Chile: Cerco al sistema binominal

lunes, 21 de agosto de 2006
Valparaiso, 21 de agosto (apro) - La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, está apretando fuertes las clavijas para concretar uno de los principales objetivos de su gobierno: la reforma al sistema electoral binominal Ello ha desatado una fuerte reacción de la oposición de derecha, debido a que el "binominalismo" es el principal "enclave autoritario" heredado del período de la dictadura (1973-1990) y es considerado el arma más importante con que cuenta la derecha política y económica para mantener lo que queda del andamiaje construido por el gobierno del dictador Augusto Pinochet: la Constitución de 1980 y el sistema económico neoliberal El sistema binominal, que rige la elección de parlamentarios, es único en el mundo Consiste en que en cada distrito diputacional (60 en todo el país) y circunscripción senatorial (19) se eligen dos representantes, los que se obtienen de las dos listas más votadas, a menos que la primera doble en votos a la segunda, caso en el que la más votada obtiene los dos escaños De esto resulta que, en la amplia mayoría de los casos, la lista que sale segunda --casi siempre la de derecha-- elige un parlamentario, al igual que la ganadora --casi siempre la Concertación--, aunque la vencedora haya obtenido el 60% de los votos y la que le sigue el 30,1% El binominal, unido al inmenso poder económico y comunicacional que tiene la derecha, ha permitido que, con poco más de un tercio de los votos a nivel nacional, la Alianza por Chile obtenga cerca de la mitad de los cargos de representación popular Debido a esto y al alto quórum que exige la Constitución de 1980 para ser reformada, es que sólo una parte menor de las transformaciones prometidas por la Concertación por la Democracia cuando asumió el poder en 1990, se han hecho realidad De esta forma, temas tan importantes como el cambio al sistema de pensiones; la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza; la revisión de las privatizaciones; el aumento de impuestos a las transnacionales mineras, pesqueras y forestales, y la democratización del sistema político, están congeladas en los despachos del legislativo El sistema electoral binominal se ha constituido en el bastión de la "democracia protegida" que consagró el régimen militar en la Constitución de 1980 y que perseguía dejar sin participación ni representación política a la izquierda y a los movimientos sociales, incluso, después del fin del régimen militar No obstante, el anterior presidente, Ricardo Lagos, consiguió el año pasado un acuerdo con Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente, que permitió hacer algunas reformas a la Constitución Entre los cambios que fueron aprobados por el Congreso Pleno reunido el 17 de septiembre pasado, destaca el reestablecimiento de la potestad presidencial de remover a los comandantes en jefe de las cuatro ramas de las Fuerzas Armadas y de Orden Así mismo, se suprimió la institución de los senadores designados (gracias a esto la Concertación es actualmente por primera vez mayoría en el Senado) Sin embargo, y como señaló Lagos en el momento de aprobarse estas reformas, quedaron dos importantes aspectos pendientes: "El reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas y la reforma del sistema electoral" En relación con esta último, Lagos advirtió: "De no modificarse el sistema electoral (binominal), ésta será la causa de la muerte de nuestra democracia" El binominal, junto con sobredimensionar la representación de la derecha, ha impedido que la "izquierda extraparlamentaria", integrada por el Partido Comunista y sus aliados del pacto Juntos Podemos, tengan representación en el Congreso Esto, a pesar de tener cerca del 10 por ciento de los votos Peor es nada Bachelet, con ocasión de una reunión del Comité Central del Partido Socialista realizada el pasado 12 de agosto, señaló: "Vamos a dar la lucha en el Parlamento por reformar el sistema binominal La tarea no es fácil, por lo que tenemos que desarrollar un gran debate nacional que pueda concluir en un plebiscito" Y agregó: "Vamos a hacer lo posible para que en Chile podamos tener un sistema electoral donde un voto sea igual al otro" Los partidos de la derechista Alianza por Chile rechazaron de inmediato lo dicho por la presidenta e, incluso, la llamaron a retractarse El secretario general de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Darío Paya, dijo que la propuesta de Bachelet "es una manera de hacerle perder tiempo al país y de distanciarse cada vez más de lo que son las prioridades de la gente Creemos que ese es un mal camino" Renovación Nacional (RN), por su parte, reaccionó a las expresiones de Bachelet suspendiendo las negociaciones que realizaba con la Concertación por la Democracia, que buscaban alcanzar acuerdos en relación con la reforma del sistema electoral A pesar del viento en contra, Bachelet insistió ayer: "No me desdigo ni un milímetro de lo que he planteado" Ese mismo día, los cuatro partidos de la oficialista Concertación por la Democracia acordaron respaldar la propuesta presidencial La voz disonante dentro del pacto de derecha la dio el excandidato presidencial de ese sector, Sebastián Piñera (RN), quien se reunió ayer con los secretarios generales de los cuatro partidos que componen la Concertación por la Democracia: Democracia Cristiana, Socialista, por la Democracia y Radical Acordaron poner en marcha una "Agenda de perfeccionamiento democrático", que apunta a corregir el sistema binominal, en la perspectiva de hacerlo más "competitivo, proporcional e inclusivo" A través de esa agenda se buscará avanzar en acuerdos que impulsen la descentralización del país por medio de la elección directa de las autoridades regionales; el perfeccionamiento de la legislación en materia de gasto electoral; el voto voluntario; el registro electoral automático, y el voto de chilenos en el extranjero Con estos acuerdos, Piñera obtiene un importante logro en su objetivo de posicionarse de cara a las elecciones presidenciales de 2009 Esto, debido a que en Chile se considera que la principal razón por la que la derecha nunca ha ganado una elección desde el retorno a la democracia en 1990, es su oposición a la profundización de la misma Después de la reunión entre Piñera y la Concertación, su partido (RN) aceptó volver a la mesa de negociaciones, abriéndose a la posibilidad de reformar el binominal Está por verse si los planteamientos de Piñera van a ser secundados por los legisladores de su sector político, tradicionalmente reacios a realizar reformas que desfiguren la institucionalidad creada por el régimen de Pinochet La actual controversia en torno al binominal se da dos meses después de que presentó su informe la comisión Boeninger, designada por Bachelet, con el fin de proponer reformas al sistema electoral Dicho informe planteó la necesidad de ampliar de 120 a 150 las diputaciones y de 38 a 50 los asientos en el Senado También se consideró el aumento del número de parlamentarios elegidos por distrito (entre dos y ocho dependiendo del número de habitantes), y la derogación de las disposiciones que impiden que dirigentes gremiales puedan ser candidatos a cargos de representación popular Estas propuestas no encontraron eco en la derecha y sembraron muchas dudas en el oficialismo, por lo que el gobierno habría aceptado acotar el alcance de la reforma electoral, acogiendo el planteamiento de la Alianza por Chile, en el sentido de no cambiar el actual sistema, sino que sólo corregirlo El Partido Comunista también estaría aceptando los condicionamientos impuestos por la derecha, debido a que considera que "algo es mejor que nada" El camino de la movilización La demanda por la reforma al sistema electoral está siendo retomada por un amplio espectro de movimientos sociales Expresión de ello es la constitución del Parlamento Social y Político, ocurrida el pasado 17 de julio en un acto celebrado en el Palacio Ariztía de la capital chilena En esa ocasión, una gran cantidad de organizaciones sociales, encabezadas por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), se comprometieron a luchar por la democratización social y política del país Además de los trabajadores, a esta instancia se han sumado gremios de profesionales como el Colegio Médico y las más representativas asociaciones de pequeños empresarios, aunque sin duda el peso de la movilización por la derogación del binominal lo lleva el Partido Comunista En conversación con Apro, el secretario de relaciones internacionales del Partido Comunista (PC), Jorge Insunza, se mostró solidario con la decisión con que la presidenta Bachelet está abordando el tema A su juicio, Bachelet está "honrando" el compromiso contraído con su agrupación política los días previos a la segunda vuelta electoral del 15 de enero pasado Esto, en orden a reformar el binominal en caso de acceder a la presidencia El PC, a cambio de este compromiso, que además incluía otros cuatro puntos relacionados con la protección del medio ambiente y la defensa de los derechos de los trabajadores, dio su apoyo electoral a la candidata presidencial socialista Insunza planteó que la lucha de su partido apunta a dar vida a una nueva Constitución Afirmó que esto se podría obtener a través de la convocatoria "a una Asamblea Constituyente generada democráticamente que pueda poner fin a esta Constitución espuria (la de 1980) y que en todo lo esencial permanece vigente hasta hoy" Desde su punto de vista, este objetivo "sólo se alcanzará mediante la movilización social" En entrevista con Apro, el destacado sociólogo y profesor de la Universidad de Chile, Manuel Antonio Garretón, señaló que "los partidos que se crearon bajo la dictadura, especialmente la UDI, tienen, gracias al sistema binominal, una representación equivalente a la que tiene la mayoría democrática de la Concertación, lo que distorsiona la voluntad popular" Señala que el efecto que esto produce ha sido el "no poder cambiar herencias claves de la dictadura en la educación, en el sistema económico y en todos los otros ámbitos de la sociedad, debido a este empate que se produce en el Parlamento" Y agrega: "El problema, entonces, hay que entenderlo de la siguiente manera: todos los gobiernos de la Concertación se han comprometido ha realizar un cambio (al sistema binominal) Ninguno ha podido Para los sectores de derecha, no hay ningún interés objetivo en cambiar nada por razones ideológicas, debido a que el actual empate político sobre el orden construido por la dictadura --y que es representado por ellos-- se mantiene tal cual Ellos hacen una oposición radical a cualquier cambio electoral Y cuentan con la complicidad de intereses individuales de parlamentarios de la Concertación, debido a que este sistema prácticamente asegura la reelección de quienes han sido elegidos una vez" Garretón estima que una salida posible al impasse actual es "introducir una reforma constitucional que permita llamar a una Asamblea Constituyente o realizar plebiscitos de carácter vinculante" El plebiscito al que aludió la presidenta Bachelet no tiene valor resolutivo Es sólo consultivo, aunque de un innegable simbolismo

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