Paraguay: Un dictador impune

lunes, 21 de agosto de 2006
Buenos Aires, 21 de agosto (apro) - El exdictador paraguayo Alfredo Stroessner murió en la impunidad Protegido por los muros de su mansión en el exclusivo barrio Lago Sur de Brasilia --en una zona conocida popularmente como la "Península de los Ministros" porque allí viven funcionarios del gobierno y embajadores-- pasó los últimos años de su vida convencido de que jamás prosperaría el pedido de extradición que pesaba en su contra "Fue un presidente terrorífico", resumió monseñor Mario Melanio Medina, conocido como el "obispo rojo" uno de los pocos personajes que se atrevieron a denunciar las sistemáticas violaciones a los derechos humanos que caracterizaron la dictadura de Stroessner, quien murió en la capital de Brasil a los 93 años de edad, a raíz de una falla generalizada de órganos causada por un cuadro general infeccioso pulmonar En los últimos años Stroessner había abandonado hasta sus caminatas diarias por ese elegante barrio brasileño donde vivía desde 1989 y en el cual fue fotografiado, por última vez, en el 2000 Por entonces, salía siempre en ropa de gimnasia y con anteojos negros y una gorra para protegerse del sol, ya que sufría de cáncer en la piel Cuando algún periodista intentaba acercársele, sus guardaespaldas impedían todo contacto Sólo recibía a su hijo, Gustavo, también requerido por la justicia paraguaya y exiliado como él en Brasil, así como a un grupo selecto de familiares y antiguos camaradas Rodeado de extremas medidas de seguridad y sin problemas económicos, vivió en silencio hasta el último día Su fortuna, según el periodista Antonio Pecci, miembro de la Comisión Verdad y Justicia, estaba calculada en mil 400 millones de dólares Detrás dejó una estela de 4 mil desaparecidos, 10 mil detenidos y otros miles que sufrieron torturas o debieron partir al exilio durante su régimen de "mano dura" que duró 35 años en uno de los países más pobres de Sudamérica, según estimaciones de organismos de derechos humanos Su muerte dividió las aguas en su país Por un lado, quienes sufrieron su extensa dictadura (1954-1989) con tortura, represión, exilio o el asesinato de familiares y allegados; por otro, sus herederos políticos encarnados hoy por su nieto Gustavo Alfredo "Goly" Domínguez Stroessner, quien lidera la corriente "stronista" Movimiento de Unión Nacional Republicana, del oficialista Partido Colorado, en el poder en Paraguay en forma ininterrumpida desde el golpe militar de su abuelo "El general Stroessner hizo mucho por nuestro país y la gran mayoría del pueblo le quiere y va a sentir" su muerte, dijo la senadora "colorada" Adriana de Fernández Poder y exilio Stroessner sigue siendo hoy sinónimo de Paraguay El exdictador, hijo de un inmigrante alemán, nació en la ciudad de Encarnación el 3 de noviembre de 1912 Formado como militar en academias de su país, Brasil y Francia, peleó en la "Guerra del Chaco" contra Bolivia (1932-35), que su país venció y de la que salió con el grado de teniente Luego se afilió al Partido Colorado, creado en 1887 y participó activamente en la guerra civil de 1947 Un año más tarde fue ascendido a coronel y luego a general En 1954, encabezó un golpe de Estado que derrocó al presidente Federico Chávez y así inició un régimen dictatorial que gozó del respaldo de Washington Stroessner se convirtió en un "muro de contención" para la avanzada del comunismo en Sudamérica y, como tal, recibió todo el apoyo de los distintos gobiernos estadunidenses que se sucedieron durante su gestión Solía reelegirse periódicamente en elecciones fraudulentas, en las que vencía con cifras cercanas a la totalidad de los votos habilitados La oposición era acallada con el garrote y el terrorismo de Estado, incluso en asociación con dictadores vecinos en la llamada Operación Cóndor que unió a los regímenes militares de la región en los años 70 con el objeto de aniquilar a la guerrilla y la oposición de izquierda "Yo creo que el general (Stroessner) hizo lo que hizo en el momento que le cupo vivir El pueblo, afiliado al partido Colorado, sabe muy bien los años de sacrificio y abnegación que le ha dedicado", dijo a Apro su nieto Domínguez Stroessner en reciente entrevista Sus defensores sostienen que Stroessner realizó obras públicas que generaron un período de bonanza económica, lo que mantuvo apaciguados tanto a partidarios del régimen como a indiferentes Altos mandos militares fueron denunciados por corrupción y narcotráfico durante el régimen, una práctica que, según la oposición, fue tolerada por el exdictador para mantenerse en el poder Mientras tanto, afirmaba que el país vivía bajo una absoluta tranquilidad social: su eslogan era "La paz que goza el país", aunque sus detractores hablaban de "la paz de los sepulcros" en medio de una feroz represión Se estima que decenas de miles de paraguayos emigraron a la vecina Argentina durante su dictadura En 1988 el viaje al país del entonces Papa Juan Pablo II aceleró su fin La Iglesia católica profundizó sus críticas El consuegro del dictador, el fallecido general Andrés Rodríguez, dio un golpe palaciego un año después, el 3 de febrero de 1989, que llevó a Stroessner a un exilio dorado en Brasil El militante por los derechos humanos y expreso político paraguayo Martín Almada, quien descubrió los llamados "Archivos del Terror" de la policía secreta paraguaya, sostiene que el "stronismo" ha estado vigente en el país sin interrupciones desde entonces "Rodríguez, dio el golpe militar que desalojó a Stroessner del poder, pero no fue una revolución, sino un cuartelazo que más bien consolidó el ?stronismo sin Stroessner? Así se fortaleció el sistema de corrupción e impunidad que él creó, por inacción de la justicia La nueva clase rica siguió disfrutando de su riqueza mal habida", dijo Stroessner, al morir, tenía cuatro pedidos de detención y extradición dictados por jueces de Paraguay desde el 2000 por el secuestro y asesinato de opositores El gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva se encontraba en pleno proceso de revisión de los reclamos de Asunción cuando la muerte sorprendió al exdictador Un pueblo dividido Paraguay reaccionó con calma ante la noticia de su muerte Los programas de radio enseguida se llenaron de opiniones de oyentes, en favor y en contra del exdictador Los mensajes, de uno u otro tono, se sucedieron sin parar: "Había trabajo, se comía bien, ahora hay hambre", decía un oyente; otro recordaba que "en la democracia hay secuestro de personas", pero una mujer aludía a "la historia tenebrosa de represión" que marcó el régimen El senador Alfredo Ratti, del izquierdista partido Patria Querida, contraatacó: "con las luces no se pueden justificar las sombras", dijo "El totalitarismo ?stronista? se consideraba dueño del país y de las conciencias de sus ciudadanos Estaba prohibido oponerse al régimen o incluso criticarlo El dictador disponía a su antojo de la libertad, la dignidad y hasta la vida de los paraguayos, sometía a sus caprichos los bienes de los individuos y de la nación Repartía privilegios y espacios de corrupción entre sus obsecuentes seguidores y se ensañaba contra los que osaban desafiarlo Hubo compatriotas que pasaron años y décadas en las cárceles o en el exilio, muchos fueron salvajemente torturados y asesinados", escribió el diario ABC Color La división de la ciudadanía en torno al legado del exdictador llegó hasta el recinto de la Cámara de Diputados Hubo que levantar la sesión ante las discrepancias insalvables en torno a su figura El diputado "colorado" Juan Ramírez pidió un minuto de silencio en homenaje a Stroessner, pero la oposición se retiró del recinto en rechazo a la propuesta Sólo regresó cuando el homenaje hubo concluido, pero la bancada oficialista resolvió retirarse en protesta por la actitud de la oposición Aun después de muerto, Stroessner divide a los políticos paraguayos El gobierno que encabeza Nicanor Duarte Frutos había advertido que no rendiría honores a Stroessner en caso de que su familia intentara enterrar sus restos en el Paraguay Finalmente, el exdictador fue inhumado en el cementerio Campamento de la Paz, de Brasilia El exgeneral fue velado a féretro abierto: vestía un traje azul, camisa blanca, corbata roja y llevaba en la solapa una insignia del Partido Colorado El cortejo estuvo formado por siete automóviles En uno de ellos viajaban Estela y Teresa, las dos hijas que tuvo con María Estela Legal, mejor conocida como "La Ñata", una de las muchas amantes que tuvo cuando era el amo y señor de la vida de millones de sus compatriotas Muy cerca de ellas, como paradoja del destino, estaba Marta Rodríguez, viuda de su hijo Alfredo --quien murió por sobredosis de drogas-- e hija de Andrés Rodríguez, el general que puso fin a su extensa carrera como dictador

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