Irán: La jugada de Washington

lunes, 12 de junio de 2006
Washington, 12 de junio (apro) - El gobierno de George W Bush realizó "un giro táctico" ante Irán: accedió establecer negociaciones directas con el régimen de ese país y a ofrecerle ?junto con Alemania, Gran Bretaña, Francia, China y Rusia-- un paquete de incentivos para que desista de su programa nuclear con fines bélicos Su objetivo: "Exhibir al gobierno de Irán sobre sus verdaderas intenciones de paz en Medio Oriente" Así, Washington no realizó "un cambio de estrategia", pues su meta a largo plazo se mantiene: "derrocar al gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad" John Wolfsthal, exfuncionario del Departamento de Desarrollo Nuclear de la Secretaría de Energía de Estados Unidos y principal analista de temas de Medio Oriente del prestigioso Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington (CSIS, por sus siglas en inglés), analiza en entrevista con Apro la aparente cesión de Washington a las presiones internacionales para buscar por la vía diplomática un acuerdo con Irán y para otorgar a ese país un jugoso paquete de incentivos económicos Este paquete fue anunciado esta semana de manera conjunta por Washington, China y los cuatro países europeos antes citados Su objetivo fue explícito: que Teherán desista de desarrollar su programa de enriquecimiento de uranio para sus plantas nucleares, al menos hasta que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) certifique que es para usos civiles y pacíficos Este paquete incluye propuestas comerciales para fortalecer la industria aérea iraní, donar tecnología moderna para construir un reactor de generación eléctrica y desarrollar tecnología nuclear para fines civiles con asesoría de científicos estadunidenses y europeos Más: como parte de este paquete, Washington accedió a suspender las sanciones a empresas estadunidenes y de otros países que transfieran a Irán tecnología nuclear que deba ser controlada internacionalmente, e, incluso, permitiría la venta a ese país de ciertos componentes tecnológicos necesarios para la construcción de reactores nucleares Todo ello fue ?dice Wolfsthal-- un paso calculado que pone el balón de lado iraní: lo obliga a definirse Explica: "Bajo presión diplomática de la comunidad internacional, ahora Irán no tiene más opción que aceptar o declinar la oferta Si la rechaza, Washington aprovecharía la oportunidad para instrumentar su más ansiado objetivo: cambiar al régimen de ese país" De esta manera Washington tendría mayores argumentos para llevar el caso Irán ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde encuentra la resistencia, especialmente de Rusia y China, naciones que tienen fuertes inversiones económicas en Irán y que se niegan a aprobar un paquete de sanciones contra ese país La jugada de Washington, advierte Wolfsthal, "será también una dura prueba" para su política exterior, pues "si se desespera (ante la falta de respuesta adecuada por parte de Irán) puede dar un paso hacia una medida militar" Por el momento, explica, la opción militar no es viable Y es que "nadie sabe con precisión cuándo podrán salir las tropas estadunidenses de Irak y sería un suicidio político iniciar otra acción militar en Medio Oriente, ahora contra Irán Simplemente, los estadunidenses no lo permitirían", dice en referencia al proceso electoral en que se encuentra inmerso Estados Unidos y en el cual el Partido Republicano enfrentan un difícil panorama: irritación por el desastre militar en Irak, altos precios de la gasolina y la caída de la popularidad del presidente Bush Una intervención militar en Irán "sería, en estos momentos, una tarea casi imposible para Bush ¿Cómo podría venderla al pueblo estadunidense cuando no tiene un plan de solución a los problemas en Irak? Ni la sociedad de Estados Unidos ni la comunidad internacional lo apoyarían" Sin embargo, la amenaza de Estados Unidos de llevar el caso de Irán al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sigue latente Washington podría apelar al capítulo VII de la Carta de la ONU, que autoriza el uso de la fuerza militar contra un Estado que represente una amenaza para la seguridad y la paz internacional Los analistas políticos y expertos en temas del Medio Oriente sostienen que en un escenario así, Washington tendría que actuar nuevamente de manera unilateral y por encima de los mandatos de las leyes internacionales, como lo hizo en el caso de la invasión a Irak en marzo de 2003 A Wolfsthal se le comenta que Estados Unidos tiene una razón de fondo para intervenir en Irak: sus recursos petroleros, sobre todo ahora que los precios del crudo han sufrido un súbito aumento El experto acota: "En este caso, el petróleo no es lo que directamente está buscando el presidente Bush Creo que si quisiera el petróleo de Irán la estrategia de la Casa Blanca sería la de acercamiento y no la de desafió y amenazas de guerra" Advierte, sin embargo, que "en Irán hay ciertos sectores del gobierno y la sociedad que quieren restablecer las buenas relaciones con Estados Unidos, lo mismo en el gobierno de Bush, de ahí el interés de la Casa Blanca en buscar negociaciones directas con Teherán, aunque condicionadas a la eliminación de los proyectos de desarrollo nuclear con fines armamentistas Lo importante es que ya hay una oferta y que el gobierno iraní no la rechazo de inmediato" La coalición internacional no ha definido un plazo para Irán de una respuesta al paquete de incentivos En Washington, Moscú y Pekín, se habla de darle tiempo al gobierno de Ahmadinejad para que analice la situación y canalice la oferta El tema se discutirá a principios de julio en Rusia durante la reunión del Grupo de los ocho países más industrializados del planeta, pero la respuesta formal de Irán a la oferta no se espera para esas fechas "La respuesta podría darse a finales de julio, no antes A partir de este 9 de junio todo Irán y toda Europa estarán viendo el mundial de fútbol en Alemania La diplomacia y hasta las amenazas de guerra tendrán que esperar", remata el experto del CSIS