Chile-Bolivia: Caminos que se juntan

lunes, 14 de agosto de 2006
Valparaíso, 14 de agosto (apro) - Un silencioso pero significativo acercamiento están viviendo Chile y Bolivia, lo que podría provocar, en corto plazo, la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas en 1976 Del nuevo ambiente imperante son ejemplo las declaraciones realizadas por el presidente boliviano Evo Morales durante la instalación de la Asamblea Constituyente en Sucre, el pasado 6 de agosto Allí expresó que su país está dispuesto a restablecer los lazos a nivel de embajadores --en la actualidad sólo existen vínculos consulares--, y que esta disposición no está sujeta a una previa entrega de una salida al mar por parte de Chile "En las relaciones entre dos países vecinos y hermanos, no caben los chantajes", manifestó En abono a este planteamiento, el canciller bolviano David Choquehuanca, reveló dos días después que las cancillerías de ambos países realizan negociaciones Aclaró, sin embargo, que en una eventual reanudación de los vínculos diplomáticos la reivindicación marítima tendrá para Bolivia una "gravitación decisiva" La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reaccionó positivamente a los dichos del mandatario boliviano: "Me parece muy importante lo que señaló el presidente Morales Esto muestra claramente el grado de relación seria, cordial y de buena voluntad que hay entre los dos gobiernos, y que busca avanzar en una agenda que tiene muchos puntos; una agenda sin restricciones, pero también sin condicionantes", dijo El estado actual de las relaciones bilaterales tiene como antecedente inmediato el clima de encuentro que se inició tras la visita a Bolivia, en enero pasado, del mandatario chileno, Ricardo Lagos Allí concurrió invitado por Morales a la ceremonia de toma del poder Este gesto fue más allá de lo protocolar, puesto que Evo llevó a Lagos a su departamento de la Plaza Miraflores de La Paz "Éste hecho marcó un hito en la relación entre ambos países", planteó el cónsul de Bolivia en Chile, José Enrique Pinelo, en entrevista con Apro "Culturalmente esto es muy importante porque simboliza que nuestro papá grande (Evo), abrió a Chile las puertas de la casa boliviana" Allí, ambos presidentes ?que se asomaron al balcón con los brazos en alto y las manos tomadas-- acordaron avanzar en una "agenda sin exclusiones" Esto en la "jerga" de las relaciones chileno bolivianas, significa conversar de todo, incluido de la demanda boliviana de una salida al mar Dos meses después y en un gesto de reciprocidad hacia Bolivia, la electa presidenta Bachelet invitó a Morales a la ceremonia de su asunción al poder que tuvo lugar en Valparaíso, el 11 de marzo El mandatario boliviano fue recibido con un sorprendente cariño por parte del pueblo chileno Y en un acto de simbolismo, llevado a cabo el 10 de marzo en el Court Central del Estadio Nacional, miles de personas reclamaron a viva voz: "¡Mar para Bolivia!" Agenda sin exclusiones Después de los encuentros de marzo en Chile, Bolivia aceptó algo que siempre Santiago ha defendido como la instancia más adecuada de negociación: el diálogo bilateral Bolivia ha usado históricamente los foros internacionales para sostener su demanda marítima, y Chile ha sostenido siempre que este asunto es de incumbencia sólo de los Estados involucrados directamente en la disputa Fruto de éste clima de encuentro, en los últimos meses ambas cancillerías han trabajado sigilosamente activando los dos mecanismos de consultas existentes entre ambos países: el de Consultas Políticas, que es la instancia máxima de diálogo y que tienen como interlocutores a los respectivos viceministros de exteriores; y el Grupo de Trabajo, integrado por diplomáticos y técnicos, que organiza la agenda y prepara las reuniones de los vicecancilleres Según relató el cónsul Pinelo, "Chile ha incluido generosamente en esta agenda, el tema del mar" Agregó que las materias del diálogo bilateral incluyen el contrabando, libre tránsito entre las fronteras y el relativo al tema de Silala, entre otras La reunión más importante de esta "agenda sin exclusiones" se verificó el pasado 18 de julio en La Paz, y a ella acudió una delegación de diez diplomáticos chilenos, encabezados por el vicecanciller Alberto Von Klaveren, y en la que también se encontraba la directora de Fronteras y Límites de Chile, María Teresa Infante En dicha ocasión, Von Klaveren dijo a la prensa que Chile estaba abierto a conversar de todos los temas, incluido el mar, pero que, por sobre todo, estaba empeñado en construir "un clima de confianza" entre ambos Estados En esto coincide el cónsul Pinelo: "Asistimos a un proceso de reconstrucción del diálogo en el que se están tendiendo puentes de conocimiento y mutua comprensión", dice El oficialista senador chileno Nelson Ávila (Partido Radical) cree que es muy posible que en el corto plazo se anuncie la reanudación de las relaciones entre ambos países En esto tendría particular importancia el hecho que "el gobierno de Evo Morales está teniendo un comportamiento bastante realista en el plano internacional, contra todo lo que pensaban algunos agoreros acá en Chile" Ávila, en conversación con Apro, señaló que él es partidario de analizar la entrega a Bolivia "de un enclave costero, que podría ser el puerto de Pisagua" Las declaraciones en este sentido están alcanzado una amplitud insospechada tiempo atrás El senador de derecha y excomandante en jefe de la Armada, Jorge Arancibia, se mostró de acuerdo con la posibilidad de entregar una salida al mar para Bolivia Este tipo de posturas crece en la medida que se multiplican las necesidades energéticas de Chile, las que ya están empezando a estrangular su crecimiento económico Bolivia posee las más importantes reservas hidrocarburíferas de Sudamérica, después de Venezuela En el último lustro, el gas se ha convertido en la más eficaz arma con que cuenta Bolivia para obtener su ansiado anhelo de volver a las costas el Pacífico "Diplomacia de los pueblos" La nueva política boliviana hacia Chile parte de una convicción que actualmente existe en las esferas de poder dominante en La Paz: la ruptura de relaciones "no nos ha servido para nada", expresó a Apro Raúl Prada, destacado intelectual boliviano, exasesor del canciller Choquehuanca y actual miembro de la Asamblea Constituyente de su país Según Prada, se encuentran muy avanzadas las negociaciones relativas a la reanudación de relaciones plenas Adelantó a Apro que Bolivia ya no plantea la revisión del tratado de 1904 (donde se sancionó la entrega de Bolivia a Chile de todo su litoral) como había ocurrido hasta ahora, sino que se impulsa "el establecimiento de un nuevo tratado" Prada destacó que la diplomacia impulsada desde La Paz con Chile se basa en el diálogo: "No es una democracia conflictiva, puesto que se busca, efectivamente, lograr los objetivos trazados por el presidente Evo Morales" Prada señala que el restablecimiento de relaciones debe ir acompañado de una apertura del mercado chileno a productos bolivianos de importancia como la quínoa y el azúcar Dice que en los últimos años Chile ha ampliado la lista de productos que permite ingresar dentro de sus fronteras, pero que en esa lista no hay productos que resulten significativos en la estructura productiva de su país En la actualidad Chile exporta casi tres veces más que lo que importa de Bolivia (139 millones contra 53 millones de dólares en 2004) Pero "para solucionar este tema, los relativos a puertos, a gas, a mar y a otras materias, es condición sine qua non tener relaciones con Chile", opina Prada Prada dice que en Chile "donde predomina el modelo neoliberal", históricamente la política internacional "ha sido definida por las oligarquías y no por el pueblo chileno" Debido a eso, su país se ha dirigido "a otros actores, a otros sujetos sociales, para que redefinan su papel y para que se involucren en el dibujo de las políticas internacionales" Estima el asambleísta boliviano que los pueblos de ambos países están deseosos de ampliar sus vínculos y que los gobiernos deben traducir en hechos este anhelo "Hay más necesidad de integración que de conflicto", concluye Respecto de la demanda marítima dice que su país está trabajando sobre la base de obtener un enclave portuario en las costas chilenas, posiblemente entre "Antofagasta e Iquique" De ser efectivo esto, se estaría echando por tierra el anhelo boliviano de acceder al mar a través de Arica, ciudad muy próxima a La Paz Y esto se produciría, debido a que numerosas intentonas en éste sentido han chocado con el rechazo de Perú, país que nunca ha perdido la esperanza de recuperar Arica, que le perteneció hasta la Guerra del Pacifico (1879-1883), donde, tal como Bolivia, perdió ante Chile una extensa porción de territorio De hecho, fue la oposición peruana a ésta posibilidad lo que derrumbó los acuerdos de Charaña de 1976, por los que Augusto Pinochet y Hugo Banzer --entonces dictadores de sus respectivos países-- acordaron la cesión a Bolivia de una faja territorial en la frontera chileno peruana

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