Julio sin Agosto

jueves, 15 de junio de 2006
México, D F, 14 de junio (apro)- Una obra profundamente humana que ofrece una visón femenina de la masculinidad, la envidia y sentimiento de abandono, a través de una historia de amores y reclamos, son algunas de las características del trabajo más reciente de Carmina Narro, Julio sin Agosto, que se presenta en el teatro El Galeón Narro presenta en escena a cuatro hombres que deambulan por sus recuerdos en un caos de tiempo y espacio Julio, protagonista de la historia, se mueve entre sus memorias y pedazos de vida o muerte, que se presentan arbitrariamente en las figuras de su hijo Ramiro, su padre Mario y, Bruno, su pareja Julio es un hombre que renuncia a la competitividad, a buscar un lugar en la sociedad, y que después de una búsqueda espiritual, decide pasar desapercibido Al mismo tiempo es un personaje con una soberbia inconmensurable, un hombre complicado, con muchas y diversas facetas, que a través de su vida genera una tragedia con mucho sentido del humor La autora y directora aborda las dos caras de este personaje, padre e hijo, para analizar cuáles son los errores que se repiten, los afectos que permanecen, el valor de los pedazos de recuerdos, y cómo esos momentos determinan la relación de los seres humanos con el mundo Julio debe transitar de la ira a la vergüenza, la alegría a la tristeza, de la euforia a la pasividad, con tres actitudes muy marcadas: padre sobreprotector; un hijo lleno de amargura, rencor y resentimientos en relación con su padre, y un amante inmerso en una relación amor-odio con su pareja En escena Julio aparece por momentos como niño, otras como joven y también como adulto, en una dinámica que permite enlazar diferentes tiempos para profundizar en las relaciones humanas y en los estados de ánimo de estos hombres en distintas etapas de su vida Resulta interesante ver a Julio educando a su hijo niño, cuando en la escena anterior o posterior lo vemos en su juventud enfrentándose a su padre, y cómo ese trato va determinar también su relación amorosa con Bruno Estos juegos de tiempo, más allá de las búsquedas formales de la directora, le permiten poner el espejo en distintos puntos para ver diferentes aspectos de los personajes y el momento donde se generaron emociones que después tendrán una consecuencia La obra de Carmina es el escenario de diversos matices de la pasión masculina en un peculiar manejo del tiempo y el espacio, en el que más que respuestas la dramaturga plantea sus propias dudas a través de Julio, hombre de cuarenta y tantos años, divorciado, homosexual, abandonado por su padre en la infancia Julio sin Agosto puede definirse como una indagatoria sobre la complejidad del comportamiento humano, aderezada con un humor ácido, negro, ante la soledad, las carencias y la existencia misma Es una historia de melancolías, de deudas familiares entre generaciones, donde las mascaradas, sueños, dolores y rencores, evocados en un espacio donde vida y muerte pierden su significado tradicional para convertirse en un lugar de catarsis Las actuaciones están a cargo de Carlos Pascual, Alfredo Herrera, Tizoc Arroyo, Rodrigo Jonson y la música en vivo en el saxofón de Andrés Loewe

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