Pasta de Conchos: El olvido

lunes, 22 de mayo de 2006
* Se cumplieron tres meses de la tragedia San Juan Sabinas Coah, 22 de mayo (apro-cimac)- El polvo del olvido intenta enterrar una tragedia que persiste en la vida de las mujeres de la zona carbonífera de Coahuila, como lo hizo la tierra con los 65 hombres de la mina ocho del ejido Pasta de Conchos, el 19 de febrero pasado Poco antes de que terminara febrero, de los más de 400 representantes de los medios de comunicación que se dieron cita en la zona luego del accidente, ya no había nadie De la noche a la mañana, los reporteros de las cadenas de televisión y radio se habían ido tras conocer que los mineros estaban muertos A casi 100 días de la explosión en la mina de carbón, Claudia Escobar Pacheco, una de las viudas, dice que algunas familias se han ido y vienen sólo a los informes que la empresa (Industrial Minera México, subsidiaria del Grupo México) rinde cada mañana y noche Otras, aquí seguimos por ratos; algunas viudas y familias no se han ido desde entonces "Queremos a nuestros muertos; que se haga justicia para nosotras y para los que trabajan en las minas; que no haya tanta inseguridad, sino una mejor vida para ellos", dice ésta viuda, de unos 35 años de edad Claudia habla cerca del altar donde ya no se prenden veladoras, y las flores de papel y de plástico han perdido color, mientras que el sol intenso, el viento, el polvo y la granizada del 19 de abril, justo después de la misa de aniversario, le han dado un aspecto viejo a la manta que, casi sobre el suelo, pide castigo para los culpables, y en los pequeños trozos de tela rasgados se desdibujan los nombres de sus mineros La tragedia de Pasta de Conchos, que dejó 64 viudas -- sólo uno de los mineros era soltero--, y 165 huérfanos, es una historia repetida en la zona La primera que viene a su memoria es Barroterán y le siguen otras, como La Esperanza, Espuela, Cuatro y Media, Morita, Mezquite y las que ocurren en los pocitos, que pasan casi inadvertidas La cifra de muertos es diversa, pero se estima que son cerca de 800 más de tres décadas El trabajo en las minas, lo saben los carboneros y sus parejas, es un viaje de ida sin promesa de vuelta A pesar de que esta actividad se realiza desde 1925 en la región, según datos obtenidos en la alcaldía, la inseguridad es una constante: "Esto no debió pasar Fue un descuido de quienes deben velar por la seguridad de los trabajadores pero lo sabemos, venían a pasear y se regresaban", afirma el munícipe priísta Oscar Ríos Ramírez San Juan de Sabinas es uno de los seis municipios que conforman la zona carbonífera Su población es de 40 mil 138 habitantes (INEGI, 2000) El 60 por ciento vive en condiciones de pobreza Para Ríos Ramírez, la región "está en crisis" Lamenta que el accidente haya detenido la operación de la carboeléctrica, que habría creado otros mil 400 empleos, trabajo que realizaría este mes la misma empresa de Pasta de Conchos: Grupo México La industria minera es un detonante de desarrollo que no florece en los hogares de sus trabajadores que semanalmente obtienen 700 pesos En Pasta de Conchos, cuentan las viudas, sus esposos venían por el seguro social, aunque el sueldo registrado ante el IMSS era menor al que ganaban y se compensaba con los bonos de puntualidad y producción "El trabajo aquí es peligroso debido a la falta de equipo, la concentración permanente de gas metano y la casi nula ventilación", dicen Los mineros Fermín, Gil, Feliciano, Margarito, Reyes, Guillermo y Raúl se lo habían dicho en varias ocasiones a sus familias La preocupación de los trabajadores no tuvo respuesta, "Si decían algo, el ingeniero Maldonado, les contestaba que la puerta estaba muy ancha", recuerda con rabia Tomacita Martínez, una de las 64 viudas de Pasta de Conchos Hoy, las viudas tienen una cuenta bancaria de 750 mil pesos Es la "ayuda humanitaria" que les dio la empresa, pero no tienen los cuerpos de sus esposos que la tierra se tragó la madrugada del 19 de febrero Cada semana reciben un sueldo triple, pero están conscientes de que eso no será para siempre "Ningún dinero garantiza el futuro a ellas ni a sus hijos", asegura José Tabares, hermano de uno de los mineros Son casi 100 días de espera que se vuelve desesperanza ante la lentitud de los trabajos de rescate Cada vez tienen menos ayuda los que se quedan a vigilar y el reclamo permanece: "Queremos sus cuerpos para enterrarlos", dice con lágrimas en los ojos Juana Salazar Villalba, madre de Gilberto Ríos La lluvia amenaza la tarde después de una mañana de casi 40 grados centígrados que no mueven a quienes esperan una noticia, entre ellas la maestra Maribel Rico Montelongo, quien reprocha al presidente Vicente Fox su desinterés "Nos sentimos desilusionadas La máxima autoridad del país nunca nos prestó la ayuda que necesitamos para rescatar los cuerpos y aquí seguiremos esperando la respuesta a dos oficios que le mandamos", afirma la hermana de Gil, otro minero atrapado a 150 metros de profundidad Bajo la mina de Pasta de Conchos están 65 cuerpos inertes Los trabajos de rescate no pasan del diagonal cinco por falta de la maquinaria y expertos

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