Otra del diablo

lunes, 12 de junio de 2006
México, D F, 12 de junio (apro)- Estimados lectores: como albacea y abogado del Diablo, papel que asumí por las circunstancias y razones que les di en anterior a este mismo buzón, someto a su criterio el siguiente escrito firmado por tal personaje Aquí lo tienen "Gracias, Señor, por haber hecho a los más de esa tu criatura, el hombre, por holgazanería o desidia, ignorantes; a otros, por egoísmo, insensibles y a otros más, por conveniencia, hipócritas Gracias, porque por ser como son, he logrado, como nunca antes, que fundamenten, estructuren y sostengan ese hoy en que viven, neoliberal y globalizador, sobre el interés egoísta que lleva al olvido, al odio e incluso a la negación y asesinato del prójimo; de la torpe codicia que, por insaciable, no reconoce fronteras; de lucro, que no se detiene ante la rapacidad; de la ignorancia, que por falta de ciencia, letras y noticia, fácil el es de engañar, embridar y conducir "Y lo mejor de todo esto es que tus lamentables criaturas lo han hecho y hacen sin darse cuenta que egoísmo, codicia, lucro, hipocresía e incluso ignorancia son valores, por nombrarlos de algún modo, propios de un servidor Tenemos que admitir que no les sirve para nada que les tentara, y que Tú consintieras en ello, ¿pues no ni la hoja del árbol se mueve sin tu voluntad?, a comer del fruto del árbol del bien y del mal En lo personal, bien lo sabes, señor, sin renegar del pasado, me entusiasmo con el presente, ya que en el ayer los humanos todavía establecían diferencias entre el bien y el mal Otro cantar fue si lo hicieron con acierto o se equivocaron Me entusiasma el hoy del hombre, el de la globalidad en gran medida conformada y dirigida por la visión empresarial de la historia, por ser un hoy fundamentado, estructurado y sostenido, como ya dije, por el egoísmo, la codicia, el lucro y la hipocresía impulsos, sentimientos o como quieran llamarlos, propios de mi personalidad, por mucho tiempo considerados pecados Me entusiasma, sí, que en esa globalidad neoliberal, esas pulsiones, pecados o como quieran llamarlos, características de un servidor, sean tomadas como virtudes generadoras del bien, del progreso "Me regocija por eso que uno de los principales padres del liberalismo y uno de los más ilustres abuelos del neoliberalismo, Adam Smith, advirtiera y diera a conocer a sus congéneres que (con sus palabras): "Si cenamos, no es por la benevolencia del carnicero o del panadero, sino por el esmero con que llevan su negocio No nos referimos a su talento humano sino a su egoísmo" ¡Palabras fundamentales! "Me alboroza haber visto cómo uno de los hechos más revolucionarios de todos los tiempos ocurridos en el campo de la ciencia, la formulación de la teoría de la evolución, luego, luego fuera utilizada, con el nombre de darvinismo social, para reforzar y afirmar el uso de la hipocresía, el interés egoísta, la codicia, el lucro, la ignorancia, ya que, apoyándose en el supuesto de que la vida es lucha, esto es, competencia feroz irremediable, lucha en la que vencen los más fuertes, los más aptos, los mejores justificó y justifica e incluso legalizó y sigue legalizando desde entonces la desigualdad entre los hombres, el odio entre los pueblos, la explotación de los débiles por los más fuertes e, incluso, las más crueles guerras de agresión Fue regocijante ver como, con eso de la teoría de la evolución, el "buen salvaje" de Rousseau se fue convirtiendo en un simple depredador y brutal salvaje "También me ha causado gran deleite el ver que la relativamente joven etología o ciencia que estudia el comportamiento animal, contribuya en gran medida para alimentar y robustecer la creencia de que el instinto de agresión, esto es, el comportamiento que tiende a intimidar e, incluso, a causar daño a otro, es positivo, ya que lleva al orden y sirve para afirmar la autoridad del que lo ejerce, creencia que ha hecho que el neoliberalismo legitime de manera implícita y exalte como principios básicos la competitividad y la competencia, que encierran en sí un explosivo potencial de agresividad ¡Qué cosa! "Ante lo expuesto, pienso que es lógico preguntarse el por qué de tanto llanto y crujir de dientes, de tanta jeremiada del hombre cuando es víctima de la violencia en ese su mundo neoliberal y de libre empresa ¿Es que no cae en la cuenta de que, con su hipocresía convenenciera, codicia, por su sumisión, por su ignorancia es el padre generador de la misma? Es de risa que no haya comprendido que quien siembra vientos, por lo que sea y como sea, cosecha tempestades ¿O no es así, Señor?" Hasta aquí, mis estimados, el escrito del Diablo Si lo ofrezco a su consideración, no es porque esté de acuerdo con él, no, que conozco sus mañas Lo he hecho porque, como abogado del Diablo, en el fondo soy un promotor y defensor de la fe, como es de conocimiento general Sin más su servidor El abogado del Diablo

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