Nuevo accidente minero en Coahuila: 7 obreros lesionados

jueves, 22 de junio de 2006
* Tres carboneros, con quemaduras en el 80% de sus cuerpos * Explota bolsa de gas metano en la mina La Esmeralda, en Múzquiz Múzquiz, Coah , 21 de junio (apro)- La región carbonífera de Coahuila volvió hoy a vivir momentos dramáticos al registrarse un nuevo accidente Una explosión en el interior de la mina La Esmeralda, propiedad de Combustibles Fósiles S de RL, en el municipio de Múzquiz, dejó como saldó siete trabajadores heridos, tres de los cuales se debaten entre la vida y la muerte El secretario de Seguridad Pública, Fausto Destenave Kuri, informó que de acuerdo con los primeros peritajes, una detonación de dinamita en la superficie, afectó una bolsa de gas metano a la altura del Diagonal 5 (nivel interno, a unos 250 metros de la bocamina), la cual produjo un flamazo que alcanzó a los siete carboneros Los siete trabajadores quedaron tendidos por espacio de una hora hasta que fueron trasladados a la unidad médica familiar del IMSS en la Villa de Palaú, en este municipio A la hora del siniestro se encontraban 57 obreros en el interior de la mina, pero sólo siete resultaron lesionados, ya que se encontraban más cerca de la bocamina, a donde alcanzó la onda expansiva desde la superficie Los carboneros lesionados son Martín Gatica Maciel, Eduardo Cabral Flores, Bernardo Ramírez Velásquez y Arturo Ortega Pedraza, así como Héctor Salinas Gallegos, Eleazar Gómez Toledo y Juan Carlos Rodríguez Lozano, éstos tres últimos tuvieron que ser trasladados a la ciudad de Monterrey, a 600 kilómetros de distancia, pues requieren de atención médica especializada, al presentar quemaduras en el 80% de sus cuerpos Al sitio arribó el director de la Policía Estatal Preventiva, Segismundo Doguin Martínez; el director de Protección Civil en el estado, Sergio Robles Garza; y agentes del Ministerio Público del Fuero Común, para coordinar los trabajos de salvamento y dar fe del siniestro Como ha sucedido en otros accidentes laborales, durante las primeras horas no se presentó en el sitio ningún empleado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), cuya delegación estatal, desde la explosión en Pasta de Conchos en febrero pasado, se mantiene sin delegado y prácticamente inactiva El director de logística de Combustibles Fósiles, Carlos Zamorano Mata, aseguró que la última inspección de la STPS ocurrió en el mes de noviembre, sin que se hayan hecho observaciones trascendentes La imposibilidad de encontrar al personal de la dependencia, impidió conocer cuáles son las condiciones de seguridad en La Esmeralda Zamorano Mata explicó que no se registraron derrumbes en los cañones y cruceros de la mina, lo cual permitió desalojar rápidamente el filón y poner a resguardo a 50 trabajadores, quienes fueron recogidos por sus familias El pasado 16 de junio se registró una intensa movilización de los cuerpos de seguridad, ante la supuesta explosión en esa misma exploración minera, luego de que un campesino de la zona, que ha tenido desacuerdos con los directivos de la empresa, denunciara en el número de emergencias 066, que en el interior habrían quedado sepultados 120 trabajadores por un siniestro Horas después, la información fue desmentida por Combustibles Fósiles y el gobierno estatal En lo que va del año, el número de victimas en la extracción de carbón suma 68 muertos y 46 heridos, como resultado de las malas condiciones laborales en que se desarrolla dicha actividad en esta zona "El calor me abrazó" "De repente nada más se sintió un aire caliente muy fuerte", dice José Eduardo Cabral Flores, uno de los mineros que resultaron menos lesionados en La Esmeralda, la siniestrada mina de carbón propiedad de Combustibles Fósiles Con plena lucidez, aunque asustado todavía por el accidente que lo mantiene postrado en un camastro de la Unidad Médica Familiar del IMSS de Palaú, Cabral Flores recuerda haber escuchado un estruendo y, casi de inmediato, sintió la onda expansiva del estallido: "Nomás sentí que un calor me abrazó acá por el cuello Luego me recorrió el brazo y todo se puso negro Ya no vi nada, hasta que me trajeron en la ambulancia" Rodeado de sus familiares, José Eduardo Cabral manifiesta preocupación por sus compañeros, Héctor, Eleazar y Juan Carlos, quienes fueron trasladados a Monterrey para ser atendidos por las quemaduras que abarcaron al menos el 80% de sus cuerpos: "Ahorita lo más malo es lo de los compañeros, porque esos sí, quedaron muy quemados"

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