2 + 2 = ¿?

lunes, 5 de junio de 2006
México, D F, 5 de junio (apro)- Lectores de toda mi consideración: es a mi parecer peregrino el tomar, tener y más sostener como artículo de fe, como verdad absoluta e inmutable el sondeo, las encuestas sobre por quién votarían los ciudadanos, sobre todo en tiempos de campañas electorales Tengo para mí que, quienes asumen esa posición, se equivocan, o bien porque son o se hacen Lo digo porque, según mi leal saber y entender, hay que ser ingenuo o perverso para comulgar con tal piedra de molino en este hoy cínicamente convenenciero, escéptico y materialista (¿pues que, no como dijo el barbas de Marx, lo político y lo social se subordinan a las necesidades del dinero, del capital? ¿No lo económico, lo material, conforma, dirige e incluso digiere al mundo de hoy?), de un hoy del fin de la esperanza en las utopías y donde la mayoría somos de la estirpe de Esaú, de renunciadores de nuestra primogenitura por un plato de lentejas (¿pues que, no suspiramos por "una mano dura" protectora, no estamos dispuestos, por miedo, a sacrificar nuestros derechos individuales en el altar de la seguridad?) de un hoy de puesta en duda de lo que es el bien y lo que es el mal (¿pues que, no nos cuestionamos lo que hasta ayer justificaba y hacía moral nuestros pensamientos, palabras y obras?: ¡la ciencia! ¡el progreso!); de un hoy, en fin, en que la misma verdad es puesta bajo sospecha (¡pues qué, no la pos-modernidad se encarga de hacerla circunstancial y cambiante?) Y eso no es todo, ya que hay otras razones que confirman mi consideración de que no hay que endiosar ni sacralizar las encuestas Veamos algunas Primera: hay que recordar que opinión es traducción del griego doxa, término tradicional en la filosofía, ya que viene de Parménides y Platón y se contrapone, por lo general, con el de ciencia, o sea, la episteme de la filosofía clásica Segunda: no olvidar que por episteme o ciencia se entendía la búsqueda de un conocimiento cierto, seguro e inmutable Tercera: tener presente que, por su parte, la doxa u opinión se refería al juicio, sentimiento o parecer que le merece a un individuo otra persona o cosa, por lo que se puede sacar en conclusión que la doxa u opinión no es un verdadero conocimiento, por mutable, ya que con frecuencia ese juicio, sentimiento o parecer cambia con los intereses del individuo Cuarto: estar conscientes de que la relativamente joven disciplina de la doxometría, esto es, el estudio estadístico de la opinión, es una técnica, un arte de manejo delicado, pues de otro modo será un arte que se convertirá en artificio, en el sentido que encierra el término de treta, astucia o engaño Quinta: recordar y tener presente que eso de que la doxometría es arte que puede convertirse en artificio, ya se ha dado, pues desde su nacimiento y empleo con frecuencia ha sido desnaturalizada por intereses políticos y económicos (¿ya no ocurre así?, pregunto), que lo que buscaron no fue conocer la opinión pública, sino influirla y encauzarla en beneficio de sus muy particulares intereses (vuelvo a preguntar: ¿ya no ocurre eso?) Sexta: no perder de vista que la democracia, definida como el poder del pueblo, ejercido por el pueblo y en beneficio del pueblo (no se alarmen, que esto no es populismo), es en gran medida eso: simple definición A lo que hay que añadir que, cada vez más, en este hoy que vivimos, es un espectáculo mediático controlado y aprovechado por negociantes, por empresarios dueños de los medios inclinados, más que a otra cosa, en beneficiar sus muy particulares intereses Las razones expuestas, pienso que por sí solas avalan contundentemente el que se ponga bajo sospecha a las encuestas en general y en particular a las que se refieren a la política, sobre todo cuando se aplican en las campañas electorales ¡Ah!, felices los pueblos que no olvidan estas razones, pues en la medida que las recuerdan, serán felices, ya que ese tenerlas en cuenta les da puntos de referencia que les posibilitará poner en ejercicio barreras, contrapesos que mitiguen el lado negativo de dichas razones y afirmar lo que de positivo tengan Recuerden que, como ya se ha dicho, no todo es número, razón por lo que tantas veces la aplicación de la matemática no de que la suma de 2 más 2 resulte cuatro Estimados lectores: espero que la presente no la vean como un erudito recordatorio bueno para nada y, ante todo, que no haya molestado a ninguno de ustedes La misma no es más que una muy humilde y personal opinión impulsada y condicionada por mi profesión: la de profesor Con el respeto que se merecen y mi seguro afecto Max P Dante

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