Desde la alcoba

domingo, 21 de octubre de 2007
Si hay algo que realmente molesta a Cristina Fernández, esposa del presidente argentino Néstor Kirchner y favorita para sucederlo en el poder, es que la llamen primera dama Ella prefiere el mote de "primera ciudadana", aunque en realidad todos en Argentina le dicen senadora, expone Proceso en su número 1616 También le molesta que la llamen Cristina Kirchner y que la consideren frívola debido a sus gustos costosos en materia de vestuario, joyas y maquillaje, como también los tenía Eva Perón En su muñeca, la candidata del oficialista Frente para la Victoria, que competirá en las elecciones presidenciales del próximo 28 de octubre, llegó a lucir un reloj Rolex Oyster Perpetual Datejust, con cuadrante de diamantes, valuado en 20 mil dólares Ella se justifica diciendo que, más allá de la política, sus gustos se circunscriben a una cuestión de género "¿Qué mujer no tiene pasión por las joyas, la ropa, las carteras y los zapatos? ¿A quién de nosotras no le gusta estar linda, seducir al marido, al amante, al novio? Siempre fui así: me pinté como una puerta, nunca salí a la calle sin arreglarme Soy una mujer, ¿no? Puedo bañarme, vestirme, estar divina y no por eso ser menos eficiente en la política", dice en la biografía Reina Cristina, publicada por la periodista Olga Wornat, la misma que escribió La Jefa, libro sobre la exprimera dama mexicana Marta Sahagún Pese a los señalamientos de sus detractores ?que la califican de autoritaria, frívola y bipolar, y que consideran sospechoso el origen de su millonaria fortuna?, las encuestas la ubican como clara favorita para las elecciones que se celebrarán en Argentina el próximo domingo 28 Será ?dicen los críticos de la senadora? una sucesión de alcoba, decidida "desde arriba" y apoyada con los recursos del Estado, publica Proceso

Comentarios