Todo está pendiente
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación desechó las presiones de los partidos y los candidatos, hizo caso omiso de las movilizaciones populares y se atuvo a la letra de la ley Según la sentencia inédita y aprobada por unanimidad en el Tribunal sobre el proyecto de previo y especial pronunciamiento para realizar nuevo escrutinio de votos, se realizará un recuento en 11 mil 839 casillas, distribuidas en 149 distritos de 26 entidades, y que constituyen el 907% de las que se instalaron el 2 de julio, expone Proceso en su edición que circula esta semana
Con esta decisión, la Sala Superior dejó en entredicho el cómputo previo del IFE, que daba como triunfador al panista Felipe Calderón con 058% de ventaja, y mantiene viva la posibilidad de una apertura mayor de casillas, de un cambio en el cómputo total o la anulación durante la segunda fase de la labor del tribunal, que será la calificación de los comicios y la declaración de validez de la elección presidencial
Con la resolución del TEPJF, en su sesión del sábado 5, el Poder Judicial federal fue más allá: exhibió deficiencias del IFE y de su consejo general, dejó mal parados a quienes de manera anticipada e irresponsable consideraron ejemplar e inmaculada la jornada del 2 de julio, descalificó triunfalismos e impugnaciones generales y dejó en duda cuál será finalmente el resultado de las elecciones y aun su validez
El Poder Judicial dio un manotazo a la institución electoral y a los actores políticos, y conforme le corresponde por ley tomó bajó su control el proceso, destaca el reportaje que publica Proceso en su edición 1553