Los colaboradores de Hitler en México

domingo, 2 de diciembre de 2007
En los albores de la Segunda Guerra Mundial el tráfico de opio, mariguana y heroína hacia los Estados Unidos mantenía niveles estables Sin embargo, durante los últimos años de la década de los treinta registró un auge considerable () los nazis y los japoneses optaron por "drogar" el sur de esa nación, valiéndose de las rutas abiertas por los chinos y afianzadas por los mexicanos que incursionaban en el negocio ilícito, expone Proceso en su edición 1622 Los resultados de la injerencia nazi no tardarían en verse; el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por ejemplo, estimó en 1943 que la producción de opio mexicano ascendía a 60 toneladas, tres veces más que en 1942 Pero el aumento de la producción no se limitó a la goma de opio El representante del Departamento del Tesoro en México, H S Creighton, destacó "el gran número de decomisos que los aduanales de Estados Unidos están realizando en la frontera, lo cual significa un incremento en la disponibilidad de opio y mariguana en México" Los agentes antinarcóticos subrayaron, por su parte, que el opio decomisado en la ciudad de El Paso "era de muy alta calidad" Sin lugar a dudas, el boom de la droga fue resultado del trabajo llevado a cabo por los agentes de la inteligencia nazi y japonesa, cuya estrategia era utilizar las drogas para "debilitar la moral" de los soldados y marines que vigilaban las bases navales ubicadas en la costa del Pacífico El narcotráfico formaba parte de una operación de mayor envergadura: sabotear la producción armamentista de la Unión Americana Los aliados alemanes en los Estados Unidos robaban piezas fundamentales para las máquinas, frenando así la industria bélica estadunidense; hubo casos en los que incluso quemaron y volaron fábricas completas La estrategia de los países del Eje fue implementada durante varios años, de manera lenta, exacta y soterrada Durante los últimos años de la década de los treinta inició el trabajo de preparación y en la antesala de los cuarenta comenzó el flujo de los narcóticos La prensa mexicana reportó, hacia los primeros meses de 1939, un incremento en el tráfico de drogas en la frontera entre México y Estados Unidos, principalmente en el poblado de Naco, Sonora El 8 de abril del mismo año, la primera plana de El Porvenir de Monterrey reportó que "Japón y Alemania tratan de envenenar con opio a la juventud de los Estados Unidos Pasan la droga por nuestro país Varios contrabandistas han sido detenidos en los últimos meses en Douglas, Arizona" No sólo la prensa mexicana hablaba de lo que estaba pasando La "operación secreta" también fue descubierta por las autoridades mexicanas, en particular por la Procuraduría General de la República (PGR), que denunció la existencia de "un plan entre Alemania y Japón para introducir estupefacientes en Estados Unidos con el objetivo de debilitar a los hombres jóvenes de aquel país", destaca el reportaje que aparece en el número 1622 de Proceso

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