Ley de 1972 ¿cambiarla o conservarla?

lunes, 5 de marzo de 2007
México, D F, 5 de marzo (apro)- Tanto los trabajadores académicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como Alfonso de Maria y Campos, nuevo director de la institución, coinciden en que si bien la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas, vigente desde 1972, tiene deficiencias y es perfectible, es mejor no tocarla Consideran que reformarla en estos momentos podría ser contraproducente, generar modificaciones que no se tradujeran en mejoras a la preservación del patrimonio cultural, como hubiera ocurrido con las pretendidas reformas a los artículos 27, 73, 115, 116 y 124 constitucionales que, a decir de varios especialistas, al dar concurrencia a los estados con la federación en materia de patrimonio abría la puerta a la privatización De Maria aseguró, incluso, que ha tenido contactos con los legisladores para solicitarles que no intenten cambiar por ahora la ley, pues si ha funcionado por más de tres décadas es porque está "bien hecha, es muy clara, muy breve y no tiene lugar a confusiones" Sin embargo, desde hace tiempo se ha señalado que la ley tiene limitaciones En el caso de la destrucción del Casino de la Selva, a mediados de 2001, el Instituto Nacional de Bellas Artes, responsable de la preservación de los murales que ahí se encontraban no pudo intervenir para que no sufrieran daños por tratarse de una propiedad privada Así mismo, cuando en 2004 se construyó en San Juan Teotihuacán una tienda de la cadena Wal Mart, las propias autoridades del INAH asumieron que habían hecho todo lo jurídicamente posible y la única salida para evitar la construcción era la negociación política que, finalmente, no se dio Conciencia ciudadana En una reciente rueda de prensa, realizada en el Museo Nacional de Antropología, De Maria llamó la atención sobre un punto, que no por sabido deja de ser importante: la excepción es que el Estado sea dueño de los terrenos donde se asientan los monumentos arqueológicos La ley de 1972 es clara en cuanto a la protección de las construcciones y piezas arqueológicas, pero cuando los primeros se encuentran en zonas ejidales o de propiedad privada obliga al INAH a solicitar permisos para hacer excavaciones, estudios o salvamentos Cuando el terreno de una zona arqueológica sí es propiedad federal se enfrenta a las limitaciones de la llamada "poligonal" Si fuera de esta delimitación se hallase casualmente --durante la construcción de una casa o de una carretera-- algún monumento, la construcción sigue protegida, pero el INAH tendrá que ajustarse a la condiciones del propietario del terreno para su exploración El nuevo director dijo entonces que el trabajo de preservación deberá acompasarse "con inteligencia y sentido humano" Y aunque tajante declaró que el INAH no es una institución política, admitió que requiere de negociaciones Dejó en claro también que el instituto no puede oponerse sistemáticamente a construcciones o desarrollos urbanos y le apostó a la concienciación de la sociedad y a su contribución en la puesta en valor del patrimonio Y tras señalar que de ninguna manera el INAH está rebasado indicó: "El instituto no es la Procuraduría General de la República ni la del Distrito Federal, tenemos autoridad legal y la aplicamos pero somos un instituto de cultura y nuestras armas son fundamentalmente culturales" Se le insistió en que el INAH se ve limitado o rebasado justo porque los planes de desarrollo urbano son terreno exclusivo de los municipios; que, incluso, ya se han dado casos en los que particulares se han amparado contra disposiciones de la ley y han ganado, como sucedió en el caso del edificio Ipiña, en San Luis Potosí, propiedad de una congregación de monjas El abogado Ernesto Becerril, miembro del ICOMOS-México ha advertido desde hace tiempo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha llegado a considerar inconstitucionalidad la ley, particularmente en el caso de las declaratorias de zonas de monumentos y alarmado ha preguntado ¿por qué no se ha hecho nada para cambiarla? Sobre el punto opinó De Maria: "No, no es el caso No hay un juicio que hayamos perdido? Se puede perder un juicio por razones técnicas o por razones de sustancia Hasta donde yo sé por sustancia no hay nadie que nos haya ganado, vaya, que haya derogado por la vía los hechos o de la jurisprudencia la ley Eso sería ser rebasado" Insistió entonces en que si bien podrán hacerse otros ordenamientos la ley de 1972 debe conservarse, pues el principal problema del INAH no es la cuestión legal, "sino de conciencia": "La ley está bien, yo insisto en que justamente creemos una conciencia, una forma de entender el patrimonio que permita su potenciación económica, pero sobre todo su engrandecimiento y preservación" Subrayó que en todo caso el INAH actuará con rigor jurídico, siempre en el ámbito de su competencia --La misma Sari Bermúdez, en el caso de Teotihuacán, dijo que a ley de 72 estaba anacrónica y le ataba de manos para actuar --le comentó un reportero --Como abogado que soy, yo siento que no --¿No estaba en lo correcto? --No sé si estaba en lo correcto o no Mi apreciación es que la ley es mejor dejarla tal como está Es mi apreciación inicial, en cuanto cambie de opinión y si cambio lo hago saber con toda honestidad Lo que he visto en el pasado es que cualquier cambio puede ser contraproducente

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