Algunos cantos del infierno, de Carballido

lunes, 12 de marzo de 2007 · 01:00
México, D F, 12 de marzo (apro)- La obra Algunos cantos del infierno fue escrita por Emilio Carballido entre 1990-1991 y parece que la escribió ayer Se trata de un trabajo que se sale del estilo costumbrista y esperanzador característico del dramaturgo veracruzano, que en esta ocasión habla del ambiente desolador del narcotráfico y la drogadicción Algunos cantos del infierno es la obra que sirve como colofón del ciclo Mural, Tres siglos de Teatro Mexicano, organizado por la Compañía Nacional de Teatro, en esta ocasión en coproducción con el Instituto Veracruzano de cultura, para llevar a escena una obra que tuvo que esperar 13 años para ser montada El autor de Rosalba y los llaveros toma como punto de partida para su texto un hecho verídico ocurrido en Venezuela: la aprehensión de un párroco vinculado con el narcomenudeo Ricardo Ramírez Carnero, conocedor de la obra de Carballido, es el encargado de llevar a escena este texto que, entre otras cosas, advierte sobre el asentamiento cotidiano del tráfico de drogas infiltrado ya en los círculos sociales sagrados y más íntimos, como la familia y la Iglesia En esta obra, Carballido hace una paráfrasis de la Divina comedia, de Dante Alligieri, para estructurar la anécdota mencionada en relación con el ciclo del narcotráfico y hablar de un mundo que, desafortunadamente, se ha vuelto cotidiano La obra fue escrita originalmente por encargo del Instituto Tecnológico de Monterrey-campus Tampico, pero finalmente decidieron no montarla, quizá por la presencia de un cura católico en la cadena de distribución de estupefacientes Una de las características más notables de este texto es que, a través de él, se puede advertir cómo la creación teatral más reciente de Carballido tiene la vitalidad característica de las obras nuevas de la dramaturgia mexicana, que podríamos encontrar en jóvenes autores, como Edgar Chías o Luís Enrique Ortiz Monasterio Publicado en la colección Tablado Iberoamericano, Algunos cantos del infierno es un texto a la vez crudo y poético que, para volverse de piel, de carne, verdadero, recurre a la interpretación de música de rock en vivo, con letras del propio Carballido y música original de Luís Urreta, así como a una serie de elementos visuales que sirven como soporte al trabajo del actor, que Ramírez Carnero utiliza como herramienta fundamental para la transmisión de sentimientos y emociones, cuyo tema central plantea que, una vez inmersos en el infierno de las drogas, los afectados no tienen posibilidades de salir Es por ello que Carballido parafrasea la Divina Comedia, equiparando el infierno imaginado por Dante con la vida cotidiana, un nuevo infierno creado por el narcotráfico que abastece al adicto haciéndolo descender por la espiral de la malicia, la incontinencia y la bestialidad, un círculo que cierra cada eslabón aprisionando así, con los grilletes de la drogadicción, espacios tradicionalmente vedados a la delincuencia La obra nos muestra nueve estancias de un circuito que tiene inicio en la Iglesia y, paralelamente, al igual que en los nueve círculos de Dante, describe el infierno, las tres regiones recorridas en pos de la expiación y el encuentro con Beatriz, con Virgilio como guía a través del paraíso, purgatorio e infierno "Carballido --comenta Marta Aura, integrante del elenco de la obra-- nos remite a un verdadero infierno Sin embargo, su lenguaje sigue siendo cotidiano; el que utilizamos en el diario acontecer de la vida, tanto en el caso de los personajes jóvenes, como en la madre que interpreto "Se trata de una mezcla muy interesante, y personalmente me dejó asombrada que Emilio haya sido capaz de escribir esto Es una obra muy fuerte, dura, porque hablar de la corrupción al interior de la Iglesia católica es bastante violento, además basado en el hecho real de un cura dealer y en todo lo que les sucede a los jóvenes que no se dan cuenta en qué están metidos "Por otra parte mi personaje representa a las madres, como soy yo misma, producto del cambio violento del 68, con hijos que no podemos controlar Quisimos educarlos junto con el arte, la libertad, los sistemas de Montessori Fuimos abiertos al mundo y, quizá no es mi caso, pero sí sé de gente de mi generación que ha pasado por tener hijos metidos en estos problemas Ahora nos preguntamos qué hicimos mal como madres, como padres" Las actuaciones están a cargo de Héctor Holten, Froylán Cuenca, Minerva Valenzuela, Martha Aura, Iván González, Rafael León, Everardo Arzate y Arturo Reyes, entre otros La escenografía es de Jorge Ballina; el vestuario, de Pilar Boliver; la música Original, de Luís Urreta, y la iluminación, de Víctor Zapatero Algunos cantos del infierno se presenta de jueves a domingo en el teatro El Galeón

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