Colima: Policías con derecho de impunidad (Primera de dos partes)

lunes, 15 de octubre de 2007
Colima, Col , 15 de octubre (apro)- Al mediodía del pasado 15 de febrero, agentes de la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ) aprehendieron a un joven en la colonia Villas de Bugambilias, municipio de Villa de Álvarez, por su presunta responsabilidad en el delito de narcomenudeo Cuando esa noche la corporación estatal lo entregó al Ministerio Público de la Federación, el detenido presentaba una serie de lesiones que, tras agravarse, ameritaron su atención médica durante dos días en el Hospital Regional Universitario de esta ciudad Casi ocho meses después, este caso es motivo de un enfrentamiento entre el titular de la PGJ, Arturo Díaz Rivera, y el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC), Enrique García González Tras una queja presentada el 26 de abril por la madre del afectado, la CDHEC abrió el expediente de investigación 204/07, donde con base en constancias médicas y declaraciones de testigos concluyó que agentes de la PGJ violaron los derechos a la legalidad, seguridad jurídica, integridad y seguridad personal del detenido, por lo que el 20 de agosto recomendó al procurador iniciar un procedimiento administrativo y una averiguación previa contra los implicados en esos delitos De acuerdo con la recomendación 1/2007 de la Comisión de Derechos Humanos, los responsables de las lesiones sufridas por el detenido son los agentes Roberto Mendoza Castellanos, Jorge Cruz Palacios y Cesar Raúl Revilla Reyes; pero el pasado 6 de octubre, casi mes y medio después de emitida, el procurador Díaz Rivera la rechazó con el argumento de que en el expediente de la detención "se acreditó que los agentes de la Policía de Procuración de Justicia no causaron ninguna lesión al probable responsable" Para la organización Promotores Ciudadanos en Defensa y Respeto de los Derechos Humanos AC (Proceder), el rechazo de la procuraduría a la recomendación de la CDHEC fomenta la impunidad en la violación de las garantías individuales en la entidad Erika Guadalupe Romero Contreras, presidenta de la agrupación, considera que la actitud del procurador Arturo Díaz de no permitir que se abra una investigación contra los agentes acusados, constituye una muestra de autoritarismo y cerrazón que va en detrimento de los derechos de la sociedad "En el momento en que la Procuraduría no acepta una recomendación, como es el caso, se enciende una alarma y se genera una preocupación mayor entre los ciudadanos, porque vemos que no hay buena disposición para hacer valer los derechos humanos en Colima", advierte Aunque en la versión pública de su recomendación la CDHEC se reservó la identidad del afectado y de las personas que testificaron ante ese organismo, la Procuraduría dio a conocer a través de un comunicado que el nombre del detenido es Francisco Javier Garza Macías, actualmente preso en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Colima, sujeto a proceso federal por delitos contra la salud Sin ofrecer mayores explicaciones, la Procuraduría informó que "no se aceptó la recomendación por considerar que no existe violación a las garantías individuales del quejoso? en virtud de que con las actuaciones ministeriales que integran la averiguación previa 021/2007, radicada en la mesa décimo tercera del sector central de esta dependencia, se probó fehacientemente que la detención del quejoso de referencia y la actuación de los agentes de la Policía de Procuración de Justicia (PPJ) estuvo ajustada a las disposiciones aplicables de la Constitución General de la República, del Código de Procedimientos Penales y de la Ley Orgánica del Ministerio Público" Romero Contreras asegura que la postura de la corporación policíaca, además de impedir que se transparenten los procesos, propicia que los agentes y demás servidores públicos de esa área "se sientan impunes, como que nadie los puede tocar, porque tienen el respaldo de la cabeza" De acuerdo con la dirigente de Proceder, en los últimos meses la Procuraduría General de Justicia "ha hecho gala de acciones violatorias de los derechos humanos", por lo que es percibida por la población como un organismo represor "¡En dónde está la droga!" Testimonios recabados por la CDHEC refieren que poco después del mediodía del 15 de febrero, alrededor de 15 agentes de la PPJ golpearon la puerta del domicilio de Garza Macías, que fue abierta a patadas mientras gritaban el nombre del que sería detenido ?¡Tírense al suelo y tápense la cabeza! ?ordenó un agente a cuatro mujeres que ahí se encontraban, mientras varios de sus compañeros, con armas en las manos, sometieron a Francisco Javier Garza, lo derribaron al piso y lo golpearon en varias partes del cuerpo ?¿Dónde tienes la droga? ?lo increparon ?¿Cuál droga? ?¡No te hagas pendejo! ?le gritaron, y empezaron a hurgar en cajones y a revolver lo que había en la casa Dos de las mujeres que ahí estaban mencionaron ante la visitaduría de la Comisión de Derechos Humanos que los agentes no encontraron la droga que buscaban Posteriormente, tanto las mujeres como el joven ?quien sólo vestía un short negro, sin camisa ni calzado? fueron esposados y subidos a camionetas de la PGJ y llevados a las instalaciones de esa corporación en Villa de Álvarez En el momento en que llegaron a ese lugar, ubicado sobre la avenida Manuel Álvarez de ese municipio, estaba pasando la cabalgata de las fiestas charro-taurinas locales Una vez adentro del inmueble, las mujeres fueron ubicadas junto a unas escaleras y las mesas de un comedor Cerca de ahí, en un pequeño cuarto, tres agentes empezaron a interrogar a Garza Macías Una de las detenidas ?quien dijo que sólo había ido a la casa de Francisco Javier Garza para que éste le "quemara" unos discos? testificó ante la CDHEC que mientras su amigo era interrogado ella estaba sentada en una escalera, desde donde escuchaba con claridad los golpes que le infligían al detenido, así como sus quejidos "Le preguntaban que les dijera en dónde tenía la droga, y como él decía que no tenía nada, pues se oían los golpes, lo cual duró como quince o veinte minutos", relató Otra de las mujeres coincidió que cuando los agentes metieron a Garza Macías a un baño, ella se encontraba a dos metros de ese lugar; vio cuando entraron a interrogarlo y escuchó que le gritaban: "No te hagas pendejo, hijo de tu puta madre, en dónde está la droga"; él contestaba que no sabía y luego se oía un golpe y unos quejidos "Así estuvieron un rato, pero como no traía reloj no puedo decir cuánto tiempo duró eso", afirmó

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