El robo del siglo... estilo argentino

lunes, 24 de abril de 2006
Era el robo perfecto: un botín de millones de dólares, sin muertos ni heridos y sin un solo disparo Los asaltantes humillaron a la odiada policía de Buenos Aires y se ganaron la simpatía de una parte de la población argentina Pero ?cual guión de película de Hollywood? un despecho amoroso acabó con el misterio Buenos Aires- Planearon el robo durante meses No dejaron nada al azar y se llevaron entre 6 y 20 millones de dólares, según distintas estimaciones Ese botín y su espectacular fuga por un túnel, cuando la policía ya los había rodeado, les valieron un lugar en la historia de los asaltos más espectaculares a bancos Los argentinos ya fantasean con una película sobre ellos Una sola cosa les falló a esos profesionales No tuvieron en cuenta la furia de una mujer despechada "A mí este tipo no me deja por una pendeja" (en Argentina, una mujer muy joven), dijo Alicia Di Tulio frente a un Comité de Crisis creado por la policía especialmente para investigar el hecho Se refería a su pareja, Alberto de la Torre, y a su amante Liliana Fernández; los acusaba insistentemente de querer fugarse con el botín a Paraguay Los amos del tiempo Aquí se le llamó "el robo del siglo" y fue perpetrado a orillas del Río de la Plata, en una sucursal del Banco Río de la periferia norte de Buenos Aires Hacía calor el 13 de enero, como en todos los mediodías del verano austral La temperatura sobrepasaba los 35 grados centígrados y la humedad arañaba 100% El calor de Buenos Aires suele ser insoportable, pero "lo que mata es la humedad", dicen los porteños El calor agobia a los transeúntes, que buscan refugio en lugares con aire acondicionado La sucursal del Banco Río en el barrio de Acassuso es uno de esos oasis El caso es que llegaron con la cara descubierta, sin despertar sospechas Redujeron al guardia de seguridad y tomaron a 23 rehenes, entre personal del banco y clientes A simple vista parecía un robo más Nadie notó que los asaltantes ?cuatro según unos testigos, cinco según otros? no estaban tan apurados por huir La policía llegó minutos después de que se activó la alarma y rodeó el banco Cientos de efectivos de "la bonaerense" ?como llaman aquí a la policía, foco de continuas denuncias de corrupción y "gatillo fácil"? apuntaron sus armas hacia la sucursal bancaria "Pensamos que era una banda inexperta, porque permitieron que uno de los guardias activara la alarma", admitió un funcionario policial Mientras tanto, adentro del banco todo era tranquilidad Después de desactivar las cámaras de video de seguridad, los asaltantes dividieron en dos grupos a los rehenes Según relataron varios de éstos, el trato fue amable Incluso, uno de los ladrones, que vestía una bata blanca, se enteró casualmente de que era el cumpleaños de una empleada del banco y le cantó "feliz cumpleaños" ante la sonrisa nerviosa de la homenajeada y de sus compañeros No parecía el comportamiento de alguien que está cercado "Pueden llamar a sus familias", les dijo otro de los ladrones a los rehenes Las llamadas por teléfono celular se convirtieron en un recurso para liberar la tensión Mientras tanto, la policía entablaba "negociaciones" con el supuesto líder de la banda Hablaban por teléfono Los asaltantes exigieron pizzas y bebidas refrescantes para todos La policía accedió a cambio de liberar a algunos rehenes Fueron liberados el custodio del banco, un vigilante privado, una mujer y un hombre Luego los asaltantes pidieron tiempo Les fue concedido Volvieron a pedirlo varias veces más A esas alturas, reporteros de radio y de televisión transmitían en directo el acontecimiento Los voceros de la policía aseguraban que todo estaba bajo control y que los ladrones estaban rodeados En efecto, la bonaerense había montado un cerco de 200 metros alrededor del banco El hecho atrajo el interés del gobierno nacional, el cual no deseaba que se repitiera la masacre en que había acabado un robo similar en la localidad bonaerense de Ramallo, a 300 kilómetros de Buenos Aires, en septiembre de 1999 En esa ocasión, los ladrones pidieron un vehículo para huir La policía aceptó la exigencia, pero cuando escapaban con varios rehenes se desató una balacera en la que murieron inocentes, entre ellos el gerente del banco La orden era no repetir el error fatal La policía afirmaba: están rodeados y no tienen escape Esa era la "nota" que se difundía en forma constante por televisión Las horas pasaban y las "negociaciones" no se detenían El supuesto jefe de la banda hablaba en buenos términos y pedía tiempo para "entregarse" La policía y el fiscal esperaron Fueron seis horas de espera Mientras tanto, los jefes policiacos pidieron a la empresa Aguas Argentinas información sobre la eventual existencia de alcantarillas con acceso al banco, por donde pudieran fugarse los delincuentes La respuesta fue: no hay ninguna Entonces la policía dio un ultimátum a los cercados: tenían una hora para entregarse La humillación Cuando la tarde caía, el grupo de élite Halcón irrumpió en el banco y liberó a los rehenes en un operativo espectacular que, por supuesto, se transmitió en directo por televisión Ni un disparo "Los rehenes están todos a salvo", informaron los voceros de la policía a los reporteros con tono triunfal Pero no se sabía nada de los asaltantes Los policías iban y venían por los techos del banco, de las viviendas vecinas, por las calles aledañas En la sucursal hallaron dos granadas y un grupo antiexplosivos había entrado para desactivarlas Algo no andaba bien: los ladrones habían escapado Se formularon las primeras sospechas: ¿sería posible que los delincuentes hubieran salido mezclándose entre los 23 rehenes? Todos ellos quedaron bajo custodia policial en el bar de la esquina, retenidos en calidad de testigos-sospechosos La búsqueda continuaba, pero la noticia se conoció hasta la noche La policía había encontrado un túnel en un sótano del edificio La entrada al túnel estaba obstruida por un "pesado mueble" En la propia boca de ese túnel había dos bombas artesanales fabricadas con tubos de plomo ?aquí se les llama bombas cazabobos, por algo será Los agentes encontraron además tres pistolas de utilería y, junto a ellas, una nota: En barrio de ricachones Sin armas ni rencores Es sólo plata y no amores Cuando los agentes llegaron a la bóveda del banco, el desorden era total Habían saqueado 145 de las casi 300 cajas de seguridad privadas; los 600 mil dólares del tesoro también habían desaparecido Dinero, joyas, bonos, acciones y objetos personales de incalculable valor estaban en manos de la banda Algunos hablaron de un botín total de 6 millones de dólares; otros, de 20 millones Un helicóptero sobrevolaba la zona y, como se sospechó que el túnel desembocaba en el Río de la Plata, a 500 metros del lugar, un grupo de buzos escrutaba sus aguas Fue inútil La humillada policía tuvo que reconocer que el asalto al Banco Río fue todo un éxito "Es una banda muy profesional", elogió el ministro de seguridad bonaerense, León Arslanián En contraparte, los afectados por el asalto protestaban Uno de ellos, quien guardó el anonimato, le dijo a un periodista que tenía 20 millones de dólares guardados en una caja de seguridad Otros lloraban la pérdida de los ahorros de toda su vida El banco ofreció apenas 50 mil dólares como indemnización Pero muchos argentinos, que nada guardaban en ese banco, aplaudieron el "robo del siglo", concluido sin violencia e incluso con amabilidad hacia los rehenes Un "robo con guante blanco" que dejó avergonzada a la odiada policía bonaerense "Qué lástima que (los ladrones) no pusieron un aviso en un diario buscando gente", dijo un cincuentón entrevistado al respecto en la televisión Respuestas El misterio está formado por detalles Los asaltantes escaparon por un túnel que habían construido en los últimos meses; tenía dos metros de profundidad en la entrada y luego descendía otros 15 por una escalera Así se llegaba a una cámara con luz eléctrica, que daba a uno de los anchos tubos del sistema de drenaje que conducía hasta la carretera Panamericana, a unos 500 metros del banco, pero en dirección contraria al río Hasta ese punto fue cargado el pesado botín en dos balsas de goma, una de las cuales apareció en el drenaje y la otra en el río Con semanas de anticipación, los asaltantes habían montado una obra de construcción en una calle cercana al banco Disfrazados de obreros, entraron y salieron de la red de drenaje sin provocar sospechas Incluso tenían alquilada una casa de seguridad en la zona Así construyeron el túnel hasta el límite del banco con toda libertad Una vez sonó la alarma sísmica, pero en la revisión correspondiente los bien pagados expertos de la institución financiera no encontraron nada Por eso los ladrones entraron por la puerta principal, dejaron que el guardia hiciera sonar la alarma y pusieron a negociar a un "vocero" muy educado y elocuente Se trataba de ganar tiempo, pues en las seis horas que la policía estuvo esperando la rendición, unos miembros de la banda saqueaban las cajas de seguridad y la bóveda, y a otros les dio tiempo de acabar de construir el túnel hasta el sótano del edificio Finalizaron minutos antes de que venciera el ultimátum Dicen que se llevaron hasta un manuscrito inédito del escritor Ernesto Sábato, resguardado en una caja de seguridad Cuando los policías entraron al banco, se dieron cuenta de que ninguno de los asaltantes se había quedado con las ganas de darle un mordisco a la pizza Estos detalles se supieron, por supuesto, cuando se pudo identificar a los autores de la audacia Siempre el amor "Guárdate de la furia de una despechada", dice un conocido refrán popular Y por despecho cayó semanas después uno de los asaltantes Alicia Di Tulio, de unos 50 años, acudió al Comité de Crisis de la policía y acusó a su pareja, Rubén Alberto de la Torre, alias Rubén Altieri ?de 52 años y quien ya había purgado condenas en distintos penales? de ser el asaltante que vestía la bata blanca Pero sobre todo, señaló como cómplice del robo a Liliana Fernández, de 30 años y supuesta amante del susodicho Quienes la vieron declarar en la sede policial dicen que Alicia no lloraba Su malquerencia se tradujo en furia "Se piensan fugar al Paraguay con su parte del botín del Banco Río", advirtió en su extensa declaración testimonial Sólo entonces los investigadores tuvieron una pista y algo más acerca de la identidad de los asaltantes Rubén Alberto y Liliana fueron detenidos cuando circulaban en una camioneta 4 x 4 último modelo Él tenía en su cartera 15 mil dólares Luego, en una vivienda presuntamente de su propiedad, la policía encontró 1 millón de dólares y ocho kilos de joyas A ella la acusaron de haber sido "campana" del robo (la que vigila afuera) Pero Liliana negó todo, incluso ser la amante de Rubén, quien, asegura, sólo es su "padrino" El caso es que el juez de la causa, Guillermo Sal Lari, la liberó por "falta de mérito" Las detenciones siguieron un efecto dominó: el supuesto "cerebro" de la banda, el uruguayo Luis Mario Vittete Sellanes, fue detenido en el aeropuerto de Buenos Aires cuando regresaba de su país También cayó el presunto "ingeniero" que construyó el túnel, Sebastián García Bolster "En mi vida hice un túnel", se defendió al salir en libertad condicional, aunque no pudo evitar su procesamiento A la lista se sumaron después Julián El Gordo Zallo Echavarría, presunto chofer de la banda, y el hijo de Rubén Alberto, Gastón de la Torre, quien fue desvinculado de la causa, aunque se le procesó por "tenencia de armas de guerra" El "robo del siglo" había fracasado Pero falta que aparezca mucho dinero y bienes En Argentina el caso sigue gastando tinta en los periódicos La mujer despechada le devolvió a la policía bonaerense un poco de su orgullo pisoteado y le agregó un final moralizante al guión de esta historia de tipo hollywoodense Pero en Buenos Aires todos se hacen la misma pregunta al revisar los pormenores del caso: ¿cómo fue posible que los ladrones pudieran tapar la entrada del túnel con un pesado mueble cuando ya se encontraban en él? Se habla de complicidad de alguno de los rehenes, pero nada se ha demostrado (Proceso 1537/16abril06)

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