"Espero que haya justicia", dice una de las victimas de soldados en Castaños

miércoles, 9 de agosto de 2006
México, D F, 8 de agosto (apro-cimac)- Brisa es una de las 13 bailarinas víctimas de violencia sexual que cometieron más de 20 elementos del Ejército mexicano, que tomaron por asalto la zona de tolerancia de Castaños, municipio del estado de Coahuila, el pasado 11 de julio En su rostro está la escena de terror que vivió cuando los militares la sacaron del bar "Las Playas", junto con otra de sus compañeras de trabajo Afuera, recargada en la pared le pidieron que se desnudara y, luego, uno de ellos dijo que la revisaría "Sentí terror Hoy, todavía tengo miedo de que haya represalias", sostiene Brisa, al referirse a que ella y otras compañeras han identificado plenamente a los soldados agresores y no han "visto claro con la justicia" Brisa, de 28 años, quien ha sufrido múltiples abandonos en su vida, empezando por su padre; luego, los estudios, para trabajar y ayudar en la casa y, después, su pareja, espera que esta vez la justicia no la abandone "Espero que haya justicia Si no, esto puede volver a pasar, a asaltar un lugar, que se vuelvan a poner borrachos o intoxicados y, al rato, van a matar a la gente", señala A ella le preocupa la actitud de la gente de los municipios conurbados a la zona centro del estado de Coahuila "La gente dice que no tenemos derecho de hablar, pero somos mejores personas de lo que piensan; eso si lo digo ¿Por qué? Por comentarios que he oído En la radio dijeron que por qué tanto escándalo si somos prostitutas ¿Qué les pasa? Y porque estamos en ese ambiente nos juzgan y pretenden que no haya justicia, no puedo creerlo" Entrevistada en su casa de Monclova, Brisa deja el vestido negro que se pega a su cuerpo y las botas altas Pantalón de mezclilla y playera, la hacen común a otras chicas "Ahora sólo me dura un poco la cruda", dice entre risas, y explica que, por cada cerveza que consume con los clientes, la dueña, Diega Mata, le paga 10 pesos, lo que suma a los 300 pesos que gana por bailar y quitarse la ropa frente a los clientes Cuenta: "No es dinero ni vida fácil Están canijas las desveladas, aguantar a impertinentes? A una le duele la cabeza, pero no hay de otra; hay que trabajar Lo he hecho en lugares superlujosos, como el de Tuxtla, en Chiapas Hemos trabajado en los sitios más bajos y en los más altos" Al referirse a una balacera entre narcotraficantes y agentes de la AFI en un antro de Monterrey, dice: "Es la única vez que estuvimos en peligro, pero en esa ocasión no nos agredieron Ahora sí Yo he convivido con muchos soldados, al igual que mis amigas Hemos andado por Huajuapan, Tehuacán, Tuxtla y Reynosa, y jamás nos había pasado algo así Por eso digo que lo que pasó es indignante, porque fueron soldados mexicanos" Relata que un soldado le ordenó que se quitara la ropa, que se abriera de piernas y le introdujo de manera violenta los dedos en su vagina "Se siente terror", añade la bailarina de "Las Playas", quien lamenta que las autoridades no hayan intervenido Brisa ignora que seis soldados, un oficial y cinco elementos de tropa fueron detenidos Tampoco sabe que la justicia militar juzgará a sus violadores por el delito de insubordinación y abandono del puesto, no por violencia sexual contra 13 bailarinas y sexoservidoras de la zona de tolerancia del Castaños