Una propuesta para enseñar historia, de Bettina Teresa Gómez Oliver

lunes, 19 de noviembre de 2007
México, D F, 19 de noviembre (apro)- Con Una propuesta para enseñar historia, dedicada a los profesores como herramienta didáctica de la materia, Bettina Teresa Gómez Oliver presenta un libro que expone cómo reunir lo fundamental de la historia en todos sus alcances Editado por el Archivo General de la Nación, el ejemplar es un selecto instrumento de trabajo que ayuda a los maestros a identificar, conocer e, incluso, realizar un programa escolar de historia para estudiantes de secundaria El "profesor-historiador", como lo llama Gómez Oliver, encontrará en el libro un manual de enseñanza que, al tiempo que apoye sus conocimientos, desarrolle actividades de comprensión e interés para trasmitir la importancia de la historia en la actualidad Una propuesta para enseñar historia, de 188 páginas, incluye una breve introducción y presentación, además de cuatro capítulos con sus respectivas unidades y tres bibliografías: una para el maestro; otra para el alumno y otra más complementaria El siguiente texto forma parte del apartado Programando el curso, del que se transcribe uno de los primeros párrafos: "Las autoridades educativas nos presentan un programa oficial, pero éste no es infalible y usualmente es demasiado vasto y detallado, imposible de abarcar o, por el contrario, ignora temas que nosotros como maestros consideramos importantes Es muy usual que los maestros nos sintamos obligados a terminar un programa oficial demasiado ambicioso, lo cual nos impele a trabajar con demasiada rapidez, sin prestar atención a los alumnos y sin insistir mucho en que los objetivos se cumplan, pues lo que nos preocupa es abarcar en su totalidad el temario "Por otra parte, los programas oficiales, por mejor elaborados que estén, toman en cuenta los problemas con los que el profesor de secundaria se enfrenta diariamente en el aula Nosotros conocemos esos obstáculos; el tiempo, las horas perdidas por múltiples causas, el control del grupo, las inquietudes de los jóvenes, la disciplina, etcétera Debido a estos, nadie mejor que el maestro para elaborar el programa del curso que él mismo va a impartir Por supuesto que este plan tomará como base oficial, pero modificará todo aquello que al maestro no le parezca viable (por tiempo o por ser poco accesible para la edad de los alumnos) o que sea susceptible de ser mejorado, siempre teniendo en mente nuestro objetivo principal, que no es crear especialistas, sino formar conciencia histórica en nuestros alumnos "Desglosar el programa implica, precisamente, pensar de antemano en todos los problemas a que nos enfrentaremos y prever sus soluciones Es importante anotar que los programas desglosados, aunque son una guía muy útil en la que basaremos todo nuestro curso, deben ser flexibles, ya que muchas veces el grupo nos marca un ritmo y una línea distinta de la que habíamos proyectado para el proceso de enseñanza-aprendizaje al inicio del año escolar, cuando aún no conocíamos a nuestros alumnos"

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