Rechaza Morales Lechuga que México necesite nueva Constitución

miércoles, 7 de febrero de 2007
México, D F, 6 de febrero (apro)- El exprocurador general de la República y actual rector de la Escuela Libre de Derecho, Ignacio Morales Lechuga afirmó que no hay necesidad de una nueva Constitución Política para México En todo caso, dijo, bastaría la eficacia en su cumplimiento y aplicación y de adaptación a las exigencias actuales El extitular de la Procuraduría capitalina y de la Procuraduría General de la República, expresó que valdría la pena preguntarnos previamente si existe ya un proyecto nacional que mayoritariamente abracemos los mexicanos en temas tan importantes como la soberanía y la globalización, los energéticos, el papel del fisco, del Estado frente a los monopolios, la desigual distribución del ingreso nacional, el incremento de la pobreza, la impunidad y la inseguridad pública, el papel reivindicador del Estado o de testigo de los acontecimientos, el referéndum, el plebiscito, el amparo erga monees Sostuvo que sólo después de tener una respuesta a éstos y otros tantos temas que implican los conflictos entre los poderes o entre los distintos niveles de autoridad, se lleve a cabo la reforma "Antes no, porque no va a ser la expresión del espíritu nacional y, sobre todo, mantendremos latente la falta de cumplimiento y de eficacia en la aplicación de nuestra Constitución", aclaró El exfuncionario y exaspirante a la gubernatura de Veracruz habló así durante la ceremonia de inicio de la campaña "Febrero, mes de la Constitución y del Estado de derecho", convocada por la Secretaría de Gobernación El amigo personal y notario de cabecera del empresario argentino Carlos Ahumada, el exprocurador precisó que nuestra Constitución vigente ha sido "salpicada de socialismo, de liberalismo, de nacionalismo, de populismo y de neoliberalismo", por cuestionó "cuáles son los principios constitutivos del Estado mexicano, para qué existimos como nación, cuáles son los verdaderos valores que inspiran el pacto social entre los mexicanos" Recordó que nuestra Constitución carece de declaración de principios, a diferencia de la 1857 y de otras constituciones como la de Estados Unidos, la de España o Francia, incluso la de Argentina, Brasil o Guatemala, que sí establecen clara y expresamente sus principios que como nación inspiran a su Carta Magna De ahí, agregó, que sea preciso organizar nuestro proyecto de nación y solamente de ese proyecto partir hacia una Constitución renovada que sea ejemplo de respeto y norma suprema de nuestra nación Recordó que la Constitución de 1857 nació en medio de mitos que el tiempo se ha encargado de aclarar y de borrar "El punto de conflicto histórico fue la prohibición para que las corporaciones eclesiásticas y civiles adquirieran bienes que, como bien sabemos, no forman parte de los dogmas de la fe ni de los mandatos evangélicos de Jesús, por lo demás nuestra Constitución del 57 es pródiga en libertades, no contraviene los principios de la fe ni limita los derechos de los fieles, al contrario, garantiza las libertades de pensamiento, de enseñanza, de profesión, de industria y de trabajo, de expresión de ideas, de publicación de escritos sobre cualquier materia, de petición, de asociación o de reunión pacífica, de posesión y portación de armas, de tránsito, de audiencia, de legalidad, de irretroactividad, de asilo, de propiedad, entre otros", agregó Por lo que respecta a la Constitución del 1917, que guarda similitudes con la de 1857, dijo que valdría la pena parafrasear a don Emilio Rabasa: "?Hay desencanto ?decía-- con el régimen constitucional por los resultados que acusa, más no por los principios que sustenta? "El mismo profesor de derecho constitucional de nuestra Escuela Libre de Derecho ofrecía la solución a esta desilusión constitucional ?Ninguna ley ?decía--, es durable ni puede servir para la adaptación de la política práctica si no es la representación del espíritu y de las condiciones sociales?"

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