad y congruencia que debo a mis principios y convicciones"--, aceptar su renuncia irrevocable Esgrime que, ante los lamentables acontecimientos suscitados en el puerto de Lázaro Cárdenas, la fuerza pública del estado acudió, en cumplimiento de un mandato legal, en apoyo de las fuerzas federales Señala que fueron recibidos con "una lluvia de bolas de molino" que, en esencia, "son esferas de acero del tamaño de una pelota de beisbol, acompañadas de bombas molotov, disparos de arma de fuego y el embate de tres maquinas retroexcavadoras usadas a manera de arietes" Mendoza Jiménez afirma que, durante más de cuatro horas, repelieron, mediante gases lacrimógenos, "una agresión excesiva de parte de una fuerza muy superior en número, que nunca cejó en su empeño y que tampoco mostró signos de suspender las hostilidades para dialogar" Dice que, a esas alturas, "muchos obreros y policías resultaban heridos, y fui informado de que, por desgracia, dos personas habían muerto en el enfrentamiento" Añade: "A pesar de que, en mi calidad de responsable del operativo ordené expresamente que no se portaran armas de fuego para la acción, algunos elementos de una corporación distinta a la que encabezo recurrieron a ellas, como recurso desesperado, en la creencia de que, disparándolas al aire, provocarían un repliegue de los agresores, quienes prácticamente estaban por masacrarnos "A partir de que sonaron las detonaciones y a efecto de que las cosas no salieran de control ?más de lo que ya estaban--, me comuniqué con usted para solicitarle permiso de ordenar la retirada Nunca dudé que era mejor abandonar el sitio antes que propiciar que policías estatales y federales murieran a manos de la turba, o peor aún: antes de que muchos obreros cayeran abatidos por las balas de representantes de la ley que se sentían aterrorizados y actuaban en defensa de sus vidas", dice Mendoza Jiménez añade que, ante los hechos consumados, "de nada valen justificaciones o pretextos Sólo vale, por el bien de todos, que se realice una investigación exhaustiva y se proceda conforme a derecho si existen responsabilidades Mi compromiso, como siempre, es que sabré asumirlas" Por último, subraya que, por "dignidad personal y congruencia con nuestra lucha, me separo del cargo que hace ya dos años me confiriera No podría jamás permitir que mi presencia sirviera para tachar al gobierno democrático de represor o de asesino"

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