1 de mayo: "Día de la dignidad"

lunes, 1 de mayo de 2006
San Francisco, Cal , 1 de mayo (apro)- Al cumplirse 120 años de historia del 1 de mayo, es importante destacar la significación especial que la celebración del trabajo cobra este lunes en Estados Unidos con el histórico paro nacional de los inmigrantes La dignificación del trabajo empieza en 1886 cuando el presidente estadunidense Andrew Johnson estableció la "Ley Ingersoll" que regulaba las ocho horas diarias de trabajo Una legislación que no entró en vigor ante la resistencia unida del poder empresarial y político En ese entonces se obligaba a trabajar de 12 a 16 horas diarias, con sueldos miserables, mientras se llenaban las arcas de las fábricas La historia de lucha y resistencia se centra en "Los Mártires de Chicago" El 1 de mayo Día del Trabajo inicia seis años antes, cuando nació la Federation of Organaizced Trade and Labour Union Desde entonces se sucedieron las marchas multitudinarias, huelgas ferroviarias y movilizaciones masivas a casi todos los niveles de la producción empresarial del país El núcleo central de las protestas surgió en Chicago Así como en Los Ángeles se vivió la mayor manifestación de inmigrantes, en esa ciudad se logró el apoyo masivo de la gente a las manifestaciones de los trabajadores Un total de 5000 empresas suspendieron actividades, pero en Chicago 80 mil obreros obligaron a cerrar fábricas y muelles, lo cual paralizó casi por completo la ciudad La consigna era clara: "Jornada laboral de 8 horas" El paro iniciado ese día, continuó La huelga de los trabajadores era combatida con todo el arsenal de guerra sucia imaginable La multinacional McCormick contrató gente para romper las asambleas convocadas y el 3 de mayo, mientras se realizaba una protesta frente a la planta, la policía reprimió cruelmente a los trabajadores y sus familias, con un saldo de 6 muertos y decenas de heridos Eso no amedrentó al movimiento obrero que continuó con la huelga y convocó a una asamblea multitudinaria en Haymarket, un lugar donde se congregaron cientos de policías con la orden de tirar a matar Los intereses entrelazados de los empresarios pagaron al provocador Rudolf Schnaubelt para que lanzara una bomba en el lugar El resultado fue contundente: 38 muertos y heridos; trabajadores acribillados y el inicio de la "caza de brujas" contra los líderes laborales Fue entonces, cuando el poder político y empresarial se unió para prohibir las asambleas, reuniones sindicales o protestas Clausuraron periódicos y persiguieron a los líderes anarquistas que habían estado a la cabeza del movimiento obrero Con un juicio espurio, organizado por hombres de negocios que fungieron como jurado, el viernes 11 de noviembre de 1887 fueron llevados a la horca siete dirigentes anarquistas: Augusto Spies, Alberto Parsons, George Engel, Adolfo Fischer, Luis Lingg, Michael Schwab y Samuel Fielden, conocidos ahora como "Los Mártires de Chicago" El linchamiento se ejecutó en el patio de la cárcel donde los condenados cataron la Marsellesa: "¡Que se oiga la voz del pueblo!", gritó Parsons, mientras Spies dijo antes de que le cubrieran la cabeza con la capucha: "¡Tiempo llegará en que nuestro silencio será más poderoso que las voces que hoy ustedes estrangulan!" Más de medio millón de personas acudieron a los funerales En lugar de frenar al "Movimiento de las ocho horas", el gobierno y la patronal con su "guerra sucia" impulsaron esa lucha que a partir de entonces se intensificó y consiguió que se aplicara la ley promulgada por Johnson En 1889 la Segunda Internacional Socialista reunida en París, determinó que el 1 de mayo fuera establecido como el Día del Trabajador La lucha laboral que precede a los indocumentados hispanos este 1 de mayo, es un auténtico respaldo para sus reivindicaciones Lo que están solicitando 12 millones de indocumentados es lo mismo que "Los Mártires de Chicago": dignidad, igualdad, respeto al ser humano, equidad en la distribución de la riqueza, fin de los abusos laborales La consigna es clara: "Legalización para todos" Como ocurrió hace 120 años, ahora también se han unido una parte del poder empresarial y político para evitar que el impacto del 1 de mayo se deje sentir en la economía de Estados Unidos La "guerra sucia" actual es más sutil que las balas de aquel entonces Ahora tenemos a algunos medios de comunicación como Univisión, encargados de manipular las noticias, para amedrentar a los indocumentados y así evitar que salgan a la calle a exigir lo que les corresponde Son muchos los que prefieren que los indocumentados hispanos sigan trabajando 14 o 16 horas diarias en los campos de California o en las fábricas de Chicago, Colorado o Nueva York Son muchos los que prefieren que se les sigan pagando a 5 dólares la hora; en lugar de los 20 que cobran los estadunidenses Muchos de los líderes hispanos que se han destacado por organizar las manifestaciones ya han sido amenazados de muerte De alguna manera u otra, el poder político y empresarial intentará ficharlos, amedrentarlos, acosarlos y detenerlos en sus cometidos; pero es ahora, cuando descubriremos quién es quién en esta lucha; es ahora cuando sabremos quiénes tienen un precio y se dejarán comprar y quiénes seguirán sin claudicar entregados a la noble tarea de mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas Sin papeles, no hay derechos Sin legalización no existe la mínima oportunidad de igualdad Es crucial que todos secundemos a nuestra manera "Un día sin inmigrantes" Vistiendo de blanco, faltando al trabajo, dejando de consumir por un día; o desde México, apoyando el boicot "Nada gringo" que invita a los mexicanos de aquel lado a solidarizarse con los paisanos de acá, dejando de comprar productos estadunidenses o evitando ir a las tiendas de franquicias gringas No hacen falta héroes que falten al trabajo para después perder su empleo, pero tampoco queremos gente pasiva sentada en el sillón de su casa viendo por televisión las multitudinarias marchas organizadas para el lunes ¡Es tiempo de alzar la voz! Ningún ser humano es ilegal, ningún inmigrante es criminal, nadie debe vivir como ciudadano de segunda clase La vigencia de la lucha laboral de 1886 es indiscutible Como decía el "Mártir de Chicago", Jorge Engel: "Vuestras leyes están en oposición con la naturaleza y mediante esas leyes robáis a las masas el derecho a la vida, a la libertad y al bienestar"

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