Pide Bush apoyar a la ONU, aunque se niega a presionar a Israel

martes, 8 de agosto de 2006
* Promueve dos resoluciones para frenar las hostilidades entre Tel Aviv y Hezbollah Washington, 7 de agosto (apro) - En una reiteración de la ambigua posición de su gobierno sobre la crisis en el Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, George W Bush, pidió a la comunidad internacional apoyar dos resoluciones que se negocian en la ONU para detener las hostilidades entre Israel y Hezbollah, pero negándose a exigirle al gobierno israelita el retiro de sus tropas del Líbano "Al tomar estos pasos, se evita que milicias armadas como Hezbollah y sus patrocinadores sirios e iraníes provoquen otra crisis, se protegerá a israelitas y libaneses inocentes y ayudará a la comunidad internacional a entregar la ayuda humanitaria y el respaldo para revivir y reconstruir al Líbano", dijo Bush, en referencia a las dos resoluciones que se negocian en Naciones Unidas, durante un conferencia de prensa en su rancho de Crowford, Texas, al lado de su secretaria de Estado, Condoleeza Rice "Estas resoluciones están diseñadas para brindar un fin inmediato a la lucha y para ayudar a restablecer la soberanía sobre su territorio al gobierno libanés", añadió Bush Las resoluciones, que por el momento ya fueron rechazadas por Líbano e Israel, excluyen el pedido más urgente que está haciendo la comunidad internacional, y sobre todo el pueblo libanés: que Israel detenga sus indiscriminados ataques con los que ha matado a centenares de civiles inocentes y que retire a sus tropas del territorio libanés En el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, la posición de apoyo incondicional a las hostilidades israelitas, por parte de Washington, creó una fuerte división entre la comunidad internacional, que se ve muy difícil de cerrar si el lenguaje de las medidas no es más severo para con Israel que, en poco más de tres semanas, ha destruido una gran parte de la infraestructura libanesa, lo que ha forzado a la población de ese país a abandonar sus casas y bienes ante la posibilidad de ser asesinados por las bombas israelitas La primera resolución que se negocia en la ONU pide un alto a las hostilidades con la condición de que Hezbollah deje de atacar a Israel, al tiempo que el gobierno de Tel Aviv está obligado a detener toda su ofensiva militar en el Líbano También establece un embargo a todo tipo de envío de armas al Líbano, con la excepción de aquellos autorizados por el gobierno libanés El ultimo punto está diseñado para evitar que Hezbollah reciba armas de Irán a través del territorio sirio La segunda resolución exige el restablecimiento de un cese al fuego duradero y sostenible y provee un robusto mandato a la comunidad internacional para crear una fuerza multilateral que ayude a legitimar al gobierno del Líbano, con el fin de que extienda su autoridad por todo el territorio libanés Cascos azules En paralelo, la segunda resolución indica que el Ejercito libanés, amparado por la fuerza multilateral, se desplace a la región sur del país para patrullar, junto a los cascos azules, su frontera con Siria, y evitar así la llegada a de armamento para Hezbollah La resolución, diseñada en su mayoría por Washington, condiciona el retiro de las tropas de Israel que han invadido la región sur del Líbano, al cumplimiento cabal de la vigilancia en la frontera con Siria del Ejército libanés y las tropas de la ONU "Entiendo que ambas partes (Líbano e Israel) no van a estar de acuerdo con todos los aspectos de la resolución, pero el intento es fortalecer al gobierno libanés para que Israel pueda ser su aliado en la paz", indicó Bush, quien al mismo tiempo aclaró que su gobierno no aportará soldados para formar la fuerza multilateral que propone, y añadió que el Pentágono sólo ofrecerá asistencia logística "El intento de la resolución es garantizar que abordemos la raíz del problema, que es la operación de un Estado dentro de otro Hezbollah es un movimiento armado que provocó la crisis", subrayó el presidente de Estados Unidos La ambigüedad y el doble discurso de Bush sobre la crisis entre Israel y el Líbano, han minado la credibilidad de Estados Unidos entre la comunidad internacional, pero sobre todo en el mundo árabe, por lo que se considera que será casi imposible lograr que esa región del mundo vaya a consolidar una paz duradera con Tel Aviv Bush descartó la noción de que su gobierno es demasiado condescendiente con Israel, ya que sólo está acusando a una sola parte de ser la responsable de la crisis, y aseguró que los únicos frustrados por lo que está ocurriendo es el pueblo libanés y el israelita, e insistió en que las dos resoluciones que se negocian en la ONU serán la formula para detener el conflicto

Comentarios