Toca fondo crisis de ixtleros en Coahuila

jueves, 6 de abril de 2006
* Exigen al Congreso del estado intervenir para que se reanude la compra de la fibra, suspendida hace cuatro meses Saltillo, Coah , 5 de abril (apro)- La crisis que enfrentan cientos de campesinos de diferentes municipios de Coahuila está tocando fondo, luego de cuatro meses de que varias empresas suspendieran la compra de la fibra La situación se tornó grave para los ixtleros, pues en las tiendas Diconsa, que antes aceptaba el producto como pago para la adquisición de despensas, sus adeudos alcanzan hasta 2 mil pesos por persona Las cantidades del adeudo parecen minúsculas, pero no lo son si se toma cuenta que el kilo de ixtle se paga a 6 pesos y que un campesino joven alcanza a tallar 10 kilos, cuando mucho La situación generó ya una crisis grave en los municipios de General Cepeda, Ramos Arizpe, Saltillo y Parras, pues para pagar en veinte días, como exige Diconsa, tendrían que tallar 18 kilos, lo que les resulta imposible La protesta se realizó en las afueras del Congreso del estado, a donde acudieron para pedir la intervención de los legisladores ante las diferentes instancias vinculadas a su actividad productiva Ahí, se reunieron con diputados y acudió el subsercretario de Fomento Agropecuario en la entidad, Héctor de las Fuente, quien aseguró que a partir del lunes podría reanudarse la compra de fibra, en tanto los diputados exigieron la implementación de un fondo de emergencia para acopiar la producción de esos municipios, que asciende a 600 toneladas El problema se suscitó a partir de que la empresa Fibras de Saltillo disminuyó el precio para la compra de ixtle y, posteriormente, dejó de operar, por lo que Héctor de la Fuente sostuvo que "la gente tiene hambre, hay que tomar decisiones y estar preparados si no cumple la empresa" Insistió en la necesidad de generar un fondo de emergencia para la comercialización de la fibra y garantizar su compra, en virtud de que el problema ya hizo crisis en los municipios del semidesierto De la Fuente informó que el secretario de Fomento Agropecuario, Héctor Fernández Aguirre, viajó a Nuevo León a gestionar la solución al problema originado por el cierre de las tiendas Diconsa en el medio rural En tanto, los diputados de la Comisión de Fomento Agropecuario gestionaron el compromiso de sostener una reunión con los directivos de Fibras Saltillo y Fibras Santa Catarina, por lo que se citó a los ixtleros para el próximo viernes para informarles de los acuerdos Alejandro de Luna, coordinador de la Comisión de Fomento Agropecuario, pidió que se ponga en marcha un fondo de garantía para reactivar la planta ixtlera, para acopiar la fibra de los campesinos de la región, que a la fecha son más de 600 toneladas almacenadas en los municipios de Saltillo, Ramos Arizpe, General Cepeda y Parras Tan sólo en el ejido Santa Cecilia hay 10 toneladas de fibra almacenada La talla de ixtle y lechuguilla se hace a mano, razón por la cual resulta un trabajo doloroso y pesado, ya que de cada planta es poco lo que se extrae de entre las espinas del cactáceo Aunque para el delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Eduardo Villarreal Dávila, los campesinos del semidesierto no mueren de hambre, y argumentó que sólo hay desesperación en el medio rural porque no les compran la fibra de ixtle y lechuguilla Ricardo Badillo Medina, habitante de esta comunidad, comentó que desde hace cuatro meses Fibras Saltillo y Fibras Santa Catarina dejaron de comprar la fibra y en el semidesierto no hay otro modo de sobrevivir más que de la lechuguilla --Entonces, ¿Cómo le hacen para sobrevivir? --Nos fían y lo poco que tallamos lo llevamos y nos lo dan por mandado Manifestó que la deuda de cada uno de los campesinos del ejido asciende a dos mil pesos en la tienda de Diconsa: "Ganábamos 100 pesos diarios cuando nos pagaban la fibra a 880 pesos, imagínate Necesitamos el ingreso de 20 días para pagar, aunque ahora es más, porque quieren comprar la fibra a seis pesos el kilo", lamentó "Pero nadie te puede tallar esa cantidad, es muy dura la chinga, pues son puras espinas Los más jóvenes andamos en 10 kilos y los viejos en cinco o seis Está durísimo y aparte que no te la compran", se quejó Alejandro Ramírez Rocha, del ejido Santa Teresa de los Muchachos, dice que desde hace más de dos meses que ya no le compran la fibra "en la tienda de Conasupo"; y sobrevive gracias a la ayuda de sus hijos A sus más de 70 años sostiene que la necesidad lo obliga a tallar la lechuguilla, con una producción diaria de cuatro o cinco kilogramos, "el hambre nos hace trabajar y como en la tienda ya no compran la fibra, comemos con la ayuda de nuestros hijos" Para algunos legisladores, las expresiones del delegado de Sagarpa, fueron ofensivas El diputado Alejandro de Luna Villarreal, le recomendó salir al campo para que conozca la realidad, porque desde la comodidad de la oficina no se puede percibir el hambre que padecen los campesinos El diputado local pidió a los jefes de los Centros de Atención al Desarrollo Rural (Cader) le digan la verdad al delegado, "porque esto es serio (lo del hambre de los campesinos), lo están padeciendo y cuando la gente empieza a tener hambre es cuando nos debemos de preocupar" No es posible, dijo, tanta insensibilidad de la Sagarpa, porque tiene "amarrados" 50 millones de pesos para los ixtleros y candelilleros, que no los suelta por las famosas normativas y reglas de operación "Ya estamos hasta la madre", dijo el diputado Virgilio Maltos Long, quien exigió compromisos firmes a la Secretaría de Fomento Agropecuario: "La gente tiene hambre, hay que tomar acciones y estar preparados si no cumple Fibras Saltillo" Maltos Long advirtió que no basta con que esa empresa se comprometa a reanudar la compra, porque falta esperar el precio que quiera pagar, "porque no se va permitir que los campesinos regalen el producto de su esfuerzo El gobierno debe intervenir para asegurar un precio de garantía y se les pueda ayudar a los ixtleros"

Comentarios