Coahuila : Vaticina gobierno extinción de ixtleros

jueves, 11 de mayo de 2006
* Falta de mercado y de continuidad generacional acabarán con la actividad, asegura el secretario de Fomento Agropecuario Saltillo, Coah , 10 de mayo (apro)- Los trabajadores ixtleros son una especie en extinción para el gobierno coahuilense, puesto que desde la perspectiva de Héctor Fernández Aguirre, el secretario de Fomento Agropecuario, no hay mercado para la fibra y en los ejidos no hay "continuidad generacional" Desde hace tres meses, en numerosas comunidades del semidesierto, el tallado de ixtle es la única actividad que realizan los campesinos como medio de supervivencia y, desde la quiebra de la cooperativa La Forestal, la situación ha empeorado por el bajo precio de la fibra ?en el mejor de los casos-- y porque no hay quién les compre su producción, que al venderse en bruto, se convierte en objeto de coyotaje y explotación, según ha denunciado la Unión de Trabajadores Agrícolas (UNTA) en la entidad Alrededor de tres mil 500 familias del semidesierto coahuilense en los municipios de Ramos Arizpe, General Cepeda, Arteaga y Parras sobreviven por el tallado de la fibra de lechuguilla con ingresos diarios de 30 pesos, producto de cuatro kilogramos de fibra, cuando logran venderla, por lo que desde hace años han solicitado un financiamiento de ocho millones de pesos, para adquirir la maquinaria, crear una nueva cooperativa y comercializar sus productos en mercados internacionales (europeos y asiáticos) que ya tienen identificados Sin embargo, para el titular de Fomento Agropecuario, no hay mucho qué hacer con los ixtleros, pues su problema no es de producción, sino de comercialización, ya que carecen de mercado A principios de abril hubo crisis entre los ixtleros que habían acumulado 120 toneladas de fibra, debido a que ninguna empresa les quería comprar y en las tiendas Diconsa ?donde hacían truque de fibra por despensa-- se les dejó de recibir su producción Fernández Aguirre sostiene que esa situación se salvó en forma temporal gracias a la intervención del gobierno del estado, al llegar a un acuerdo con las empresas Fibras Saltillo y Fibras Santa Catarina, para comprar 80 toneladas, a un precio de 850 pesos el kilogramo Ayer, José Luis López, dirigente de la UNTA en Coahuila, expresó que el problema volvió a resurgir, en virtud de que las empresas ya no quieren comprar y en las tiendas Diconsa ?a las que acusan de operar como tiendas de raya-- ya no les aceptan la fibra Al respecto, Fernández Aguirre aseguró que no se ha agotado la cuota de 80 toneladas que acordaron con las empresas, pues han comprado alrededor del 70 por ciento de lo pactado y ante la falta de respuestas, optó por borrar de una vez, el futuro del ixtle "La gente es muy grande, no hay jóvenes ¿Entonces, cuánto tiempo más nos durarán los talladores (de ixtle)?", cuestionó el funcionario Aseguró que ya no hay jóvenes en el medio rural porque emigraron a las ciudades y trabajan en industrias, maquiladoras del sector automotriz o granjas Por lo tanto, la solución que ofrece el funcionario consiste en que los campesinos ixtleros se subcontraten en las grandes plantaciones de melón y de sandía para sobrevivir, como, en efecto, lo hacen en el municipio de Parras, al contratarse en propiedades donde les pagan el salario mínimo por jornadas de 12 o 13 horas, a 400 pesos la semana