La nueva esclavitud maya

domingo, 23 de diciembre de 2007
Hacinados en barracas y sometidos a extorsiones policiacas, unos 90 mil trabajadores de la construcción, la mayoría emigrantes chiapanecos, son tratados "como esclavos" en la zona turística de Cancún y la Riviera Maya Dedicados a construir habitaciones de lujo para los consorcios hoteleros ?sobre todo españoles? trabajan entre 10 y 11 horas diarias y no reciben atención médica Cuando mueren por accidente o por enfermedad sus cuerpos son hallados en las carreteras o arrojados a la fosa común PUERTO MORELOS, QR- En un espacio de unos 80 metros cuadrados, una barraca construida con láminas de cartón, polines y restos de madera, instalada junto a manglares putrefactos, es el refugio de al menos un centenar de albañiles que trabajan en la construcción del Hotel NH del desarrollo El Cid, proyecto de 240 millones de dólares donde el Grupo Martinón-Grumasa de España edifica 600 habitaciones de lujo En un ambiente oscuro, maloliente y asfixiante, los trabajadores de la construcción duermen en hamacas y en cartones sobre la tierra No tienen luz eléctrica ni ventilación, y los servicios sanitarios, sucios siempre, son insuficientes para quienes laboran en el lugar El agua que reciben, usada lo mismo para beber que para hacer la mezcla, proviene de unos tinacos negros Es domingo por la tarde, y Rubén, de 44 años, indígena originario de Yajalón, Chiapas, flaco y de piel curtida por el sol, termina su jornada, que empezó a las 6 de la mañana Enrolla su hamaca y se asegura la mochila a la espalda Deja el campamento de la obra para trasladarse a la plaza de la colonia Joaquín Zetina Gasca, donde pasará la noche, pues decidió dormir tranquilo "No hay seguridad en el campamento Ahí roban todo Ya me quitaron zapatos y ropa Ahí hay unos chavos que venden mariguana Son ellos los que nos quitan todo Pero si llamas a la policía, los mariguaneros les dan mordida, y los sueltan, mientras que a nosotros nos revisan y arrebatan el poco dinero que nos queda de la semana", dice Rubén, quien desde hace dos años va y viene a trabajar entre Cancún y la Riviera Maya "Trabajo tres meses y me regreso por 15 días a mi pueblo Vivo en el campamento porque no me cobran, aunque en otras obras sí se pagan unos 100 pesos por dormir ahí, pero están también en malas condiciones: todos sucios, con baños que no dan ganas de entrar, y no hay doctores Los que se enferman tienen que irse a sus pueblos porque no hay quien atienda", se queja Antes de trabajar como albañil, Rubén era jornalero en Yajalón para las huertas de café, pero ante la paulatina caída del precio del grano, tuvo que buscar otras formas de sobrevivencia para sacar adelante a su familia "Tengo cuatro hijos El mayor tiene 19 años Estudia computación en la universidad y le mando dinero para que no sea como yo" Nicolás, indígena de Tumbalá y trabajador en la construcción del hotel H10 Punta Coral ?del consorcio español Jactar, que construye un proyecto de 296 habitaciones?, ha preferido rentar con otros tres compañeros un cuartucho con techo de palapa Tampoco tiene servicios, pero prefiere eso a pagar 100 pesos por las condiciones del campamento del H10 "Es mejor estar con compañeros, porque si se muere uno en la obra, como no piden papeles, se lo lleva la ambulancia y no se sabe adónde Los queman, o yo no sé Pero si estás con compañeros, avisan a la familia", explica Hay empresas que sí contratan casas- habitación para albergar a los albañiles, pero en condiciones de hacinamiento Un capataz de obra que pidió el anonimato confió que en una casa de interés social de dos recámaras, sala, cocina y baño, "metimos a 45 El contratista les quitaba a cada uno 50 pesos semanales" Señala que en el abandono que viven estos jornaleros, los sindicatos también tienen su responsabilidad "En una obra de 280 trabajadores, el sindicato se lleva a la semana entre 25 y 30 mil pesos a cambio de poner una placa de que los albañiles están sindicalizados, pero no verifican si cuentan con las prestaciones laborales Me tocó ver que de cada 100 trabajadores, las empresas sólo afiliaban a cinco, con la complacencia de los inspectores del IMSS, que llegan a las obras a cobrar su mochada para no clausurar la construcción" Accidentes y descuentos Rubén y Nicolás forman parte de la "migración pendulante" de campesinos que cada semana llegan a Playa del Carmen para trabajar en obras de Cancún y la Riviera Maya Los contratistas los distribuyen en los diversos proyectos de la región, donde al año se edifican un promedio de 3 mil cuartos de hotel La primera vez que se enrolaron como albañiles fueron invitados por contratistas que entraron en sus pueblos en camiones de turismo "piratas" ?sin permisos para transportar pasaje en carreteras federales Les ofrecieron un sueldo semanal de mil 500 pesos, superior a los magros ingresos que obtienen como agricultores, pero no les dijeron que, para empezar, de ese salario les descontarían 300 pesos por llevarlos a Quintana Roo "No sabemos cuánto es el salario, porque no firmamos contrato Cada semana nos dan entre mil 200 y mil 100, y de ahí nos descuentan 300 por la comida, y si perdemos material también nos lo quitan", añade Rubén Ambos se quejan de la mala calidad de los alimentos, que con frecuencia les provocan enfermedades intestinales; también de los precios elevados de otros alimentos: un kilo de tortillas, 15 pesos; un litro de refresco, 12; un litro de agua, 15; una cerveza de dos litros, 20? todo descontado de su sueldo Hay quienes, movidos en camiones del transporte irregular ?según la delegación en Quintana Roo de la Cámara Nacional de Autotransporte de Peaje son 70 mil?, no llegan a su destino Omar, originario de Comitán, de 26 años, atestiguó hace tres semanas la volcadura de un "pirata" en la carretera Ocosingo-Palenque "Murieron muchos No agarraron los frenos del camión Estaban tirados en la carretera" Cuenta que en las obras es común que ocurran accidentes debido a que no tienen equipo de protección "Si uno quiere un casco, tienes que pagar 30 pesos a la semana, y por no pagar, mejor nos quedamos así Tampoco tenemos botas Un día me encajé un clavo, y me tuve que curar yo solo porque, si no, me descontaban el día" Rubén, Nicolás y Omar, como decenas de albañiles, pasan su tarde de descanso, después de trabajar arduamente los siete días de la semana, en el parque de la colonia Zetina Gasca, uno de los pocos sitios donde no son mal vistos en el paraíso del Caribe Son el eslabón más frágil de la cadena de la edificación de hoteles de gran turismo, propiedad en su mayoría de inversionistas españoles Sin prestaciones laborales ni servicios de salud, víctimas de abusos, discriminación y explotación, miles de migrantes originarios de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán e incluso de Guatemala llegan a Cancún y a la Riviera Maya en busca de un sueño que pronto se convierte en pesadilla Extorsiones policiacas El 5 de diciembre pasado, los diarios de Cancún informaron sobre la agresión a balazos de policías municipales contra una decena de albañiles que se defendieron a pedradas cuando pretendían extorsionarlos Los diarios afirman que entre 60 y 80 agentes policiacos reprimieron a los albañiles, finalmente remitidos a los separos de la Policía Judicial Dos trabajadores y cinco agentes resultaron lesionados, según el reporte oficial Ante los relatos de testigos sobre abuso de autoridad, el comisionado de la Policía de Cancún, Miguel Ángel Ramos Leal, declaró a los medios locales: "La policía está entrenada para disparar, no para tirar pedradas con resorteras; la policía tiene arma, y aquel que se enfrente a ella, debe estar consciente de a quién se va a enfrentar" Después de la agresión, en entrevistas con la prensa local el alcalde de Benito Juárez, Francisco Alor Quezada, no ha cesado de llamar "maleantes" a los albañiles ni de reclamar que se les aplique "todo el peso de la ley" La Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHEQRO) reportó que, entre los detenidos, tres son menores de edad, uno de ellos de 12 años, por lo que pidió adoptar medidas cautelares En agosto del año pasado, la CDHEQRO realizó un informe sobre la situación de los trabajadores de la construcción Tras confirmar las pésimas condiciones de los campamentos, llamó a corregirlas a las secretarías de Gobierno y de Salud estatales, a la delegación federal del Trabajo y Previsión Social, al municipio de Solidaridad ?cuyas autoridades promovieron el desalojo de indígenas de la zona turística? y a los sindicatos En entrevista, el titular del organismo, Armando García Torres, asegura que, pese a la gravedad de las violaciones a los derechos humanos reportadas, "no ha habido respuestas suficientes para resolver el problema, por lo que procederemos a hacer el análisis jurídico para determinar las competencias de cada dependencia y enviar recomendaciones" A la fosa común La mayoría de los trabajadores de la construcción en Cancún y la Riviera Maya proceden de Chiapas Se calcula que de los 90 mil trabajadores, 43 mil son de esa entidad De acuerdo con un estudio sobre las condiciones de los migrantes chiapanecos realizado por la consultoría Redes-Turismo, contratada por las diócesis de Quintana Roo y San Cristóbal de las Casas, así como por la organización católica Cáritas, 74% de los chiapanecos que acuden a trabajar como albañiles son jornaleros agrícolas El informe, del cual tiene copia Proceso, se basó en 300 entrevistas a albañiles Destaca que entre 25% y 30% de los migrantes no hablan español; 94% dejan familiares directos en sus comunidades y 20% arriban a la zona con parte de la familia; 20% duermen en los campamentos y el resto rentan cuartos donde viven cinco personas en promedio; trabajan entre 10 y 11 horas diarias; 8 de cada 10 son ayudantes de albañil; 50% perciben de 4 mil a 6 mil pesos mensuales, de los cuales gastan en promedio 2 mil 250 pesos en vivienda, alimentación y transporte; 50% carecen de prestaciones, y 35% reportaron estar afiliados al IMSS Entre los principales problemas mencionados en el estudio se hallan: el alcoholismo, la extorsión ?"la policía les quita el dinero"?, el maltrato y la discriminación No obstante las penurias que experimentan aquí, 42% de los entrevistados aseguraron que sus condiciones de vida son mejores que en sus pueblos de origen, aunque 19% afirmaron que empeoraron El objetivo de Cáritas y las diócesis de Quintana Roo y San Cristóbal de las Casas es construir la Casa del Migrante Chiapaneco en Playa del Carmen Juan Chilón Colorado, dirigente del Sindicato Independiente de Trabajadores y Empleados de la Construcción (SITEC), ofrece más datos: "De los 90 mil trabajadores que hay en las obras de Cancún y la Riviera Maya, hemos detectado al menos a 2 mil guatemaltecos" El fenómeno de la migración masiva, explica, surgió hace dos años ante la urgencia de los grandes empresarios para reconstruir los hoteles devastados por el huracán Wilma: "Mandaron camiones a comunidades indígenas de Chiapas, Campeche, Tabasco y Yucatán, donde se colaron indocumentados, para tener mano de obra barata Llegaron al menos 25 mil personas, y por la falta de preparación tenemos un registro de 280 defunciones" Según sus datos, cada semana hay al menos 80 accidentes laborales, sin que los trabajadores dispongan de atención médica, pese a que la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se "embolsa mil 800 millones de pesos por cuotas patronales provenientes de las constructoras", en tanto que el Infonavit "recibe mil 500 millones de pesos al año del mismo sector, sin que haya para los trabajadores vivienda" Como muchos de los albañiles, Chilón llegó hace 20 años a Cancún procedente de Tabasco, a la edad de 15 años, "en una camioneta con 20 trabajadores" para la reconstrucción después del paso del huracán Gilberto "Las condiciones de entonces no son muy diferentes a las de ahora En esa época, como hoy, los constructores prefieren a los menores de edad, que calculamos son 50% de los trabajadores, porque son los más dóciles, los que tienen mayor resistencia física y los que no protestan por las condiciones infames "Cuando nos traen a trabajar, solos por lo general, no nos dicen que acá no hay vivienda ni comida dignas, que todo se tiene que pagar y que lo que te queda es mínimo; tanto, que te deprimes Consideramos que 100% de los albañiles son alcohólicos, y por la falta de instrucción ?90% son analfabetos? recurren a sexoservidoras sin protección, con la consecuencia de que 50% de los albañiles tienen enfermedades venéreas" Chilón Colorado destaca que en una zona ajena a sus costumbres, la escasez de recursos, el abandono de todo tipo de instituciones y la soledad, son factores que orillan a los trabajadores a ingerir bebidas alcohólicas e incluso recurrir a las drogas "Es muy frecuente que salgan en mal estado a las carreteras, y con frecuencia son atropellados, muchos de ellos sin documentos para identificarlos Seguido se ven espectáculos terribles de albañiles tirados al borde de la carretera, abandonados sin atención" De acuerdo con información de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en 2007 ?hasta el 29 de octubre de este año? ocurrieron 42 muertes por accidentes en el tramo carretero Tulum-Playa del Carmen, de los cuales 16 corresponden a atropellados ?todos del sexo masculino?, 12 de ellos reportados como desconocidos Su destino final: la fosa común Trato de esclavos Roberto y Enélida, de Simojovel, forman parte del grupo de chiapanecos que emigraron con parte de su familia para trabajar en la Riviera Maya Tienen cuatro hijos, pero a dos de ellos los dejaron con sus abuelos en el pueblo Ellos y sus dos hijos comparten con otros dos paisanos una habitación de cuatro metros cuadrados Pagan entre todos 2 mil pesos mensuales El mayor de los pequeños, Roberto, de 12 años, padece desde hace ocho una afección en los oídos, por lo que le supuran y le sangran Hasta ahora no se le ha encontrado el remedio Cuenta Enélida: "La consulta de mi niño cuesta 2 mil pesos, y su medicina, unas gotitas que le duran una semana, 700 Mi marido me mandaba mil 500 cada 15 días y con eso no me alcanzaba para atenderlo Por eso me vine para ayudar Trabajo de lavaplatos en un restaurante y me pagan 250 pesos diarios" Roberto, ayudante de albañil en el hotel H10, se queja de las malas condiciones laborales y de no contar con seguridad social "Nos tratan como esclavos Tenemos que trabajar medio día del domingo para que nos den trabajo el lunes Nomás junto 4 mil pesos para que le hagan los estudios a mi hijo, para saber qué tiene, y nos regresamos", anuncia Moisés, originario de Ocosingo, no está convencido de que ser ayudante de albañil en el complejo Princess Hotel&Resorts en la Riviera Maya ?de la cadena española del mismo nombre que, según su portal de internet, facturó 150 millones de euros? haya sido buena idea Lleva cuatro semanas en el paraíso del Caribe y no le halla forma: la comida es mala, escasa y cara; la violencia en los campamentos y la venta de drogas son solapadas por los contratistas; si camina por las calles de Playa del Carmen es mal visto y ahuyentado para que "no asuste" a los turistas; la policía los espera los sábados por la tarde para quitarles lo poco que les queda; se lastimó la mano y los capataces lo llamaron "mentiroso"; está solo y con frecuencia se deprime Analfabeto manchado de la cara por el sol y con jiotes, Moisés no está de acuerdo en que los indígenas deban trabajar como esclavos en obras de gran lujo Pero no quiere regresar derrotado a su pueblo "Sólo quiero juntar para comprar zapatos y un pantalón, y los 300 varos para regresar a mi pueblo a trabajar con mi hermano De por sí, aquí casi no queda nada En dos semanas me voy", apunta mientras consulta una y otra vez sus bolsillos y repasa la mercancía que ofrecen vendedores instalados sobre la carretera a Playa del Carmen No ha podido reemplazar sus zapatos, que ya dejan ver sus dedos, y dice que de los mil 100 pesos que gana como ayudante de albañil "casi no queda nada; por eso mejor me voy a mi pueblo"a

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