ETA, en la encrucijada

domingo, 14 de enero de 2007
"Desconcierto" ha sido la palabra más empleada por la mayoría de la clase política española para referirse al atentado cometido por la organización separatista vasca ETA el pasado 30 de diciembre, en el aeropuerto de Madrid, señala Proceso este domingo 14 de enero Nadie esperaba un atentado de esta organización, puesto que ETA y el gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero se encontraban en pleno proceso de negociación de paz Más aún, la organización no emitió comunicado alguno para anunciar que daba por terminada la tregua que inició formalmente el 22 de marzo de 2006 También sorprendió la magnitud del atentado, que destruyó el estacionamiento de la moderna terminal T-4 del aeropuerto de Madrid y provocó la muerte de los ciudadanos ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio Desde mayo de 2003, los atentados de ETA no habían provocado muerte alguna El desconcierto también fue evidente entre las filas del partido Batasuna, que tradicionalmente era el brazo político de ETA y que se encuentra "ilegalizado" pero cuyas actividades son toleradas por el gobierno español El pasado 8 de enero, Arnaldo Otegui, vocero de Batasuna, hizo una declaración pública que reflejó la sorpresa de este partido ante el atentado y por primera vez en su historia hizo una interpelación directa a ETA: le pidió que "mantenga intactos los compromisos y objetivos explicitados en su comunicado del 22 de marzo" de 2006, en el que declaró el alto al fuego permanente El atentado de ETA puso en evidencia la pugna existente en la dirigencia de esta organización armada: su "frente militar", encabezado por Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, se opondría a dichas negociaciones de paz que impulsaba José Antonio Urrutikoetxea, alias José Ternera, dirigente de su "dirección política", señala el reportaje que aparece este domingo 14 en Proceso

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