Violencia y policía en México

lunes, 5 de junio de 2006
México, D F, 5 de junio (apro)- Ausente de las campañas políticas, la reforma de la policía en México demuestra que el tránsito del régimen autoritario del PRI a la incipiente democracia, ha dejado la seguridad de los ciudadanos en las viejas corporaciones policiales que, por más cambios de nombre, conservan el exceso de fuerza como único principio de su autoridad Todos los cambios de régimen implican una transformación de las corporaciones policiales y de seguridad para adaptarse a las nuevas formas de convivencia social, en las que el autoritarismo es sustituido por la transparencia, la rendición de cuentas y el respeto a los derechos humanos La experiencia internacional indica que no se trata de pedirle a la policía que renuncie a su esencia de autoridad para garantizar la seguridad física de las personas y de la posesión de sus bienes y, en última instancia, la convivencia social En América Latina, la llegada de la democracia ha significado la revisión a fondo de las instituciones policiales, de los organismos de seguridad y de las fuerzas armadas, en las que la autoridad civil prevalece sobre los militares y las corporaciones están, en general, bajo escrutinio social Democracias avanzadas como las de Inglaterra y Estados Unidos han instituido incluso la figura de monitores o auditores sociales que están pendientes de las actuaciones policiales Ello no ha impedido los abusos de la policía, sobre todos los difundidos por la televisión estadunidense, propiciados en buena medida por el racismo En México la violencia es la pauta de la acción policial ante los problemas sociales El ejemplo más reciente fue el de San Salvador Atenco, donde a la violencia de un grupo de pobladores se le respondió con un ataque de venganza desde la Agencia de Seguridad del estado de México El viejo régimen respondía antes con grupos paramilitares e irregulares o de policías y militares encubiertos para responder a la radicalización de los grupos sociales Ahora, lo hace directamente desde las corporaciones, lo que aumenta su desprestigio ante la población La represión en Atenco no fue un hecho aislado Semanas antes, la policía de Michoacán había actuado de la misma manera ante la huelga de los mineros en la siderúrgica Lázaro Cárdenas, Las Truchas, asesinando a dos mineros Las policías de Jalisco y Quintana Roo, apoyadas por la Policía Federal Preventiva (PFP), hicieron también uso desproporcionado de la fuerza para disolver las manifestaciones de los globalifóbicos, sin que ninguno de los responsables de los abusos haya sido castigado Los ejemplos se extienden a todo el país en las policías municipales, estatales y federales El abuso y maltrato policial a la población es un patrón que muestra el retraso de las instituciones y su limitada respuesta En el fondo, pone en entredicho el fundamento del estado democrático, en el que los cuerpos uniformados deben estar orientados al servicio y protección de los ciudadanos Esa actuación también demuestra los deficientes procesos de reclutamiento, formación, capacitación y actualización de las policías, además de su carencia de equipo y de herramientas tecnológicos Muestra de ello es la evaluación del Sistema Nacional de Seguridad Pública aplicada en 2004 a 100 mil policías, apenas una tercera parte de los que hay en el país Si bien se trata de una autoevaluación, las cifras confirman esas graves deficiencias Más de la mitad reprobó en las seis áreas de conocimiento evaluadas: marco jurídico, ético y deberes policiales; principios de intervención policial; técnicas básicas del policía preventivo; primeros auxilios; acondicionamiento físico y manejo de armas Los estados con las peores calificaciones fueron Guerrero y Zacatecas Los mejor evaluados, Chihuahua, Coahuila y San Luis Potosí Otro de los problemas de las policías del país es que mantienen las prácticas de abuso, discriminación y simulación del servicio civil de carrera Al mismo tiempo, los elementos no tienen las condiciones mínimas para dar un servicio profesional ni para la protección individual ni colectiva de sus derechos También es grave que no existan esquemas claros e ineludibles de transparencia y rendición de cuentas ante los congresos, el Poder Judicial, las comisiones de derechos humanos y, desde luego, la población Mucho menos se cuenta con un organismo independiente de monitoreo de los abusos policiales De existir, se eliminaría la suspicacia que tienen algunos sobre lo que dicen las víctimas de las violaciones a los derechos humanos en Atenco, pero también se superaría el lógico escepticismo con que se reciben las declaraciones de la policía del estado de México Está más que probado que la policía mexicana es incapaz de resolver conflictos sociales de manera pacífica, pues no mantiene un verdadero diálogo y comunicación con la comunidad Ante ese panorama, un grupo de especialistas en seguridad y derechos humanos acaba de integrar un colectivo con el propósito de que, quien resuelto electo en las elecciones presidenciales del 2 de julio próximo, tenga de primera mano el conocimiento de los expertos para la elaboración de sus políticas públicas en materia de seguridad Los especialistas congregados en el Colectivo por la Seguridad con Democracia y Derechos Humanos ?provenientes de la UNAM, el Colegio de México, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y organizaciones de seguridad y derechos humanos? pretenden también que los diputados federales y senadores que se integren las comisiones de seguridad, justicia y derechos humanos de la LX legislatura, que inicia en septiembre, cuenten también con el conocimiento especializado cuando aborden las necesarias reformas en la materia La palabra será de ellos Comentarios jcarrasco@procesocommx

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