Suicidios Inducidos

domingo, 18 de junio de 2006
Las torturas físicas y psicológicas, el aislamiento extremo, la incertidumbre y la desesperanza inducen a los prisioneros de la base estadunidense de Guantánamo a quitarse la vida Decenas lo han intentado varias veces: unos han tratado de ahorcarse, otros se han autoflagelado, otros más deciden simplemente dejar de comer El pasado 10 de junio, tres prisioneros finalmente se suicidaron El hecho sacudió a la comunidad internacional, que pide a Washington el cierre definitivo de este centro de detención LONDRES- Mani Shaman Al Utaybi, Yassar Talal Al Zahrani y Ali Abdullah Ahmed -los tres detenidos que se suicidaron el sábado 10 de junio en la prisión estadunidense de Guantánamo, Cuba- habían sufrido torturas físicas y psicológicas, habían realizado huelgas de hambre y habían sido forzados a recibir alimentos por medio de tubos de plástico, que les provocaron náuseas, diarreas y hemorragias internas Los tres fueron encontrados colgados de las sábanas de sus camas y de prendas de vestir que ataron a los barrotes de sus respectivas celdas ubicadas en el Campo 1 de Guantánamo Los tres habrían dejado notas escritas a mano en las que explicaban las razones de su suicidio El Pentágono se ha negado a revelar el contenido de éstas Según el Centro de Derechos Constitucionales (CCR, por sus siglas en inglés) -organización con sede en Nueva York que tiene la representación legal de cerca de 300 de los 469 presos que se encuentran en Guantánamo-, estos prisioneros habrían pactado el suicidio colectivo La razón: terminar con el infierno que padecían y llamar la atención de la comunidad internacional sobre la situación de los presos de Guantánamo Y lo lograron: La Unión Europea, varios países árabes -incluido Arabia Saudita, aliado estadunidense- y diversas organizaciones de derechos humanos protestaron por los hechos y pidieron el cierre definitivo de este centro de detención El trío suicida Un boletín de la organización Amnistía Internacional (AI) señala que los tres detenidos habían comentado sus intenciones con algunos de sus compañeros del Campo 1, quienes los llamaban el trío suicida El rumor de que se suicidarían corría entre algunos presos El Pentágono achacaba a estos detenidos militancia en grupos radicales islámicos Sin embargo -después de cuatro años de prisión-, no había presentado en su contra cargo formal alguno Uno de ellos, Al Ataybi -de 30 años, de nacionalidad saudita- desconocía que próximamente iba a ser liberado junto con un grupo de 140 de sus compañeros Las autoridades del centro de detención no se lo habían comunicado porque aún desconocían si iba a ser regresado a Arabia Saudita o a otro país, comentó a Proceso Mark Denbeaux, abogado del CCR Añade: Al Utaybi había sido calificado por las fuerzas estadunidenses como una 'persona segura, lista para ser liberada' () Pero su desesperación era enorme y, en su ignorancia, se suicidó Al Ataybi fue detenido en 2002 El Pentágono difundió el pasado lunes 12 un escueto comunicado en el que afirmó que este ciudadano saudita fue miembro de un grupo islámico prohibido, pero que ya no representaba amenaza alguna para Estados Unidos Lo mismo sucedía con los otros dos: Al Zahrani -de 21 años de edad, también de nacionalidad saudita- fue, según el comunicado del Pentágono, un militante talibán que había procurado armas para luchar contra las fuerzas estadunidenses durante la invasión militar que ese país realizó a Afganistán a fines de 2001 Ahora -según el comunicado-, era un prisionero que no representaba peligro Ahmed -de 28 años de edad, ciudadano de Yemen- fue señalado por el Pentágono como un miembro de alto rango de la red Al Qaeda Pese a que había intentado mantener una huelga de hambre en Guantánamo de octubre de 2005 a mayo pasado, no era hostil ni desobedecía a los guardias de la prisión De acuerdo con testimonios recogidos por el CCR entre personas que fueron liberadas de Guantánamo, los tres detenidos habían sufrido maltratos y torturas en esa prisión: En julio de 2002, Ahmed fue golpeado salvajemente durante un interrogatorio y en otros más fue torturado con descargas eléctricas Además, los guardias lo amenazaban cotidianamente y le aseguraban que no saldría con vida de ese lugar En febrero de 2003, Al Utaybi fue violado por uno de los guardias Además, durante los interrogatorios fue golpeado y amenazado de muerte Al Zahrani, por su parte, fue objeto de abusos mentales y físicos entre abril y septiembre de 2005 Según los testimonios del CCR, habría recibido descargas eléctricas cuando lo interrogaban Denbeaux, quien ha visitado la prisión de Guantánamo una decena de veces, dice que los detenidos están todos desesperanzados () Les han dicho que pasarán 50 años en la cárcel No tienen esperanza alguna de que saldrán de prisión Según el Pentágono, de 2003 a la fecha 25 prisioneros han realizado 41 intentos de suicidio De estos, 19 se realizaron entre enero de 2002 y marzo de 2003 Las cifras del CCR son distintas Esta organización asegura que sólo en ocho días -del 18 al 26 de agosto de 2003-, 23 prisioneros intentaron quitarse la vida La razón: en este período de tiempo se incrementaron los abusos en su contra El Pentágono informó que durante el año 2003, 350 detenidos intentaron autoflagelarse y 210 de ellos lo siguieron intentando en 2004 Diversas ONG sospechan que el término autoflagelación es un eufemismo que utiliza Washington para ocultar los intentos de suicidio Para volverse loco En marzo de 2005, el grupo de abogados Shearman & Sterling, asesorados por el CCR, presentaron ante una corte federal de Estados Unidos una moción preliminar en la que asentaron las inhumanas condiciones en que se encuentran los prisioneros de Guantánamo Este documento concluye que los prisioneros se encuentran confinados en celdas aisladas, excepcionalmente pequeñas, mal iluminadas y en las que existen temperaturas extremas Se les niega la oportunidad de hablar, recibir visitas o contactarse con familiares Se les prohíbe hablar con el resto de los compañeros detenidos o tener un mínimo de movilidad Se les impide ver el cielo o el sol en un lugar abierto Y, con excepción de El Corán, se les prohíbe leer De acuerdo con diversos testimonios de exprisioneros de Guantánamo, los detenidos han sufrido humillaciones y torturas psicológicas que violentan sus valores culturales y religiosos: los oficiales orinan sobre ellos, les muestran fotografías pornográficas, les encierran en cámaras con música estruendosa, los privan durante días de todos los sentidos (vendas en los ojos, tapones en los oídos, cintas adhesivas en la boca) y les aplican sospechosas inyecciones De hecho, Nizas Sassi y Mourad Benchellali, dos ciudadanos franceses que estuvieron prisioneros en Guantánamo, creen que fueron víctimas de experimentos por parte de personal médico en Guantánamo Benchellali además afirmó que dentro de la prisión existen unidades reservadas para los que se vuelven locos, en las que laboran un número impresionante de psiquiatras En abril de 2005, la firma de abogados Allen & Overy envió una carta a la Asociación Médica Estadunidense (AMA) en la que denuncia los abusos cometidos por médicos y psicólogos estadunidenses contratados por el Pentágono para tratar a los prisioneros de Guantánamo El 7 de julio de ese mismo año, la revista The New England Journal publicó el informe Uso de información médica y psiquiátrica de los detenidos para propósitos de interrogación, realizado por Greg Broche, profesor de leyes de la Universidad de Georgetown, y Jonathan Marks, abogado de la firma Matrix Chambers de Londres El informe sostiene que Desde 2002, psiquiatras y psicólogos (contratados por el Pentágono) han empleado estrategias de estrés extremo y técnicas de recompensa por comportamiento con el propósito de extraer de los detenidos información de inteligencia valiosa para los interrogatorios Y afirma que el general estadunidense Geoffrey Millar, a cargo de la prisión de Guantánamo desde finales de 2002, aprobó el trabajo de dichos profesionales de la salud y sus técnicas de ciencia del comportamiento Más aún: el diario The New York Times publicó a fines de 2004 un informe del comité internacional de la Cruz Roja dirigido al gobierno de Estados Unidos Dicho informe asienta que los expertos en tortura del Pentágono disponen de la asesoría de un grupo de psicólogos y psiquiatras llamado Equipo de Consulta de la Ciencia del Comportamiento, el cual también es conocido como Biscuit En septiembre de 2005, los abogados Paul Weiss, Julia Tarver y Jennifer Ching denunciaron diversos abusos contra los prisioneros a través de los tratamientos médicos y afirmaron que los detenidos que han realizado huelgas de hambre son forzados a alimentarse a través de sondas o tubos de plástico Un ejemplo de ello: De acuerdo con el CCR, Yusuf Al-Shehri, quien fue detenido hace cuatro años cuando tenía 16 años de edad, es regularmente inmovilizado en una silla especial Le atan las piernas, brazos y torso para alimentarlo con tubos del doble de tamaño que los usualmente utilizados en hospitales Ello le ha ocasionado náuseas, convulsiones y diarrea Este tipo de informes provocaron que 250 profesionales de la salud publicaran una carta abierta en la revista médica británica The Lancet En ella piden a las autoridades estadunidenses terminar con la alimentación forzada de los prisioneros a través de tubos pues, aseguran, es una violación flagrante de los derechos humanos El Pentágono respondió que el bienestar de los prisioneros de Guantánamo es responsabilidad de Estados Unidos, incluso si debe tomar medidas drásticas Según Denbeaux, del CCR, los prisioneros de Guantánamo consideran los suicidios en esta prisión como actos pasivos de resistencia, de la misma manera que eran vistas las inmolaciones de monjes budistas en los primeros días de la guerra de Vietnam Los suicidios en Guantánamo tendrían además un significado religioso para las víctimas Desesperación En entrevista con Proceso, Rob Freer, encargado de los temas sobre la prisión de Guantánamo de Amnistía Internacional (AI), dice que los prisioneros que se suicidan lo hacen por desesperación Es una salida a una opresión enorme que no pueden tolerar más, sostiene Afirma: La administración de (George W) Bush está utilizando un mensaje doble para distraer a la población mundial Por un lado dice que quiere cerrar Guantánamo y enviar los prisioneros a sus países de origen o a otros lugares donde no sean torturados o asesinados; sin embargo, está construyendo una prisión al lado del Campo 1 con un costo de unos 30 millones de dólares En ella planea detener a más personas Y pide una investigación independiente que examine lo que está ocurriendo allí dentro, así como el cierre definitivo de esta prisión AI también ha recogido testimonios de muchos detenidos en Guantánamo Estos hablan de los abusos -calificados por la organización como terribles, inhumanos y degradantes- que padecen por parte de los soldados estadunidenses, del aislamiento en el que se encuentran y de los efectos psicológicos que ello les ocasiona AI recoge un caso ilustrativo: el del saudita Shaker Aamer, detenido en Afganistán en 2002 y quien aún continúa prisionero En una carta escrita a su abogado, Aamer relata: Estoy muriendo aquí, día tras día, mentalmente, físicamente Esto nos pasa a todos los que estamos prisioneros (en Guantánamo) Se nos ha ignorado, encerrados en esta isla en medio del océano durante cuatro años En lugar de ser humillado, preferiría morir lentamente de inanición No quiero que me alimenten a través de tubos, es inhumano y doloroso Esta es mi decisión como ser humano Otro caso: el del pakistaní Jumah Al Dossari, detenido cerca de Islamabad (Pakistán) en 2001 Después de permanecer prisionero por varios meses en Pakistán y Afganistán, fue transferido a Guantánamo en 2002, en uno de los llamados vuelos secretos de la CIA En su testimonio asegura que en esta prisión fue torturado, sufrió golpizas y constantes amenazas de muerte Y cuenta que en una ocasión, durante un interrogatorio, uno de los oficiales le arrojó a la cara sangre menstrual de una mujer cubana Después le hizo meter la cabeza durante varios minutos en un balde con agua helada Al Dossari intentó suicidarse nueve veces El 15 de octubre de 2005, trató de colgarse de una soga dentro del baño del Campo V de Guantánamo Más tarde contó a su abogado que buscó suicidarse para explicar al mundo cuán desesperante e intolerable es la situación dentro de ese centro de detención Los intentos de suicido lo dejaron con una costilla rota y 14 puntos de sutura en su brazo derecho El 12 de diciembre pasado, Al Dossari intentó de nuevo quitarse la vida: se reabrió la herida de su brazo y se laceró su bíceps derecho Muhammad Saad Iqbal Al Madni también es uno de los prisioneros de Guantánamo que trató de suicidarse Lo ha intentado en al menos dos ocasiones AI dijo que su situación psicológica y física se deteriora rápidamente Al-Madni -también llamado Saad- fue arrestado en Indonesia el 12 de enero de 2002 y transferido a Egipto, donde desapareció y fue dado por muerto Su familia se enteró dos años después que estaba detenido en Guantánamo Había sido confinado en un área de aislamiento conocida como Campo V Según el prisionero ruso Rustam Akhimiarov -quien estuvo confinado en una celda contigua a la de Saad-, este último le narró que durante largos interrogatorios fue torturado con descargas eléctricas y que fue colgado del techo para obligarle a confesar algo que él negaba: haber trabajado para Osama Bin Laden Akhimiarov narró a AI que escuchó a soldados estadunidenses decirle a Saad en varias oportunidades que sólo sería liberado una vez que le contara al mundo cuán bien era tratado en Guantánamo Los testimonios de estos prisioneros son terribles y demuestran una vez más la tragedia en que se ha convertido esta prisión nefasta Sin un cuerpo que investigue de forma independiente, y no a través de tribunales militares, la verdad nunca saldrá a la luz, explica Freer a Proceso l