Participan miles en simulacros de emergencia en el DF
* Jornadas de conmemoración por las víctimas de los sismos de 1985
México, D F, 19 de septiembre (apro)- El jueves 19 de septiembre de 1985, la Ciudad de México sufrió un trágico despertar Un temblor de 8 grados en la escala de Mercalli ?el de mayor intensidad registrado en la historia del Distrito Federal? dejó una estela desoladora: miles de muertos, heridos, desaparecidos y damnificados; edificios públicos, privados y casas habitación, destruidos; inmuebles en peligro de caer; interrupción en el servicio de agua, energía eléctrica y teléfonos; fugas de agua y gas, así como levantamientos del pavimento en las calles y la virtual paralización del servicio de transporte colectivo
Hoy, veintiún años después, miles de personas participaron en un simulacro de desalojo de 60 inmuebles en el perímetro de las avenidas Reforma y Juárez, como parte de las actividades para recordar la peor catástrofe natural vivida en el Distrito Federal con los sismos de 1985, pero sobre todo, para evitar se vuelvan a perder tantas vidas como en aquella ocasión
Cabe recordar que horas después de aquel sismo, las secretarías de la Defensa Nacional y Marina declararon la Ciudad de México zona de desastre De inmediato, pusieron en práctica el Plan de Emergencia DN-III para ayudar a los damnificados y evitar actos de pillaje
Pero la sociedad civil, antes que nadie, se volcó en una ayuda humanitaria que rebasó por mucho a las autoridades Para entonces, oficialmente, se estimaba en más de 5 mil los damnificados
De las personas que perdieron la vida no había datos fidedignos Sin embargo, los cuerpos de auxilio calcularon que fueron más de 6 mil
Las imágenes eran desoladoras La simple lista de algunos de los inmuebles más afectados por el siniestro daban cuenta de ello: el edificio Nuevo León, en Tlatelolco; los hoteles Regis, Versalles, Continental, Principado, Romano y Montreal; los hospitales Juárez, 1o de Octubre, Centro Médico, Hospital General, clínicas del ISSSTE, IMSS y SSA Las instalaciones de Televisa, que a causa de esto suspendieron sus transmisiones durante más de cuatro horas
También edificios de las secretarías del Trabajo, de Programación y Presupuesto, Agricultura, Comercio, Hacienda, el Departamento del Distrito Federal, Fonatur, Conasupo, Conalep, Teléfonos de México, Procuraduría capitalina, Comunicaciones y Transportes, Marina, CNOP y algunas estaciones del Metro
Escuelas, comercios y centros de espectáculos y cultura no se salvaron de la destrucción, al igual que un sinnúmero de edificios departamentales, casas habitación y vecindades
Las primeras reacciones internacionales de solidaridad llegaron horas después del desastre El presidente de Cuba, Fidel Castro, fue uno de los primeros Le siguieron dirigentes de la ONU y los presidentes de Francia, Venezuela, España, Colombia y Nicaragua
Los actos de apoyo y solidaridad de diferentes sectores de la población se dieron de inmediato La Cámara de Diputados, en principio, efectuó una sesión luctuosa el viernes 20 en memoria de las víctimas
Apenas se estaba tomando conciencia de lo ocurrido, cuando la Ciudad de México fue sacudida por un segundo movimiento telúrico de menor intensidad que el del día anterior El sismo, registrado a las 19:40 horas del viernes 20, de 65 en la escala de Ritcher, provocó nuevos derrumbes La zona más afectada fue de nueva cuenta el centro de la ciudad Algunos inmuebles resentidos por el temblor del jueves se vinieron abajo Oficialmente, se reportó el derrumbe de 50 edificios en el transcurso del día
Cayeron, así mismo, transformadores, con lo cual parte de la ciudad se quedó sin luz Las fugas de gas proliferaron y el pánico hizo presa de la ciudadanía
Igualmente, hospitales como el 1o de Octubre del ISSSTE y la Clínica Londres fueron evacuados ante el peligro de derrumbe Las ambulancias de instituciones oficiales y privadas recorrían sin cesar la ciudad atendiendo múltiples llamados Comercios, como Sears de Insurgentes, se desplomaron
Los cuerpos de auxilio fueron insuficientes para satisfacer las llamadas de ayuda La policía cumplió 48 horas de acuartelamiento Los miembros del Ejército patrullaron la ciudad para frenar el pillaje y acordonar las zonas más afectadas
El viernes 20 por la noche ?después del segundo temblor?, el presidente Miguel de la Madrid envió un mensaje a la nación en que afirmó ?entre reconocimientos y agradecimientos a la población capitalina por la solidaridad mostrada? que "la capital de la República no está arrasada, la mayor parte sigue en pie", al igual que la mayoría de sus habitantes, dijo
No obstante, reconoció que la tragedia había "rebasado" los esfuerzos del gobierno para poder hacerle frente con rapidez y efectividad "No tenemos ?dijo? los elementos suficientes para actuar como quisiéramos"
Pero también otra actividad se desenvolvía, serena y audaz: la rapiña
Esta corrió a cargo de algunos voluntarios, socorristas, trabajadores, policías e incluso militares que, en las labores de rescate, despojaron cadáveres de sus escasas pertenencias, o hurtaron departamentos desocupados Aún ardiendo, la empresa Salinas y Rocha de la avenida Juárez fue saqueada
Mucha gente entraba a robar a los edificios No respetaron nada Los menos fueron detenidos junto con algunos policías a los que se les sorprendió en el saqueo
En los 150 albergues inicialmente instalados en la Ciudad de México para atender a los damnificados, se vivió un drama cotidiano, debido a los serios problemas para abastecerse en forma regular y organizada
Estimaciones conservadoras revelaron que apenas se había atendido a 74% (22 mil 300) de cerca de 300 mil personas que se quedaron sin casa o sufrieron daños en sus hogares
Aunque en algunos albergues hubo espacio suficiente, comida, ropa y medicamentos, en otros el cupo estuvo sobresaturado y escasearon víveres y medicinas
Todos los mexicanos, sin excepción, sufrieron algún efecto psicológico a consecuencia de los sismos Su gravedad dependió, y dependerá, de la personalidad previa de cada uno de ellos No todos los efectos son negativos, también los habrá positivos Al menos esa fue la conclusión a la que llegaron investigadores del Centro de Servicios Psicológicos de la Facultad de Psicología de la UNAM
Los especialistas anticipaban inclusive cambios de conducta individual y colectiva
La solidaridad civil no sólo rescató cuerpos de sobrevivientes, también la movilización La sociedad considerada tradicionalmente apática se puso en actividad Grupos de civiles impidieron demoliciones y obligaron a tareas de rescate en donde consideraban había sobrevivientes
Para los especialistas, las reacciones derivadas fueron histeria, pánico, estupor, insomnio, amnesia, paralizaciones, mutismo, delirios, sentimientos de culpa Todos, como válvula de escape