Promueve Lula el proyecto Brasil sin homofobia

viernes, 23 de junio de 2006
* Simbólicas, las candidaturas simpatizantes con el sector lésbico gay, en México México, D F, 22 junio (apro-notiese)- En la conferencia "Elecciones y diversidad sexual en Brasil y México", el doctor Rafael de la Dehesa estableció un paralelismo sobre la situación política en las dos naciones latinoamericanas y el papel del colectivo lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero y travesti, en los ochenta En el Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el también académico dijo que, a diferencia de Brasil, donde se ha priorizado en el tema, en México las candidaturas simpatizantes con el sector lésbico gay son más simbólicas, y los partidos pequeños de izquierda han jugado un papel importante en este proceso Destacó que 1982 fue un año electoral importante para el movimiento de liberación homosexual en ambos países En tierra azteca se anunció la marginación de éste; mientras que en la patria carioca fue un parteaguas para buscar la aprobación de leyes contra la discriminación y la participación en la Asamblea Nacional Constituyente, en 1988 "Hoy día más de 70 ciudades en Brasil tienen algún tipo de ley que prohíbe la discriminación por orientación sexual" Así mismo, el gobierno actual de izquierda, encabezado por Luiz Inazio Lula da Silva, quien tiene posibilidades de reelección, lleva a cabo el proyecto "Brasil sin homofobia", mencionó el investigador En cambio, en México la situación política gira entorno a una oposición dividida al Partido Revolucionario Institucional (PRI); pero en este contexto el Partido Acción Nacional (PAN) no es aliado de la diversidad sexual En tanto, los partidos de derecha "son muy locos" en Brasil, pues incluyen en su agenda a amplios sectores, como la Iglesia progresista, los profesionistas, los marxistas y el movimiento homosexual, entre otros, explicó el sociólogo de la Universidad de la Ciudad de Nueva York Según el miembro de la junta directiva del Centro de Estudios Lésbico Gay en Nueva York, hubo activistas como Joao Antonio Mascareñas que retomaron la experiencia de Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega y España: "A mi entender, hasta por motivos tácticos debemos querer que las locas brasileñas voten por más de un partido, pues así habrá congresistas pretendiendo agradarnos"; postura que fue criticada en un principio por grupos lésbico feministas De acuerdo con la postura de Mascareñas, 10% de la población carioca pertenece a la clase media y alta, y el 90% restante, es decir, las clases populares no se preocupan por las leyes en derechos humanos, protección y discriminación porque las ven como producto de un mundo que no comparten En la realidad mexicana del movimiento gay, los grupos principales han hecho críticas al capitalismo con base en pensadores de izquierda (Marcuse o Marx), y al inicio se apoyaron en las feministas; pero en Brasil eso no existió, ya que en esa nación sudamericana han retomado cuestiones como la autoestima y la identidad Finalmente, el autor de la tesis doctoral "Modernidades refractadas: política en Brasil y México de la homosexualidad y del partido" (Universidad de Harvard), destacó la acción de los debates de la izquierda mundial, por ejemplo, la Cuarta Internacional, los cuales ayudaron a conquistar una postura a favor de la libración gay y la salida del clóset de algunos partidos políticos