El refinamiento del mal gusto, parte I

lunes, 29 de octubre de 2007
México, D F, 29 de octubre (apro)- En abril pasado, Quentin Tarantino y Robert Rodríguez concibieron un proyecto cinematográfico llamado Grindhouse, en honor a los cines "piojito" de Estados Unidos, en los que se proyectaban películas "de explotación" o Serie B (el término no es exactamente lo mismo, pero se puede usar como sinónimo); es decir, cintas de muy mala calidad, en las que salían chicas hermosas en pocas ropas, pésimas historias y mucha violencia El proyecto está compuesto por un double feature: Planet Terror, dirigida por Rodríguez, y por el otro está Death Prof, de Tarantino, con un par de cortometrajes (a manera de trailers promocionales falsos) que anteceden a cada cinta El look es bastante retro, con cortinillas psicodélicas, negativos rayados y escenas perdidas (como ocurría en esos cines) Para efectos prácticos de este espacio, lo mejor será dividir el proyecto en dos La primera parte comienza con el adelanto de una supuesta película llamada Machete, donde vemos a un mercenario mexicano vengarse de unos malosos que intentaron traicionarlo, y de paso, quedarse con chicas súper lindas, las cuales contrastan con nuestro "héroe" (interpretado por Danny Trejo), quien es sumamente feo Terminando el corto, llegamos a la primera historia, Planet Terror, donde un arma bactereológica se sale de control (el ejército y un científico mercenario están involucrados) y comienza a infectar a un pequeño pueblo estadunidense El resultado: su población comienza a transformarse en zombis que comen carne humana Para detenerlos, tenemos a un sujeto misterioso llamado El Wray (Freddy Rodríguez); a una bailarina exótica Cherry Darling (Rose McGowan); a una doctora llamada Dakota, quien pasa por una crisis marital; al dueño de un pequeño restaurante y a su hermano, el sheriff local; a unas gemelas medio "zorras" (Electra y Elise Avellan, sobrinas de Rodriguez), y a varios elementos de la policía La película raya en el absurdo; no importan las subtramas, no importa si los personajes y sucesos tienen coherencia; no importa que no haya tesis autoral Lo importante es que habrá sangre, muchos balazos, una historia de amor y un final lleno de esperanza (también absurdo), el cual viene de la mano de la mismísima Cherry, quien luego de perder una pierna gracias a los zombis, le es colocada una ametralladora a manera de prótesis, misma que usará, junto con sus habilidades dancísticas, para matar a las malévolas criaturas Planet Terror es, en sí, una película malísima, pero la diferencia a una cinta de "explotación", Rodríguez es consiente de esto y lo lleva al extremo (es tan mala que se vuelve compleja), de tal forma que el resultado es un filme de autor que yace en el extremo opuesto a lo que haría un Bergman, Antonioni y cuanto director reconocido se venga a la cabeza, mientras los mencionados van por lo exquisito y lo sublime, Rodríguez aboga por el mal gusto ¿Es entretenida? Sí, si se ve como algo curioso --y uno aguanta más de hora y media de matadero de zombis sin sentido--, pero más allá de eso, es difícil que llegue a gustar a un público masivo Por eso, Planet Terror, es material para convertirse en cinta de culto, que sólo tendrá valor para los fans de hueso colorado de Rodríguez y uno que otro cinéfilo curioso y estudioso, ávido de rarezas

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